Alberto Ricardo (XXI) - Super Mario El Salto del Ícono





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Edición limitada de Giclée en lienzo de Alberto Ricardo, titulada "Super Mario El Salto del Ícono", 2021, 70 x 65 cm, firmada a mano, en buen estado, fabricada en España y vendida directamente por el artista, edición 2/5.
Descripción del vendedor
Obra creada sobre lienzo profesional mediante la técnica de impresión giclée. Arte digital que utiliza medios contemporáneos e inteligencia artificial.
Obra del arte del artista Alberto Ricardo, realizada en la técnica Impresión Giclée, sobre lienzo profesional de alta calidad, 100% algodón, máxima resistente a manipulación y agentes exteriores de la marca Eco Canvas Roma Glossy, satinado.
Garantizamos un producto duradero y de calidad visual.
Dimensión de 65 x 70 cm, con 5 cm de profundidad.
Edición limitada 2/5 firmada a mano en la parte frontal.
En el dorso de la pieza podrá encontrar los datos sobre la obra.
El envío se realizará a través de la Cia. United Parcel Service (UPS), para España y Europa, y a través de la Cia. Fedex para el resto del mundo.
La obra irá enrollada y estará protegida mediante varias capas de embalaje, nailón burbuja y colocada en un tubo resistente.
Una vez pagada la obra, se requieren tres días para el proceso de embalaje y entrega a la compañía de envió.
La pieza le llegará al termino de diez días, según el país de destino.
Deseamos pleno disfrute del arte.
Es difícil ignorar el vértigo visual que produce esta imagen impresa en lienzo. Mario, el eterno fontanero de Nintendo, parece haber dado un salto no solo fuera de la pantalla, sino fuera del tiempo. El héroe del píxel se sumerge aquí en una dimensión pictórica que lo transforma, elevándolo del universo digital a la categoría de símbolo cultural reinterpretado con vigor expresionista.
La imagen nos presenta a Mario en una pose enérgica, suspendido en pleno salto, como si estuviera a punto de irrumpir en nuestro mundo físico. Lo fascinante es el tratamiento de la figura: lejos de los bordes limpios y colores planos del arte digital, aquí encontramos una versión empapada de materia, trazos gruesos, colores vibrantes que se derraman y se mezclan, como si la esencia del personaje estuviera brotando a pinceladas impulsivas.
Desde el punto de vista técnico, esta obra fusiona dos lenguajes visuales opuestos: el diseño vectorial controlado y el gesto pictórico libre. El fondo es un torbellino de texturas, manchas y salpicaduras, que dota a la composición de una sensación de movimiento perpetuo. Los colores, aunque fieles al diseño original de Mario, han sido intensificados hasta casi estallar, enfatizando la fuerza icónica del personaje. La técnica recuerda al expresionismo abstracto, pero aplicado aquí con un enfoque figurativo que desafía la lógica del retrato clásico.
Conceptualmente, la imagen opera en varios niveles. Por un lado, es un homenaje a un personaje que ha marcado generaciones. Por otro, es una declaración sobre el arte en la era digital: lo que nace en píxeles puede vivir en óleo, y lo que fue considerado entretenimiento se convierte en arte cuando se lo saca de su contexto habitual y se lo reinterpreta con intención plástica.
El lienzo no retrata a Mario simplemente como un personaje; lo consagra como mito pop. Lo arranca del videojuego para situarlo en el museo mental de nuestra memoria colectiva. Cada trazo suelto, cada chorreado de pintura es una afirmación: Mario no es solo nostalgia, es lenguaje, es símbolo, es puente entre generaciones.
Así nos invita a mirar dos veces: una para reconocer lo familiar, y otra para descubrir lo transformado. Porque este Mario no sólo salta sobre tortugas, salta entre mundos, y aquí, da el salto hacia el arte.
Obra creada sobre lienzo profesional mediante la técnica de impresión giclée. Arte digital que utiliza medios contemporáneos e inteligencia artificial.
Obra del arte del artista Alberto Ricardo, realizada en la técnica Impresión Giclée, sobre lienzo profesional de alta calidad, 100% algodón, máxima resistente a manipulación y agentes exteriores de la marca Eco Canvas Roma Glossy, satinado.
Garantizamos un producto duradero y de calidad visual.
Dimensión de 65 x 70 cm, con 5 cm de profundidad.
Edición limitada 2/5 firmada a mano en la parte frontal.
En el dorso de la pieza podrá encontrar los datos sobre la obra.
El envío se realizará a través de la Cia. United Parcel Service (UPS), para España y Europa, y a través de la Cia. Fedex para el resto del mundo.
La obra irá enrollada y estará protegida mediante varias capas de embalaje, nailón burbuja y colocada en un tubo resistente.
Una vez pagada la obra, se requieren tres días para el proceso de embalaje y entrega a la compañía de envió.
La pieza le llegará al termino de diez días, según el país de destino.
Deseamos pleno disfrute del arte.
Es difícil ignorar el vértigo visual que produce esta imagen impresa en lienzo. Mario, el eterno fontanero de Nintendo, parece haber dado un salto no solo fuera de la pantalla, sino fuera del tiempo. El héroe del píxel se sumerge aquí en una dimensión pictórica que lo transforma, elevándolo del universo digital a la categoría de símbolo cultural reinterpretado con vigor expresionista.
La imagen nos presenta a Mario en una pose enérgica, suspendido en pleno salto, como si estuviera a punto de irrumpir en nuestro mundo físico. Lo fascinante es el tratamiento de la figura: lejos de los bordes limpios y colores planos del arte digital, aquí encontramos una versión empapada de materia, trazos gruesos, colores vibrantes que se derraman y se mezclan, como si la esencia del personaje estuviera brotando a pinceladas impulsivas.
Desde el punto de vista técnico, esta obra fusiona dos lenguajes visuales opuestos: el diseño vectorial controlado y el gesto pictórico libre. El fondo es un torbellino de texturas, manchas y salpicaduras, que dota a la composición de una sensación de movimiento perpetuo. Los colores, aunque fieles al diseño original de Mario, han sido intensificados hasta casi estallar, enfatizando la fuerza icónica del personaje. La técnica recuerda al expresionismo abstracto, pero aplicado aquí con un enfoque figurativo que desafía la lógica del retrato clásico.
Conceptualmente, la imagen opera en varios niveles. Por un lado, es un homenaje a un personaje que ha marcado generaciones. Por otro, es una declaración sobre el arte en la era digital: lo que nace en píxeles puede vivir en óleo, y lo que fue considerado entretenimiento se convierte en arte cuando se lo saca de su contexto habitual y se lo reinterpreta con intención plástica.
El lienzo no retrata a Mario simplemente como un personaje; lo consagra como mito pop. Lo arranca del videojuego para situarlo en el museo mental de nuestra memoria colectiva. Cada trazo suelto, cada chorreado de pintura es una afirmación: Mario no es solo nostalgia, es lenguaje, es símbolo, es puente entre generaciones.
Así nos invita a mirar dos veces: una para reconocer lo familiar, y otra para descubrir lo transformado. Porque este Mario no sólo salta sobre tortugas, salta entre mundos, y aquí, da el salto hacia el arte.

