French school (XX) - Paysage intérieur





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Paysage intérieur, una pintura al óleo original sobre tela de la escuela francesa, periodo 1960-1970, estilo posimpresionista, firmada a mano, vendida por Galería con marco, 29 x 37 cm con marco (27 x 35 cm sin marco), en buen estado.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela francesa, que representa una exploración abstracta de emociones y sensaciones a través del color y la forma, invitando a una contemplación abierta y subjetiva. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 29x37x3 cm.
· Dimensiones sin marco: 27x35 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro se presenta como una composición abstracta de gran sensibilidad visual, donde las formas y los colores dialogan entre sí sin someterse a una representación reconocible del mundo exterior. Desde el primer momento, la obra invita a una lectura pausada y emocional, en la que el espectador se deja llevar por el ritmo interno de las manchas cromáticas y por la relación entre los espacios abiertos y las zonas más densas. La superficie pictórica parece respirar, alternando momentos de calma con otros de mayor intensidad visual.
Las formas curvas y diagonales atraviesan el espacio de manera fluida, creando una sensación de movimiento contenido. No hay una dirección única, sino un recorrido visual que se desplaza suavemente de un punto a otro, como si la composición se desarrollara en capas superpuestas. Estas formas no se imponen con rigidez, sino que se integran unas con otras, sugiriendo transiciones, cambios y estados intermedios más que límites definidos.
El uso del color es esencial para la construcción de la atmósfera. Tonos claros y luminosos conviven con áreas más profundas y saturadas, generando contrastes sutiles que aportan profundidad y equilibrio. Los colores no describen objetos, sino emociones y sensaciones, evocando paisajes interiores, recuerdos difusos o estados de ánimo en transformación. La relación entre los tonos fríos y cálidos contribuye a una armonía compleja, lejos de cualquier efecto decorativo superficial.
La textura visual desempeña un papel fundamental en la percepción del conjunto. Se aprecian variaciones en la densidad de la superficie que aportan riqueza y matices al plano pictórico. Algunas zonas parecen más ligeras y etéreas, mientras que otras transmiten una mayor corporeidad, como si el color hubiera sido depositado con distinta intención y energía. Esta alternancia refuerza la sensación de profundidad emocional y de temporalidad implícita en la obra.
La ausencia de referencias figurativas concretas permite que la interpretación permanezca abierta. El espectador no se enfrenta a una narración cerrada, sino a una experiencia visual que se renueva con cada mirada. La obra sugiere más de lo que afirma, invitando a la introspección y a la contemplación silenciosa. En este sentido, el cuadro funciona como un espacio de encuentro entre la sensibilidad del artista y la percepción personal de quien lo observa.
En conjunto, el cuadro ofrece una composición abstracta equilibrada y evocadora, donde el color, la forma y el ritmo se combinan para crear una experiencia visual profundamente poética y emocional.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela francesa, que representa una exploración abstracta de emociones y sensaciones a través del color y la forma, invitando a una contemplación abierta y subjetiva. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 29x37x3 cm.
· Dimensiones sin marco: 27x35 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro se presenta como una composición abstracta de gran sensibilidad visual, donde las formas y los colores dialogan entre sí sin someterse a una representación reconocible del mundo exterior. Desde el primer momento, la obra invita a una lectura pausada y emocional, en la que el espectador se deja llevar por el ritmo interno de las manchas cromáticas y por la relación entre los espacios abiertos y las zonas más densas. La superficie pictórica parece respirar, alternando momentos de calma con otros de mayor intensidad visual.
Las formas curvas y diagonales atraviesan el espacio de manera fluida, creando una sensación de movimiento contenido. No hay una dirección única, sino un recorrido visual que se desplaza suavemente de un punto a otro, como si la composición se desarrollara en capas superpuestas. Estas formas no se imponen con rigidez, sino que se integran unas con otras, sugiriendo transiciones, cambios y estados intermedios más que límites definidos.
El uso del color es esencial para la construcción de la atmósfera. Tonos claros y luminosos conviven con áreas más profundas y saturadas, generando contrastes sutiles que aportan profundidad y equilibrio. Los colores no describen objetos, sino emociones y sensaciones, evocando paisajes interiores, recuerdos difusos o estados de ánimo en transformación. La relación entre los tonos fríos y cálidos contribuye a una armonía compleja, lejos de cualquier efecto decorativo superficial.
La textura visual desempeña un papel fundamental en la percepción del conjunto. Se aprecian variaciones en la densidad de la superficie que aportan riqueza y matices al plano pictórico. Algunas zonas parecen más ligeras y etéreas, mientras que otras transmiten una mayor corporeidad, como si el color hubiera sido depositado con distinta intención y energía. Esta alternancia refuerza la sensación de profundidad emocional y de temporalidad implícita en la obra.
La ausencia de referencias figurativas concretas permite que la interpretación permanezca abierta. El espectador no se enfrenta a una narración cerrada, sino a una experiencia visual que se renueva con cada mirada. La obra sugiere más de lo que afirma, invitando a la introspección y a la contemplación silenciosa. En este sentido, el cuadro funciona como un espacio de encuentro entre la sensibilidad del artista y la percepción personal de quien lo observa.
En conjunto, el cuadro ofrece una composición abstracta equilibrada y evocadora, donde el color, la forma y el ritmo se combinan para crear una experiencia visual profundamente poética y emocional.

