Juan Batalla (XX) - Tierra habitada





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 123641 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Tierra habitada, óleo sobre tabla de la década de 1950-1960, obra de España creada por Juan Batalla, firmada a mano y vendida con marco.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Juan Batalla, que representa un paisaje rural íntimo donde casas, árboles y montañas se integran en una atmósfera de calma, arraigo y serenidad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 36x44x4 cm.
· Dimensiones sin marco: 25x34 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, Batalla.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro nos sitúa ante una escena rural de carácter íntimo y evocador, donde la arquitectura tradicional y la naturaleza se entrelazan en un equilibrio silencioso. Desde el primer vistazo, la composición transmite una sensación de recogimiento, como si el paisaje representado perteneciera a un tiempo detenido. Las formas aparecen sólidas pero suavizadas, integradas en un entorno natural que las envuelve y las protege, generando una atmósfera de calma y familiaridad.
En el primer plano, la tierra y la vegetación se extienden con tonos verdes profundos y matizados, creando una base viva y orgánica para la escena. El terreno parece ligeramente ondulado, con zonas de sombra y luz que aportan ritmo visual y profundidad. Esta franja inferior actúa como un espacio de transición entre el espectador y el núcleo del paisaje, invitando a adentrarse visualmente en él de forma pausada y natural.
El plano medio está dominado por construcciones rurales de volúmenes sencillos y compactos, que se agrupan de manera armoniosa. Estas edificaciones no buscan imponerse, sino que se presentan como parte inherente del paisaje, casi surgidas de la misma tierra. Sus formas robustas y sus tonos cálidos contrastan suavemente con el verdor circundante, reforzando la sensación de arraigo y permanencia. Junto a ellas, la presencia de elementos naturales aporta equilibrio y continuidad visual.
A la derecha, un árbol de gran presencia introduce verticalidad y dinamismo en la composición. Su silueta oscura y orgánica actúa como contrapunto a las formas más geométricas de las construcciones, creando un diálogo entre lo natural y lo construido. Este árbol no solo estructura el espacio, sino que también aporta una sensación de protección y abrigo, como un guardián silencioso del lugar.
El fondo del cuadro se abre hacia un paisaje montañoso de tonalidades azuladas y apagadas, que sugiere distancia y profundidad. Las montañas aparecen suavizadas, envueltas por un cielo amplio y cambiante que completa la escena con una luz contenida. Este telón de fondo refuerza la idea de aislamiento tranquilo y de conexión profunda con el entorno natural, sin elementos que rompan la serenidad general.
En conjunto, el cuadro transmite una visión poética y serena del mundo rural, donde naturaleza y arquitectura conviven en perfecta armonía, evocando silencio, memoria y una relación íntima y duradera entre el ser humano y la tierra.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Juan Batalla, que representa un paisaje rural íntimo donde casas, árboles y montañas se integran en una atmósfera de calma, arraigo y serenidad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 36x44x4 cm.
· Dimensiones sin marco: 25x34 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, Batalla.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro nos sitúa ante una escena rural de carácter íntimo y evocador, donde la arquitectura tradicional y la naturaleza se entrelazan en un equilibrio silencioso. Desde el primer vistazo, la composición transmite una sensación de recogimiento, como si el paisaje representado perteneciera a un tiempo detenido. Las formas aparecen sólidas pero suavizadas, integradas en un entorno natural que las envuelve y las protege, generando una atmósfera de calma y familiaridad.
En el primer plano, la tierra y la vegetación se extienden con tonos verdes profundos y matizados, creando una base viva y orgánica para la escena. El terreno parece ligeramente ondulado, con zonas de sombra y luz que aportan ritmo visual y profundidad. Esta franja inferior actúa como un espacio de transición entre el espectador y el núcleo del paisaje, invitando a adentrarse visualmente en él de forma pausada y natural.
El plano medio está dominado por construcciones rurales de volúmenes sencillos y compactos, que se agrupan de manera armoniosa. Estas edificaciones no buscan imponerse, sino que se presentan como parte inherente del paisaje, casi surgidas de la misma tierra. Sus formas robustas y sus tonos cálidos contrastan suavemente con el verdor circundante, reforzando la sensación de arraigo y permanencia. Junto a ellas, la presencia de elementos naturales aporta equilibrio y continuidad visual.
A la derecha, un árbol de gran presencia introduce verticalidad y dinamismo en la composición. Su silueta oscura y orgánica actúa como contrapunto a las formas más geométricas de las construcciones, creando un diálogo entre lo natural y lo construido. Este árbol no solo estructura el espacio, sino que también aporta una sensación de protección y abrigo, como un guardián silencioso del lugar.
El fondo del cuadro se abre hacia un paisaje montañoso de tonalidades azuladas y apagadas, que sugiere distancia y profundidad. Las montañas aparecen suavizadas, envueltas por un cielo amplio y cambiante que completa la escena con una luz contenida. Este telón de fondo refuerza la idea de aislamiento tranquilo y de conexión profunda con el entorno natural, sin elementos que rompan la serenidad general.
En conjunto, el cuadro transmite una visión poética y serena del mundo rural, donde naturaleza y arquitectura conviven en perfecta armonía, evocando silencio, memoria y una relación íntima y duradera entre el ser humano y la tierra.

