Leopoldo Albesa (1874-1943) - Luz sobre el valle





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Luz sobre el valle es una pintura al óleo sobre lienzo de Leopoldo Albesa (1874-1943), España, periodo 1910-1920, firmada a mano, vendida con marco.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Leopoldo Albesa, que representa un paisaje rural apacible donde el camino, el río y la figura humana se unen para transmitir una profunda sensación de calma, equilibrio y contemplación. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 50x62x6 cm.
· Dimensiones sin marco: 35x47 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, L. Albesa.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos sitúa ante un paisaje sereno y evocador, dominado por un camino amplio que avanza suavemente desde el primer plano hacia el fondo, marcando el ritmo visual de toda la escena. La vía, clara y abierta, conduce la mirada con naturalidad y crea una sensación de recorrido pausado, como si el espectador pudiera transitarlo con calma. El ambiente general está impregnado de una luz templada que envuelve el conjunto y suaviza los contornos, otorgando al paisaje una atmósfera de quietud y contemplación.
A la izquierda del camino aparece una figura humana solitaria, representada de espaldas, que refuerza la sensación de profundidad y añade un componente narrativo discreto pero significativo. Su presencia no irrumpe en la tranquilidad del entorno, sino que se integra plenamente en él, sugiriendo un paseo cotidiano, una caminata silenciosa o un momento de reflexión personal. La figura parece avanzar sin prisa, acompañada únicamente por el entorno natural, lo que transmite una sensación de introspección y conexión con el paisaje.
En el centro de la composición destaca un pequeño puente de piedra que cruza un río de aguas tranquilas. Este elemento arquitectónico actúa como nexo entre ambos lados del paisaje y como punto de equilibrio visual. Junto al puente se alza una construcción modesta, integrada de manera armónica en el entorno, que aporta un aire rural y atemporal. El río discurre de forma serena, reflejando los tonos del entorno y aportando movimiento sutil a una escena dominada por la calma.
El fondo del cuadro se abre hacia colinas suaves y una vegetación dispersa que se difumina progresivamente con la distancia. Los árboles se distribuyen de manera irregular, creando un equilibrio natural entre espacios abiertos y zonas más densas. Las formas del terreno y del horizonte se funden con el cielo, generando una sensación de amplitud y continuidad. Todo parece dispuesto para transmitir una idea de lejanía apacible, donde el paisaje se extiende más allá de lo visible sin brusquedad ni dramatismo.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión armónica y reposada del entorno rural, donde el camino, el agua, la arquitectura y la figura humana conviven en perfecto equilibrio. La escena invita a la contemplación lenta, al silencio y a la reflexión, evocando un mundo sencillo y estable en el que el paso del tiempo parece suspendido y la vida transcurre de forma tranquila y natural.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Leopoldo Albesa, que representa un paisaje rural apacible donde el camino, el río y la figura humana se unen para transmitir una profunda sensación de calma, equilibrio y contemplación. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 50x62x6 cm.
· Dimensiones sin marco: 35x47 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, L. Albesa.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos sitúa ante un paisaje sereno y evocador, dominado por un camino amplio que avanza suavemente desde el primer plano hacia el fondo, marcando el ritmo visual de toda la escena. La vía, clara y abierta, conduce la mirada con naturalidad y crea una sensación de recorrido pausado, como si el espectador pudiera transitarlo con calma. El ambiente general está impregnado de una luz templada que envuelve el conjunto y suaviza los contornos, otorgando al paisaje una atmósfera de quietud y contemplación.
A la izquierda del camino aparece una figura humana solitaria, representada de espaldas, que refuerza la sensación de profundidad y añade un componente narrativo discreto pero significativo. Su presencia no irrumpe en la tranquilidad del entorno, sino que se integra plenamente en él, sugiriendo un paseo cotidiano, una caminata silenciosa o un momento de reflexión personal. La figura parece avanzar sin prisa, acompañada únicamente por el entorno natural, lo que transmite una sensación de introspección y conexión con el paisaje.
En el centro de la composición destaca un pequeño puente de piedra que cruza un río de aguas tranquilas. Este elemento arquitectónico actúa como nexo entre ambos lados del paisaje y como punto de equilibrio visual. Junto al puente se alza una construcción modesta, integrada de manera armónica en el entorno, que aporta un aire rural y atemporal. El río discurre de forma serena, reflejando los tonos del entorno y aportando movimiento sutil a una escena dominada por la calma.
El fondo del cuadro se abre hacia colinas suaves y una vegetación dispersa que se difumina progresivamente con la distancia. Los árboles se distribuyen de manera irregular, creando un equilibrio natural entre espacios abiertos y zonas más densas. Las formas del terreno y del horizonte se funden con el cielo, generando una sensación de amplitud y continuidad. Todo parece dispuesto para transmitir una idea de lejanía apacible, donde el paisaje se extiende más allá de lo visible sin brusquedad ni dramatismo.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión armónica y reposada del entorno rural, donde el camino, el agua, la arquitectura y la figura humana conviven en perfecto equilibrio. La escena invita a la contemplación lenta, al silencio y a la reflexión, evocando un mundo sencillo y estable en el que el paso del tiempo parece suspendido y la vida transcurre de forma tranquila y natural.

