Cuesta creer que la furgoneta Volkswagen empezara como el boceto de una furgoneta de reparto con forma de
caja realizado por un único hombre en un pequeño pueblo al norte de Alemania.
Actualmente es uno de los vehículos más icónicos jamás fabricados y un símbolo
de libertad, aventura y de lo no convencional. El encanto de la furgoneta Volkswagen
es mundialmente reconocido. ¿Cómo lo hizo el fabricante alemán para crear tal
obra maestra de la ingeniería? Acompáñanos en el viaje desde la Alemania de
posguerra hasta la actualidad, pasando
por los marchosos años sesenta, explorando la epidemia de la fiebre de viajar y
el nacimiento de la cultura de las autocaravanas.

Donde todo empezó – La T1
Ben Pon, un vendedor de coches neerlandés, sorprendentemente logró persuadir al director de la fábrica Volkswagen de Alemania para que considerara su boceto sencillo de una furgoneta de reparto, basada en la estructura del chasis de un Escarabajo, para que se fabricara en 1947. La idea de Pon detrás del Escarabajo deconstruido era la de crear una furgoneta popular, con un espacio maximizado y con una capacidad de carga atractiva para el ciudadano medio. Fue en el Salón del Automóvil de Ginebra, solamente dos años después de que empezara a fabricarse, que se mostró la primera T1. Y así es como nació la T1. Al instante se generó revuelo en torno al lanzamiento, pues la gente empezó a reconocer la fiabilidad, flexibilidad y adaptabilidad de esta innovadora furgoneta. Su bajo coste y su diseño sencillo, que daban la impresión de que podía arreglarse en caso de estropearse, dieron a la gente de a pie una libertad para viajar que nunca antes había tenido. A la T1 se la reconoce por su característica “cara amable”, y afectuosamente se la llamaba “Splittie” en el mundo anglosajón, por su parabrisas dividido (split windshield) y comenzó a desarrollar un encanto y personalidad que irían seduciendo al mundo gradualmente.

La segunda generación – La T2
Después de 17 años
fabricándose laT1, que se posicionó bien en el mercado global de furgonetas,
nace la T2. Igual que su predecesora, a la T2 se la conocía por su flexibilidad
y variedad de modelos, algo que hacía posible que cada propietario personalizara
la suya. Conocida más comúnmente como Transporter, Kombi o Microbús, la T2, un
emblema de libertad y viajes, pronto devino un firme símbolo asociado a los
marchosos sesenta. Con sus coloridos
diseños y una velocidad máxima de solamente 113 km/h, la naturaleza trotamundos
llena de carácter de la T2 iba de la mano de la desenfadada cultura hippie. Incluso se rumorea que durante los años del “flower
power” surgió un saludo para la furgoneta. Se trata del saludo conocido como
señal del shaka, que significa “no preocuparse”, y que también se emplea en
Hawái. Se empezó a utilizar como forma de saludo entre conductores de
furgonetas T2.

Volkswagen realizó en
esta época originales campañas publicitarias para presentar su lado hippie y de diversión sobre ruedas. Uno de los anuncios mostraba un
sexteto de jazz, con sus instrumentos y todo, montándose en una T2; y otro, un
grupo de nueve levantadores de pesos brasileños levantando y cambiando de sitio
una furgoneta, antes de proceder a subirse en ella. Por desgracia, pese a su
enorme éxito, la fabricación de la T2 cesó en diciembre de 2013 en la planta de
producción de São Paulo, Brasil, como
consecuencia de la introducción de unos niveles más altos en las medidas de
seguridad. No obstante, este vehículo tan funcional sigue siendo tan popular
como siempre. Por los contundentes diez millones de furgonetas T2 vendidas a lo
largo de sus 63 años en producción, todavía
cuentas con muchas posibilidades de hacerte con una.

La furgoneta Volkswagen sigue siendo en la actualidad uno de los vehículos más icónicos del mundo y, aunque haya dejado de fabricarse, no cabe duda de que esta máquina que desafía al tiempo, y que tiene evocaciones culturales, seguirá en las décadas venideras robándole el corazón a viajeros, y tentando a la gente para que libere su explorador interior . No importa si no te interesa ir de cámping o si no te enloquece la naturaleza; la furgoneta Volkswagen es un símbolo de oportunidad y aventura, con un determinado encanto que promete despertar la imaginación de su propietario. Siendo así, ¿por qué no te diriges ahora hacia nuestra subasta? En ella puedes encontrar furgonetas como esta y más. Es el momento de empezar tu viaje.