Rolando Nicodemi (1922-2014) - Fiori di pesco





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Descripción del vendedor
La pintura es óleo sobre tela 40x50, completa con marco 55x65, como en la foto.
Nicodemi, a través de una idea clara de pintura, nos introduce hacia una representación sencilla, la de una naturaleza muerta con flores de pesco y un cuenco de huevos. La naturaleza muerta es un género que resurge en el siglo XVII, que no solo tenía el propósito de exaltar la pintura sino también de ocultar ciertos conceptos filosóficos.
Este tipo de actitud de reflexionar sobre la concepción pictórica y filosófica de las pinturas nos lleva hasta el arte metafísico del siglo XX, donde numerosos artistas cuestionarán la existencia humana precisamente a través del arte.
Rolando Nicodemi trata la materia pictórica con gran rigor y esencialidad, sin dejar de lado el aspecto estético. La composición está bien calibrada, donde todos los objetos encuentran su tamaño. La pintura, muy delicada, también deja espacio a tonos de sombra que realzan su profundidad. A esto se suman tonos delicados que acentúan la suavidad de la pintura.
El artista: Rolando Nicodemi nació en Ferrara en 1922 y murió en su ciudad en 2014.
La caracterización de la pintura de Rolando Nicodemi tiene sin duda raíces en el arte plástico del siglo XX, donde emergen corrientes como la metafísica, que redescubrirá la esencia conceptual de la naturaleza muerta.
Asunto: La tela se nos presenta con la representación de una naturaleza muerta. El género, que es predilecto del pintor, nos acompaña hacia una pintura esencial que muestra, incluso en términos recientes, una delicada predilección por la naturaleza metafísica del cuadro. La Metafísica, de la cual se alimenta el pintor, puede atribuirse a la de importantes artistas que trabajaron en la tierra emiliano-romañola; estamos hablando de artistas como Carlo Carrà, Giorgio Morandi y, sobre todo, Filippo de Pisis. Precisamente estos artistas parecen haber sido los maestros del pintor Nicodemi, quien ha sabido, en tiempos más recientes, traducir la lección plástica que acompaña a un retorno al orden y al color. Además, a la pintura Metafísica se le reconoce por su capacidad de encontrar, dentro de representaciones claras y nítidas, conceptos filosóficos dedicados a captar la esencia de las cosas.
La pintura es óleo sobre tela 40x50, completa con marco 55x65, como en la foto.
Nicodemi, a través de una idea clara de pintura, nos introduce hacia una representación sencilla, la de una naturaleza muerta con flores de pesco y un cuenco de huevos. La naturaleza muerta es un género que resurge en el siglo XVII, que no solo tenía el propósito de exaltar la pintura sino también de ocultar ciertos conceptos filosóficos.
Este tipo de actitud de reflexionar sobre la concepción pictórica y filosófica de las pinturas nos lleva hasta el arte metafísico del siglo XX, donde numerosos artistas cuestionarán la existencia humana precisamente a través del arte.
Rolando Nicodemi trata la materia pictórica con gran rigor y esencialidad, sin dejar de lado el aspecto estético. La composición está bien calibrada, donde todos los objetos encuentran su tamaño. La pintura, muy delicada, también deja espacio a tonos de sombra que realzan su profundidad. A esto se suman tonos delicados que acentúan la suavidad de la pintura.
El artista: Rolando Nicodemi nació en Ferrara en 1922 y murió en su ciudad en 2014.
La caracterización de la pintura de Rolando Nicodemi tiene sin duda raíces en el arte plástico del siglo XX, donde emergen corrientes como la metafísica, que redescubrirá la esencia conceptual de la naturaleza muerta.
Asunto: La tela se nos presenta con la representación de una naturaleza muerta. El género, que es predilecto del pintor, nos acompaña hacia una pintura esencial que muestra, incluso en términos recientes, una delicada predilección por la naturaleza metafísica del cuadro. La Metafísica, de la cual se alimenta el pintor, puede atribuirse a la de importantes artistas que trabajaron en la tierra emiliano-romañola; estamos hablando de artistas como Carlo Carrà, Giorgio Morandi y, sobre todo, Filippo de Pisis. Precisamente estos artistas parecen haber sido los maestros del pintor Nicodemi, quien ha sabido, en tiempos más recientes, traducir la lección plástica que acompaña a un retorno al orden y al color. Además, a la pintura Metafísica se le reconoce por su capacidad de encontrar, dentro de representaciones claras y nítidas, conceptos filosóficos dedicados a captar la esencia de las cosas.

