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¿Cuáles son los artículos más icónicos del siglo XXI? Esta fue la pregunta que Catawiki y Hypebeast hemos tenido que responder.
¿Por qué? Ahora que nos acercamos al final del primer cuarto del siglo XXI, es el momento ideal para reflexionar sobre la que ha sido una época de rápida evolución cultural. El auge de la tecnología y las redes sociales ha reconfigurado el coleccionismo, alterado nuestros hábitos y remodelado lo que se considera deseable.
No hay más que ver el cambio que se ha producido en marcas tradicionales como Barbie, el auge de la moda de lujo feísta y poco convencional, como las zapatillas Triple S de Balenciaga, o el resurgimiento de tecnologías casi arcaicas de principios de los 2000, como los iPod, para comprender que vivimos en unos tiempos completamente nuevos.
Para lograr este objetivo, equipos de Catawiki y Hypebeast, junto con un grupo de expertos internacionales, nos hemos reunido para elaborar una lista con los 100 objetos más coleccionables e influyentes desde el cambio de milenio. Luego hicimos esta preselección de 25 objetos icónicos. Estas piezas singulares y modernas no son únicamente un reflejo del presente, sino que también señalan el camino hacia el futuro.
1. Balenciaga –Triple S Beige Verde Amarillo, 2017/2018
Las zapatillas Triple S de Balenciaga, presentadas en 2017, ejemplifican la compleja interacción entre los objetos de moda físicos y la cultura digital en el siglo XXI. Mientras que modelos anteriores como las Nike Air Monarch y las New Balance 624 fueron las “dad shoes” (calzado de padre) originales, las Triple S reimaginaron este concepto para el mercado del lujo. Su diseño voluminoso y exagerado, con una suela de tres tacos y una estética deliberadamente “fea”, marcó un cambio significativo en la sensibilidad de la moda, en la que lo poco convencional se convirtió no solo en algo aceptable, sino en muy deseado.
El salto de las Triple S al estrellato de la moda fue un fenómeno tanto digital como físico. Las redes sociales desempeñaron un papel crucial en su meteórico ascenso, poniendo de relieve cómo las tendencias de la moda del siglo XXI nacen y se propagan a menudo a través de internet. La interacción entre el objeto físico y su representación digital subraya un aspecto clave de la moda contemporánea: aunque seguimos llevando un calzado tangible, gran parte de nuestra experiencia en la moda y la creación de tendencias tiene lugar en la red.
2. Barbie de Mattel – Conjunto Barbie Casa Malibú FXG57
El Conjunto Barbie Casa Malibú FXG57 es más que un simple juguete; es un icono cultural. No hay más que ver el rotundo éxito de la película de 2023 para darse cuenta de lo firmemente enraizada que Barbie está en la conciencia cultural actual. ¿Y el símbolo definitivo de Barbie? El set de la Casa Malibú. Su estética despreocupada, de color rosa neón y californiana no solo está ligada a la marca Barbie, sino también a la cultura estadounidense en su conjunto. Este modelo no existe en un vacío; representa valores de libertad, imaginación y ambición.
Sin embargo, lo que convierte en un auténtico icono a la Casa Malibú en su versión FXG57 es que es totalmente propia del siglo XXI. No es el mismo modelo que era popular en los años setenta, pues ha evolucionado, reflejando cambios en la moda, la arquitectura y las normas sociales, lo que demuestra que la marca Barbie se ha alejado de las concepciones tradicionales sobre temas como el género y se ha convertido en algo más equitativo y moderno. La FXG57 no es solo un guiño al pasado, sino que es una reimaginación de Barbie, pero profundamente contemporánea, que la convierte en un auténtico icono del siglo XXI.
3. Vetements–Camiseta DHL
La camiseta DHL de Vetements irrumpió en la moda en 2016, generando una controversia y una fascinación inmediatas. Este uniforme de mensajero, aparentemente mundano, reimaginado como alta costura, desafió las concepciones convencionales de lujo y valor. La popularidad de la camiseta dice mucho acerca del cambiante panorama de la moda en la década de 2010.
Aprovechaba la tendencia al alza de la moda irónica, en la que lo mundano se transforma en extraordinario a través del contexto y la marca. Llevada tanto por famosos como por expertos en moda, la camiseta de DHL se erigió en símbolo de este cambio, representando “la moda que devora a sí misma” y encarnando la creciente autoconciencia del sector. Se convirtió en una especie de broma de los que saben de moda, en una manera de demostrar que se está a la última.
Curiosamente, el cofundador de Vetements, Demna Gvasalia, insistió en que la camiseta no pretendía ironizar, sino celebrar la estética cotidiana. Esta tensión entre la intención del creador y la percepción pública añade otro matiz al significado cultural de la camiseta.
4. Espejo Ultrafragola de Ettore Sottsass
El espejo Ultrafragola de Ettore Sottsass, diseñado en 1970 pero que está experimentando un resurgimiento en el siglo XXI, encarna la naturaleza cíclica de las tendencias en el diseño y el poder de las redes sociales en la definición de la estética. Este espejo ondulado, rosa e iluminado se ha convertido en un icono inesperado de la era de Instagram, lo que refleja la tendencia actual de abrazar diseños atrevidos y retrofuturistas.
El Ultrafragola se ha “apoderado de los ‘feeds’ de Instagram”, convirtiéndose en una pieza imprescindible tanto para “influencers” como para entusiastas del diseño. Su resurgimiento habla de una tendencia más amplia entre los mileniales y la generación Z, que redescubren y recontextualizan el diseño posmoderno, encontrando una nueva relevancia en su rechazo lúdico del minimalismo.
La popularidad del espejo en la era digital coincide irónicamente con la intención original de Sottsass. Sottsass lo diseñó como una “crítica a la sociedad de consumo”, pero se ha convertido en un codiciado objeto de consumo, algo amplificado por las propias plataformas digitales que definen el consumismo moderno. En el contexto del siglo XXI, el Ultrafragola representa algo más que un objeto de diseño: es un fenómeno cultural que tiende puentes entre generaciones, mezclando la nostalgia con la estética contemporánea y la cultura digital.
5. Prada – Bolso Re-Nylon
El bolso Re-Nylon de Prada de 2019, aunque no es revolucionario, captó a la perfección el zeitgeist del cambio de valores en la moda de lujo. Aprovechando el consumismo preocupado por el medioambiente, Prada transformó plástico marino en codiciados bolsos. El Re-Nylon puso de manifiesto un cisma generacional en la percepción del lujo. Los consumidores más jóvenes, educados en las funestas advertencias con respecto al cambio climático, veían este bolso como el paradigma de lo atractivo. Los compradores de lujo de más edad se mostraron más escépticos: ¿puede realmente el plástico reciclado tener ese precio?
Esta tensión es un reflejo de cambios sociales más amplios, ya que los símbolos tradicionales de estatus chocan con los valores emergentes de sostenibilidad. La popularidad del Re-Nylon en internet lo convirtió, irónicamente, en el principal objetivo de los falsificadores, que lo reprodujeron con materiales baratos y no sostenibles. Esta tendencia puso de manifiesto una paradoja: un bolso diseñado para promover la sostenibilidad se copia de forma generalizada, lo que socava su propio propósito.
Julie Zerbo, experta en derecho de la moda, señala cómo las redes sociales normalizan estas “imitaciones”, que los “influencers” promocionan como alternativas asequibles. En última instancia, el bolso Re-Nylon de Prada, situado en la encrucijada entre la sostenibilidad, la cultura digital y la evolución de los conceptos de autenticidad, nos empuja a reconsiderar lo que realmente hace que un artículo de lujo sea valioso en el siglo XXI. Apunta a un futuro en el que el impacto medioambiental y la presencia digital de un producto podrían rivalizar en importancia con su diseño y su marca.
6. Charizard de Pokémon de primera edición
La carta Charizard de la 1ª Edición del Set Básico de 1999 representa el punto álgido de la “Pokémania”, un fenómeno cultural que cautivó a los mileniales. La propia carta Charizard se convirtió en un icono de la cultura pop, trascendiendo sus orígenes en el juego de cartas. La popularidad de la carta holográfica puso de manifiesto la obsesión de la época por “hacerse con todos”, reflejando la mentalidad completista de una generación que creció con videojuegos. Su rareza y poder dentro del juego dieron lugar a una tormenta perfecta de deseabilidad, lo que impulsó los intercambios en el recreo y fomentó un nuevo tipo de moneda social entre los jóvenes.
Aquello que los niños de los 90 manoseaban, ahora suele estar bien guardado en fundas protectoras. El paso de juguete querido a objeto cuidadosamente conservado refleja el tránsito de una generación de una infancia despreocupada a una adultez marcada por la nostalgia. Es un cambio en el tratamiento y la percepción que va más allá de las colecciones individuales. La evolución de la carta Charizard desde premio en una caja de cereales a estrella en una casa de subastas refleja cambios más amplios en la manera en que la sociedad valora los objetos de la infancia, lo que pone de manifiesto el impacto duradero del pasado en los mercados del coleccionismo y la monetización de los recuerdos.
7. IKEA – Jarrón PS Jonsberg
En una casa moderna, no hay nada más omnipresente que IKEA, pero el jarrón JONSBERG representa un cambio radical en la filosofía de diseño de la cadena. IKEA se fundó con la idea del minimalismo funcional. Se trataba de conseguir que unos artículos económicos fabricados en serie parecieran elegantes y deliberados, y no únicamente baratos. Fue todo un éxito, pero la colección PS (Post Scriptum) pondría patas arriba esta filosofía.
Diseñado por Hella Jongerius, el jarrón JONSBERG se alejaba de los artículos que parecían producidos en serie. Era un artículo para el hogar en el que se combinaban destreza artesanal y vanguardia. Estos jarrones estaban pintados o grabados a mano, y se fabricaban empleando métodos artesanales tradicionales, pero debido a la cantidad de unidades que se esperaba vender, IKEA podía venderlos a un precio asequible. Esto demostró que la empresa estaba dispuesta a superar los límites, y el jarrón JONSBERG fue la materialización de este cambio, en el que IKEA fue más allá del minimalismo funcional, y ofreció a los consumidores algo lujoso y exclusivamente moderno.
Desde su lanzamiento en 2005, el jarrón JONSBERG ha devenido un icono de culto en el interiorismo y no deja de ser codiciado por los entusiastas del diseño. Pero también supuso un cambio cultural: IKEA ya no era simplemente una empresa con sentido práctico, pues también podría ofrecer estilo.
8. Sony Cybershot DSC-W220 (en rosa)
En los inicios de la digitalización, no había cámara de fotos más codiciada que la Sony Cybershot DSC-W220 de color rosa. Lanzada en 2009, llegó a su apogeo en el nacimiento de las redes sociales, convirtiéndose en la documentadora de millones de noches de fiesta. Echando la vista atrás, también marcó el final de una época, el momento justo antes de que la fotografía con teléfonos inteligentes tomara el relevo y sustituyera a las cámaras. La Sony Cybershot DSC-W220 salió al mercado en una era de esplendor en la que las cámaras no estaban integradas en otro dispositivo tecnológico, sino que constituían por sí mismas una expresión de identidad.
La Cybershot rosa no era únicamente una fantástica obra de ingeniería que permitía hacer fotos libremente en los pegajosos suelos de las discotecas, sino también un símbolo, algo que colgaba de las muñecas de los más modernos en los locales más exclusivos. Lo que convierte a la Sony Cybershot DSC-W220 rosa en un icono del siglo XXI es que es algo que ya no existe realmente: una mezcla de moda y tecnología, un aparato autónomo con funciones tanto estéticas como prácticas. En la época de los teléfonos inteligentes idénticos, la Sony Cybershot DSC-W220 rosa es un objeto de coleccionista que sigue destacando.
9. Silla Roly Poly Fibra de vidrio sin tratar
Diseñada por Faye Toogood en 2014, la silla Roly Poly es un mueble moderno reconocible al instante, y está claro por qué se ha convertido en un objeto muy preciado entre los coleccionistas. La estructura de la Roly Poly combina lo funcional y lo lúdico en un diseño encantador. Se abandona la idea de que los muebles deben mimetizarse con el fondo y, en su lugar, se convierte en una pieza central por derecho propio.
La silla Roly Poly tiene una silueta inconfundible, su cuerpo ancho y bajo resulta a la vez elegante y cómodo, mientras que su diseño y sus combinaciones de colores son atemporales de una manera que se fusiona lo futurista y lo retro. Lo que realmente convierte a la silla Roly Poly en un icono del siglo XXI es su forma de ampliar la definición de mueble.
Se trata de una declaración, una mezcla de función y forma que cuestiona lo que son los muebles y el papel que desempeñan en los hogares y los espacios públicos. La silla Roly Poly desafía y adopta aspectos clave del diseño de interiores, lo que la convierte en un auténtico tesoro tanto para los entusiastas del arte como para los del mobiliario.
10. “Karee Kayvon”, 2006, fotografía de Eva y Franco Mattes
Eva y Franco Mattes han estado a la vanguardia de la expansión del arte en el mundo digital, y “Karee Kayvon” (2006) es una de sus obras más importantes. En esta obra, que forma parte de una serie más amplia, los Mattes exploraron el mundo de Second Life, un entorno virtual que permitía a los usuarios vivir a través de un avatar. Muchos lo consideran el primer metaverso propiamente dicho del mundo. Los Mattes crearon personajes en Second Life y les hicieron capturas de pantalla antes de presentar la imagen como una fotografía física.
Obras como “Karee Kayvon” plantean cuestiones que aún tienen eco en nuestra época, y nos animan a cuestionar las ideas de identidad en la red, la autenticidad y la sexualidad digital. La obra explora los límites cada vez más difusos entre lo que somos en internet y lo que somos en el “mundo real”, otro concepto con el que juega la obra.
“Karee Kayvon” es ahora un ejemplo paradigmático del diálogo constante entre arte y tecnología en nuestro tiempo. La era digital ha transformado nuestra imagen de nosotros mismos y nuestra manera de presentarnos al mundo, y hay pocas cosas más contemporáneas que esto.
Fuente: “Karee Kayvon” | |Eva y Franco Mattes | Año 2006 | Impresión en lienzo | 36 x 48 pulgadas
11. Anillo Panthère de Cartier, oro amarillo
Cuando se hablamos de joyas, no hay nada más icónico que el anillo Panthère de Cartier. Aunque el motivo de la pantera se remonta a la década de 1910, no fue hasta la época de Jeanne Toussaint, en la década de 1930, cuando Cartier realmente convirtió al animal en su símbolo. Esta decisión impulsó a Cartier a un nuevo ámbito y contribuyó a vincular la marca con la fuerza, la elegancia y la independencia del animal, y el anillo Panthère de Cartier es la culminación de estos ideales.
Aunque es bien sabido que es complicado innovar en los anillos sin caer en lo hortera, el anillo Panthère de Cartier tiene un aspecto elegante y escultural que combina el diseño experimental con los principios clásicos, de modo que resulta a la vez llamativo y sofisticado.
Esta joya tiene un encanto atemporal que ha resultado atractivo para los amantes de la moda, los aficionados al lujo y los coleccionistas, tanto en los años treinta como en el siglo XXI. El Panthère de Cartier es un símbolo de poder y elegancia que sigue dejando huella en el mundo de la moda.
12. iPod Classic de Apple de 1.ª generación (5 GB)
El iPod original cambió nuestra forma de escuchar música. Aunque un disco duro de 5 GB con capacidad para 1000 canciones no parece gran cosa en estos tiempos de música infinita en Spotify, es innegable lo revolucionario que fue en su momento. Se trataba de un dispositivo del tamaño de una baraja de cartas en el que cabía más música que en toda la colección de CD de la mayoría de personas. La palabra mágico apenas hace justicia para quienes lo experimentaron en su momento.
Luego está el diseño. Antes del iPod, la mayoría de los reproductores MP3 parecían más un equipamiento de la NASA que un objeto de las pasarelas, pero la combinación de sencillez, elegancia y la distintiva rueda de desplazamiento del dispositivo de Apple marcó la pauta de lo atractiva que podía ser la tecnología de consumo. Además, el iPod sentó las bases para que Apple pasara de ser una empresa casi arruinada a convertirse en la potencia dominante en la tecnología de consumo.
Este aparato constituye un punto de inflexión, una señal de una época en la que la sociedad se orientaba hacia la personalización y la comodidad. El iPod era la herramienta definitiva de los amantes de la música. Todos los dispositivos parecían iguales, pero lo que contenían era único y totalmente personal. En pocas palabras, hay pocos objetos más emblemáticos para los coleccionistas de aparatos del siglo XXI que el iPod de primera generación.
13. Jenny Holzer – “Protect Me From What I Want” – oro (serie Truism), 2000
Jenny Holzer, artista conceptual estadounidense famosa por sus obras basadas en textos, creó “Protect Me From What I Want” (Protégeme de lo que quiero) dentro de su serie Truisms. Concebida originalmente en la década de 1980 y reimaginada en oro en 2000, esta obra recoge las complejidades del deseo y el consumismo en el cambio de milenio. Al presentar su provocador texto en un metal precioso, Holzer subvertía las expectativas, transformando una crítica a la cultura del consumo en un objeto deseable en sí. Esta tensión entre mensaje y soporte refleja la conflictiva relación que muchos tienen con el materialismo en el siglo XXI.
La obra de Holzer, a caballo entre el arte de mayor nivel y la cultura popular, presagiaba la ruptura de las jerarquías tradicionales del mundo del arte. En una época en la que los memes pueden considerarse arte y viceversa, la obra de arte se convirtió en un sentimiento compartible, con nuevos estratos de significado en los tiempos de los “influencers” y la publicidad dirigida, y pasó a ser un comentario sobre las difusas fronteras entre el deseo, el arte y el comercio en la era digital.
14. Set completo “BTS Memories of 2018 Blu-Ray” con tarjetas fotográficas
BTS es uno de los grupos de pop más importantes de todos los tiempos, y el juego completo “Memories of 2018 Blu-Ray cards” es uno de los artículos más codiciados entre sus seguidores. Las tarjetas fotográficas, lanzadas como parte del paquete “BTS Memories of 2018” (que incluye discos Blu-Ray), presentan una mezcla de imágenes de cada uno de los miembros, así como fotos grupales. El grupo saca cada año una colección de “Memories”, pero el motivo por el que la edición de 2018 es tan emblemática es la importancia de ese año para BTS.
Para muchos expertos, 2018 fue el año en el que pasaron de ser estrellas del K-pop a convertirse en un fenómeno mundial. Solo en ese año, se embarcaron en su gira mundial “Love Yourself”, cosecharon premios en los Billboard Music Awards e incluso pronunciaron un discurso en la ONU. El set “BTS Memories of 2018” recoge todos estos momentos y ofrece a los fans un vistazo de lo que hay entre bastidores. Para los coleccionistas, es un pedazo de historia, una visión inigualable del año clave en el que uno de los grupos más icónicos del siglo XXI se convirtió en un referente mundial.
15. Lámpara de mesa Bourgie de Kartell (negro brillante)
La lámpara de sobremesa Bourgie de Kartell, diseñada por Ferruccio Laviani en 2004, se ha convertido en un símbolo distintivo del diseño del siglo XXI al combinar elementos barrocos clásicos con materiales y técnicas de producción modernos. El Museo de Arte Moderno, que cuenta con la Bourgie en su colección permanente, la describe como un ejemplo de “la capacidad de un plástico de adquirir el aspect o de un material precioso”. Plantea cuestiones sobre la naturaleza del valor y la percepción en el diseño: ¿esta reimaginación eleva realmente el material o simplemente disfraza su esencia?
La popularidad de la Bourgie refleja una tendencia más amplia en el diseño de interiores en la que se mezclan referencias históricas con una estética contemporánea. Estéticamente atrevida, la lámpara encarna las contradicciones del siglo XXI —barroca pero vulgar, gótica pero moderna—, a medio camino entre el clasicismo y lo kitsch.
En los tiempos de las redes sociales y los espacios interiores preparados a conciencia, la Bourgie ha alcanzado un estatus que va más allá de la mera funcionalidad. Su diseño con múltiples facetas y referencias la convierten en un objeto perfecto para analizar la era digital, ilustrando cómo los objetos icónicos sirven de capital cultural y suscitan conversaciones más profundas sobre el diseño.
16. Omega Seamaster
Si hablamos del diseño de los relojes de pulsera, el lanzamiento del Seamaster Diver 300M “GoldenEye” (como es conocido comúnmente por su relación con James Bond) marca el inicio de los emblemáticos diseños de relojes voluminosos de los inicios de la década de 2000. Esta nueva versión del Omega Seamaster, que se presentó por primera vez en 1993, fue el primero de muchos modelos populares del siglo XXI con una caja más grande, asas más voluminosas y diseños de brazalete más exclusivos y atrevidos.
Muchas de las características que hoy lo convierten en un icono no tuvieron buena acogida en su momento. La válvula de escape de helio que sobresale no gustó en un principio, pero se ha convertido en una característica tan emblemática que Omega sigue manteniéndola, a pesar de la tecnología disponible en la actualidad para ocultarla. Las ventas iniciales fueron escasas hasta el estreno de la película GoldenEye de James Bond, tras el cual se disparó su popularidad y se convirtió en la única razón por la que Omega no se declararía en quiebra a finales de los años 90.
Desde entonces, la franquicia de James Bond y el reloj han ido creciendo a lo largo del siglo XXI. Sigue siendo el reloj de buceo más icónico de principios de la década de 2000.
17. Sudadera con capucha Supreme x Louis Vuitton Box Logo
La sudadera con capucha Supreme x Louis Vuitton Box Logo marcó un antes y un después en el sector de la moda. Durante años, marcas urbanas como Supreme y de alta costura como Louis Vuitton han funcionado en dos mundos completamente distintos. Sin embargo, a medida que Supreme crecía desde sus humildes comienzos como marca de monopatinaje y se transformaba en una de las marcas de moda más reconocidas del mundo, era solo cuestión de tiempo que las firmas de lujo se dieran cuenta. Cuando llegó esta colaboración en 2017, cuyo protagonista era el característico logotipo rojo de Supreme combinado con el monograma de Louis Vuitton, los entusiastas de la moda de todos los ámbitos enloquecieron.
Se desató una auténtica locura en todo el mundo: la gente hacía cola en las calles a la espera de su lanzamiento y, como era de esperar, el mercado de reventa se puso en marcha. Fue un punto de inflexión en la moda del siglo XXI. Las marcas de lujo y el estilo urbano se unieron, y el impacto se hizo eco en ambas direcciones desdibujando los límites de cada cultura. La sudadera Supreme x Louis Vuitton Box Logo es más que una prenda de abrigo; es una pieza de museo. Es un indicador de hacia dónde ha ido la moda y, lo que es más emocionante, hacia dónde se está dirigiendo.
18. Sofá Soriana
El mundo del diseño de interiores era irreconocible cuando el Soriana apareció en el mercado. En ese momento, los sofás eran rígidos y estructurados, más unos muebles que elementos expresivos, pero el Soriana revolucionó las cosas. Creado en 1969, este sofá ha sido un icono del diseño durante más de medio siglo y, a pesar de todo lo que ha sucedido desde su lanzamiento, sigue encarnando un cierto estilo atemporal.
Este es otro ejemplo de cómo el mobiliario doméstico y el arte se fusionan, y es algo que ha dejado una huella indeleble en la manera en que configuramos nuestros hogares. El sofá Soriana combina comodidad y elegancia con sus cojines abombados y sobredimensionados que prometen una relajante experiencia al reclinarse, pero que cuentan con una elegante estructura metálica que corta sus formas relajadas. No es de extrañar que en 1970 el sofá ganara el premio Compasso d’Oro.
Sin embargo, en el siglo XXI ha resurgido el interés por el Soriana. A medida que la gente se distancia de los muebles fabricados en serie y convencionales, empieza a buscar piezas que sean atemporales, pero cómodas. Y el Soriana es precisamente así: una combinación de lujo, comodidad y estilo. En otras palabras, el sueño de cualquier coleccionista.
19. Bandeja de aluminio de Linde Freya Tangelder (Bélgica) (2017)
La bandeja de aluminio Bold de Linde Freya Tangelder es un sorprendente diseño que examina las nociones modernas de lujo y saber hacer artesanal. Presentada en 2017 y fabricada en aluminio bruto, la bandeja de Tangelder rehúye muchos de los adornos del diseño de alta gama, creando en su lugar algo de estilo industrial y resistente.
Pero hay más. Se ha prestado mucha atención a la forma de la bandeja, elevándola más allá de sus influencias en la fabricación para convertirla en algo escultural y refinado. Este planteamiento refleja directamente el estado en el que se encuentra nuestra sociedad, en el que el tema de la sostenibilidad y la autenticidad ocupa un lugar destacado en nuestras mentes.
El uso del aluminio, un material reciclable, sitúa este cambio ecológico en el centro del producto, y aunque la bandeja de aluminio Bold de Tangelder es funcional, da prioridad a la utilidad de su forma, más que a una estética hueca, mostrando sus atributos de gama alta a través de un diseño esmerado y meditado, más que con una decoración ostentosa. Su visión del minimalismo, el lujo y la funcionalidad es propia del siglo XXI, y no es de extrañar que ocupe un lugar destacado en las listas de muchos coleccionistas.
20. Éditions Mille et une nuits // Tiqqun, “Premiers matériaux pour une théorie de la Jeune-Fille” (Mille et une nuits, 2001)
Publicado en 2001 por Tiqqun, un colectivo anarquista francés, el ensayo “Premiers matériaux pour une théorie de la Jeune-Fille” (Materiales preliminares para una teoría de la Chica joven) es una obra pionera e influyente de la literatura feminista y anticapitalista.
En esta obra, la "Jeune-Fille" funciona como una metáfora de cómo el consumismo moldea la sociedad y cambia el comportamiento de las personas, llevándolas a mercantilizarse para proteger un sistema que no tiene en cuenta sus intereses. Los 20 años transcurridos desde su publicación han hecho que “Premiers matériaux pour une théorie de la Jeune-Fille” parezca aún más clarividente, y esta edición de Mille et une nuits es tan codiciada como influyente.
21. James Turrell, “Amrta” (2011)
James Turrell es un maestro de la luz, concretamente de esa luz digital única con la que todos convivimos, y “Amrta” es uno de los ejemplos más sorprendentes de su estudio. Parte de su serie Ganzfeld, “Amrta” descubre al artista en una profunda contemplación del espacio físico y la iluminación. Nuestros dispositivos digitales han cambiado por completo la forma en que se iluminan los espacios, y Turrell explora esta nueva realidad mediante colores de otro mundo que, simultáneamente, nos transportan a un lugar nuevo y nos anclan en el presente.
El título de la obra, “Amrta”, es una palabra sánscrita que significa inmortalidad, lo cual dota a la obra de un significado más profundo y nos obliga a reflexionar sobre cómo se interconectan la tecnología digital y la espiritualidad. La exploración que Turrell hace de la luz digital ha tenido un profundo impacto en el arte del siglo XXI y ha empleado piezas como “Amrta” para explorar muchas de las experiencias y problemas que vivimos en la actualidad.
22. Teléfono Juicy Couture T-Mobile Sidekick 2 (rosa)
Imagina un mundo en el que tu dispositivo tuviera tanta importancia como tu ropa. El Sidekick 2 no solo entró en este mundo, sino que lo conquistó. Esta deslumbrante fusión de la tecnología de T-Mobile y el descarado glamur de Juicy creó el símbolo de estatus definitivo de los años 2000. Tener los pulgares pegados a una móvil no solo era aceptable; también era una aspiración. La pantalla giratoria, combinada con un uso frecuente por parte de Paris Hilton, dio lugar a la era del selfi, que sentaría las bases de la cultura de autodocumentación que vemos hoy en día.
Pero, como una estrella fugaz, el brillo del Sidekick 2 fue tan intenso como breve. A medida que los teléfonos inteligentes evolucionaban a una velocidad vertiginosa, el Sidekick, antaño vanguardista, se convirtió en una reliquia, y su llamativo encanto se perdió en el olvido. Fue el precursor de una época en la que nuestros dispositivos se convertirían en extensiones de nosotros mismos, en la que la tecnología y la moda se entrelazarían inextricablemente. Esta maravilla rosa con incrustaciones de pedrería no solamente unió la cultura pop del efecto 2000 con la era de los teléfonos inteligentes, sino que nos lanzó a un futuro en el que nuestros dispositivos digitales son nuestras formas más personales de expresión individual.
23. Jon Rafman - Serie “You Are Standing in an Open Field” (ediciones 2019-2020)
El principio básico de la serie “You Are Standing in an Open Field Series” de Jon Rafman es algo con lo que todos lidiamos: cómo la digitalización ha influido en la división entre nuestra vida interior y la exterior. Las obras comparten un tema clave, que combina un paisaje natural pintado en el fondo cubierto por los desechos de nuestra vida cotidiana que se sitúan en primer plano. Esto apunta a cómo la naturaleza fragmentada y caleidoscópica del mundo digital confunde y ensombrece lo que realmente nos rodea, y lo fácil que es perderse en este ruido.
La manera en que Rafman crea su arte, que combina diferentes técnicas, como objetos físicos reales y pintura, confiere a la obra un efecto de collage. Es una reacción a la manera en que internet afecta a nuestras mentes, similar a la forma en que une imágenes dispares para crear algo nuevo. Y en esto consiste la serie “You Are Standing in an Open Field”: arte que no podría haberse hecho en ningún otro momento.
[Puedes ver la serie ‘You Are Standing in an Open Field' aquí]
24. Tesla Roadster
El Tesla Roadster tiene un gran mérito: es el coche que puso de moda los vehículos eléctricos. Antes de que se presentara el Roadster en 2008, la opinión general sobre los vehículos eléctricos era que eran lentos, aburridos y nada atractivos. Eran máquinas en las que la estética y las prestaciones ocupaban un lugar muy secundario. Tenían ventajas medioambientales, claro está, pero eso era todo.
El Roadster cambió todo esto. Se trataba de un vehículo elegante y atractivo, capaz de competir con deportivos de altas prestaciones y tenía un gran atractivo en términos de sostenibilidad. Fue el inicio de una nueva era en la que no solamente se mostró al mundo que los vehículos eléctricos podían ser intrínsecamente deseados, sino que también situó a Tesla en el mapa. Así, de una vez, el Roadster alteró para siempre lo que podían ser los vehículos eléctricos. De una forma que resume gran parte del planteamiento del siglo XXI, demostró que un objeto podía ser moderno, funcional y sostenible. Esto convierte al Tesla Roadster en un importante icono cultural y tecnológico de los últimos 25 años.
25. “Screen Shot”, 2017, obra gráfica de Arthur Jafa
“Screen Shot” de Arthur Jafa es una obra de arte fundamental que explora con agudeza los conceptos de cultura negra, identidad y sociedad moderna. “Screen Shot” no es una simple imagen; es un análisis de cómo interactuamos y de los nuevos modos de comunicación. Aquí, las imágenes encontradas y la cultura digital se mezclan en algo que, en un entorno diferente, podría ser un instante fugaz y fácil de olvidar, y que, en cambio, nos obliga a que lo comprendamos de manera más profunda.
Este instante, una imagen congelada en el tiempo, explora la tensión entre la era digital y la experiencia de la comunidad negra. Una imagen que podría haber desaparecido fácilmente se consagra y luego se mercantiliza, desafiándonos a considerar cómo le está sucediendo esto a la sociedad en general. Tras la prematura muerte de Virgil Abloh, esta obra se ha convertido en algo aún más conmovedor. Nos anima a reflexionar sobre cómo las imágenes conforman nuestras percepciones y cómo los difuntos son instrumentalizados en la vida cotidiana. “Screen Shot” (2017) es una impresionante crítica del siglo XXI y un símbolo del impacto de Jafa en la sociedad.
[Puedes ver 'Screen Shot' aquí]
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