Luis Fernández López (1900-1973) - Le chat





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Luis Fernández López (1900–1973), Le Chat, oil on canvas, 46 × 33 cm, signed in the lower right, original edition, from the 1960s, Spanish origin, Cubism, depicting animals.
Description from the seller
LUIS FERNÁNDEZ LÓPEZ
Oviedo, 1900 – París, 1973
Le Chat
Óleo sobre lienzo
46 × 33 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Obra de gran fuerza expresiva de Luis Fernández López, una de las personalidades más singulares de la vanguardia española del siglo XX y de la denominada Escuela de París. Instalado en París desde 1924, Fernández entró en contacto con las principales corrientes de la modernidad europea, evolucionando desde el purismo y la abstracción geométrica hacia el surrealismo y, posteriormente, hacia una pintura figurativa profundamente personal, austera y de extraordinaria intensidad psicológica. El Museo de Bellas Artes de Bilbao conserva y documenta ampliamente su obra y confirma la existencia del catálogo razonado de pinturas, dibujos, grabados y esculturas 1900–1973, publicado en 2010 por la Fundación Azcona y el Museo de Bellas Artes de Asturias.
Una obra con importante documentación y procedencia
La pintura se acompaña de certificado fechado en París el 8 de junio de 1999, firmado por Cyrille Cohen, Commissaire-Priseur, de la casa S.C.P. Calmels–Chambre–Cohen, 12 rue Rossini, París. En dicho documento se identifica expresamente la obra como:
Luis Fernández, Le Chat, óleo sobre lienzo, firmado abajo a la derecha, 46 × 33 cm.
El certificado deja además constancia de que la pintura había sido presentada como lote nº 47 en la subasta de Art Moderne et Contemporain celebrada en Drouot-Richelieu, París, el 12 de abril de 1999.
En aquella venta la obra partía con una estimación de 60.000–80.000 francos franceses y alcanzó un precio de remate de 100.000 FRF, equivalente a 15.245 €, superando claramente la estimación alta. Esta procedencia de subasta parisina constituye un elemento especialmente interesante dentro del historial de la pieza.
Procedencia:
Calmels–Chambre–Cohen, Hôtel Drouot-Richelieu, París.
Art Moderne et Contemporain, 12 de abril de 1999, lote 47.
Remate: 100.000 FRF / 15.245 €.
Colección particular desde 1999.
Documentación: certificado de Cyrille Cohen, Commissaire-Priseur, París, fechado el 8 de junio de 1999; documentación e imagen de la subasta de 1999; bibliografía relativa al catálogo razonado de Luis Fernández.
Para afirmar en el catálogo de subasta que este ejemplar concreto “figura en el catálogo razonado”, yo añadiría el número de catálogo y la página exacta si los tienes. La fotografía que me has enviado acredita la existencia del catálogo razonado, pero no muestra todavía la página donde aparece Le Chat. Con esa página podemos convertirlo en una referencia bibliográfica incontestable.
Luis Fernández y Picasso
La importancia de Fernández dentro de la pintura europea de su generación está también ligada a su estrecha relación artística con Pablo Picasso, a quien conoció en París en 1934. No se trató simplemente de una relación circunstancial: Fernández mostraba obras a Picasso para conocer su opinión y la documentación conservada por el Museo de Bellas Artes de Bilbao recoge la extraordinaria impresión que su pintura causaba en él. En una ocasión Picasso llegó a decir de sus cuadros que le apasionaban y que los contemplaba continuamente, precisamente por la dificultad de comprender cómo estaban realizados.
Esta relación sitúa a Fernández en el núcleo intelectual de la vanguardia parisina. Su obra, sin embargo, mantuvo siempre una personalidad independiente: una pintura lenta, rigurosa, de ejecución extremadamente meditada y alejada de cualquier producción comercial masiva.
Le Chat
En Le Chat el artista transforma un motivo aparentemente doméstico en una imagen inquietante y monumental. El gato ocupa prácticamente toda la superficie del lienzo, construido mediante amplias pinceladas, superposiciones de materia y fuertes contrastes de verdes, ocres, negros, blancos y tierras. Los grandes ojos amarillos y la deformación deliberada del rostro producen esa mezcla de atracción y extrañeza característica de la etapa figurativa de Fernández.
La composición demuestra su capacidad para transformar la realidad sin abandonarla, algo que precisamente llamó la atención de Picasso. La figura parece surgir del fondo oscuro mientras la materia pictórica, los empastes y el dibujo se entremezclan hasta convertir el animal en una presencia casi totémica.
Por formato, tema, potencia visual y, sobre todo, por su procedencia parisina documentada, certificado de 1999 y bibliografía razonada del artista, se trata de una obra especialmente atractiva para coleccionistas de pintura española de vanguardia y de la Escuela de París.
LUIS FERNÁNDEZ LÓPEZ
Oviedo, 1900 – París, 1973
Le Chat
Óleo sobre lienzo
46 × 33 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Obra de gran fuerza expresiva de Luis Fernández López, una de las personalidades más singulares de la vanguardia española del siglo XX y de la denominada Escuela de París. Instalado en París desde 1924, Fernández entró en contacto con las principales corrientes de la modernidad europea, evolucionando desde el purismo y la abstracción geométrica hacia el surrealismo y, posteriormente, hacia una pintura figurativa profundamente personal, austera y de extraordinaria intensidad psicológica. El Museo de Bellas Artes de Bilbao conserva y documenta ampliamente su obra y confirma la existencia del catálogo razonado de pinturas, dibujos, grabados y esculturas 1900–1973, publicado en 2010 por la Fundación Azcona y el Museo de Bellas Artes de Asturias.
Una obra con importante documentación y procedencia
La pintura se acompaña de certificado fechado en París el 8 de junio de 1999, firmado por Cyrille Cohen, Commissaire-Priseur, de la casa S.C.P. Calmels–Chambre–Cohen, 12 rue Rossini, París. En dicho documento se identifica expresamente la obra como:
Luis Fernández, Le Chat, óleo sobre lienzo, firmado abajo a la derecha, 46 × 33 cm.
El certificado deja además constancia de que la pintura había sido presentada como lote nº 47 en la subasta de Art Moderne et Contemporain celebrada en Drouot-Richelieu, París, el 12 de abril de 1999.
En aquella venta la obra partía con una estimación de 60.000–80.000 francos franceses y alcanzó un precio de remate de 100.000 FRF, equivalente a 15.245 €, superando claramente la estimación alta. Esta procedencia de subasta parisina constituye un elemento especialmente interesante dentro del historial de la pieza.
Procedencia:
Calmels–Chambre–Cohen, Hôtel Drouot-Richelieu, París.
Art Moderne et Contemporain, 12 de abril de 1999, lote 47.
Remate: 100.000 FRF / 15.245 €.
Colección particular desde 1999.
Documentación: certificado de Cyrille Cohen, Commissaire-Priseur, París, fechado el 8 de junio de 1999; documentación e imagen de la subasta de 1999; bibliografía relativa al catálogo razonado de Luis Fernández.
Para afirmar en el catálogo de subasta que este ejemplar concreto “figura en el catálogo razonado”, yo añadiría el número de catálogo y la página exacta si los tienes. La fotografía que me has enviado acredita la existencia del catálogo razonado, pero no muestra todavía la página donde aparece Le Chat. Con esa página podemos convertirlo en una referencia bibliográfica incontestable.
Luis Fernández y Picasso
La importancia de Fernández dentro de la pintura europea de su generación está también ligada a su estrecha relación artística con Pablo Picasso, a quien conoció en París en 1934. No se trató simplemente de una relación circunstancial: Fernández mostraba obras a Picasso para conocer su opinión y la documentación conservada por el Museo de Bellas Artes de Bilbao recoge la extraordinaria impresión que su pintura causaba en él. En una ocasión Picasso llegó a decir de sus cuadros que le apasionaban y que los contemplaba continuamente, precisamente por la dificultad de comprender cómo estaban realizados.
Esta relación sitúa a Fernández en el núcleo intelectual de la vanguardia parisina. Su obra, sin embargo, mantuvo siempre una personalidad independiente: una pintura lenta, rigurosa, de ejecución extremadamente meditada y alejada de cualquier producción comercial masiva.
Le Chat
En Le Chat el artista transforma un motivo aparentemente doméstico en una imagen inquietante y monumental. El gato ocupa prácticamente toda la superficie del lienzo, construido mediante amplias pinceladas, superposiciones de materia y fuertes contrastes de verdes, ocres, negros, blancos y tierras. Los grandes ojos amarillos y la deformación deliberada del rostro producen esa mezcla de atracción y extrañeza característica de la etapa figurativa de Fernández.
La composición demuestra su capacidad para transformar la realidad sin abandonarla, algo que precisamente llamó la atención de Picasso. La figura parece surgir del fondo oscuro mientras la materia pictórica, los empastes y el dibujo se entremezclan hasta convertir el animal en una presencia casi totémica.
Por formato, tema, potencia visual y, sobre todo, por su procedencia parisina documentada, certificado de 1999 y bibliografía razonada del artista, se trata de una obra especialmente atractiva para coleccionistas de pintura española de vanguardia y de la Escuela de París.

