Yadiel Gonzàlez (XX-XXI) - Flores azules






Licenciado en historia del arte y arquitectura, con 12 años de experiencia en artes decorativas.
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Original contemporáneo acrílico sobre lienzo de Yadiel González (XX-XXI), Flores azules, 60 x 80 cm (profundidad 3 cm), realizado en 2023 en España.
Descripción del vendedor
Obra del arte del artista Yadiel González (XX), realizada en la Acrílico sobre lienzo..
Garantizamos un producto duradero y de calidad visual.
Dimensión de cada pieza 60 x 80 cm de pintura con 3 cm de profundidad .
En el dorso de la pieza podrá encontrar los datos sobre la obra.
El envío se realizará a través de la Cia. United Parcel Service (UPS), para España y Europa, y a través de la Cia. Fedex para el resto del mundo.
La obra irá enrollada y estará protegida mediante varias capas de embalaje, nailón burbuja y colocada en un tubo resistente.
Una vez pagada la obra, se requieren tres días para el proceso de embalaje y entrega a la compañía de envió.
La pieza le llegará al termino de diez días, según el país de destino.
Es una obra que fusiona la exuberancia de la naturaleza con la distorsión emocional del expresionismo. La pintura representa un campo cubierto de flores, pero no desde una mirada realista, sino a través de pinceladas vibrantes y colores antinaturales que trascienden la mera representación. Las flores, con pétalos alargados y tonos estridentes—rojos eléctricos, azules ultramar y amarillos ácidos—parecen latir con vida propia, como si el paisaje respirara bajo la luz cambiante del día y la noche.
Los fondos planos, carentes de perspectiva académica, intensifican el contraste entre las flores y su entorno. En algunas secciones, el cielo es una mancha de cobalto puro, evocando el mediodía; en otras, se oscurece hasta convertirse en un lienzo negro salpicado de lunas distorsionadas y estrellas como heridas blancas. Esta dualidad temporal—día y noche coexistiendo—sugiere un ciclo perpetuo, quizá una metáfora de la fugacidad o la eternidad.
El tratamiento expresionista se manifiesta en el éxtasis de las formas: los tallos se retuercen como alaridos, y las flores, aunque abundantes, transmiten tanto vitalidad como fragilidad. No hay serenidad impresionista aquí; en su lugar, la pradera parece un escenario de fuerzas primarias, donde la naturaleza no es armonía, sino pasión desbordada.
Esta obra podría interpretarse como un diálogo entre lo efímero (las flores) y lo inmutable (los fondos planos y cíclicos). El expresionismo, al exagerar la emotividad, convierte el paisaje en un espejo del alma: un paraíso florido, sí, pero también un campo de batalla donde la luz y la oscuridad se disputan el sentido de la existencia.
Deseamos el pleno disfrute del arte
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Obra del arte del artista Yadiel González (XX), realizada en la Acrílico sobre lienzo..
Garantizamos un producto duradero y de calidad visual.
Dimensión de cada pieza 60 x 80 cm de pintura con 3 cm de profundidad .
En el dorso de la pieza podrá encontrar los datos sobre la obra.
El envío se realizará a través de la Cia. United Parcel Service (UPS), para España y Europa, y a través de la Cia. Fedex para el resto del mundo.
La obra irá enrollada y estará protegida mediante varias capas de embalaje, nailón burbuja y colocada en un tubo resistente.
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Es una obra que fusiona la exuberancia de la naturaleza con la distorsión emocional del expresionismo. La pintura representa un campo cubierto de flores, pero no desde una mirada realista, sino a través de pinceladas vibrantes y colores antinaturales que trascienden la mera representación. Las flores, con pétalos alargados y tonos estridentes—rojos eléctricos, azules ultramar y amarillos ácidos—parecen latir con vida propia, como si el paisaje respirara bajo la luz cambiante del día y la noche.
Los fondos planos, carentes de perspectiva académica, intensifican el contraste entre las flores y su entorno. En algunas secciones, el cielo es una mancha de cobalto puro, evocando el mediodía; en otras, se oscurece hasta convertirse en un lienzo negro salpicado de lunas distorsionadas y estrellas como heridas blancas. Esta dualidad temporal—día y noche coexistiendo—sugiere un ciclo perpetuo, quizá una metáfora de la fugacidad o la eternidad.
El tratamiento expresionista se manifiesta en el éxtasis de las formas: los tallos se retuercen como alaridos, y las flores, aunque abundantes, transmiten tanto vitalidad como fragilidad. No hay serenidad impresionista aquí; en su lugar, la pradera parece un escenario de fuerzas primarias, donde la naturaleza no es armonía, sino pasión desbordada.
Esta obra podría interpretarse como un diálogo entre lo efímero (las flores) y lo inmutable (los fondos planos y cíclicos). El expresionismo, al exagerar la emotividad, convierte el paisaje en un espejo del alma: un paraíso florido, sí, pero también un campo de batalla donde la luz y la oscuridad se disputan el sentido de la existencia.
Deseamos el pleno disfrute del arte
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