Tom Wesselmann (1931-2004) - Nude (for sedfre)

09
días
08
horas
10
minutos
56
segundos
Puja actual
€ 200
Precio de reserva no alcanzado
Silvia Possanza
Experto
Seleccionado por Silvia Possanza

Fue especialista sénior en Finarte durante 12 años, experta en grabados modernos.

Estimación  € 9.000 - € 10.000
36 personas más están mirando este objeto
ITPujador 7031
200 €
DEPujador 5931
190 €
DEPujador 5931
180 €

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 125929 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

Descripción del vendedor

Técnica: Serigrafía
Soporte : Papier Strathmore
Numeración: 42/100
Firma: Firmada a mano « Wesselmann 69 »
Dimensiones de la hoja: 59x74 cm
Enmarcado: vidrio museográfico y moldura dorada
Estado : Muy buen estado

Autenticación: Obra vendida con certificado de autenticidad. Publicada e impresa por Chiron Press, Nueva York.

Información sobre la obra

Tom Wesselmann ocupa un lugar singular en el panteón de los grandes artistas estadounidenses, no por un exceso de radicalidad o de teoría, sino porque supo cristalizar con una agudeza poco común la ambigüedad del deseo moderno. A menudo se le etiqueta 'Pop Art', pero en verdad su obra excede esa clasificación. Lo que logra no es simplemente una relectura de los códigos publicitarios o un homenaje al consumo; es una puesta en escena plástica de la fantasía estadounidense, en toda su tensión entre erotismo, abstracción y vacío.
Sus desnudos, recortados, fragmentados, exaltados, no se basan en un simple elogio del cuerpo femenino; revelan la superficie como obsesión, el fragmento como absoluto, el plano como límite de lo real. Las bocas carnosas, los pezones erguidos, las piernas cruzadas nunca están completamente encarnados: flotan en un espacio suspendido, reducido a la pureza de un cromatismo violento o a la neutralidad blanca del soporte. Wesselmann pinta el deseo no como realidad, sino como icono. Ya no es el hombre quien desea a la mujer; es la forma misma la que se vuelve deseante. Y en eso, él prolonga, pero radicaliza, la intuición de Matisse: que la forma pura, por su misma intensidad, puede volverse una experiencia sensual.

Al negarse también al crítica demasiado contundente, se inscribe en una línea poco común: la de la ambigüedad estética, lo bello como trampa, la luz como señuelo. Por eso es uno de los pocos que ha podido, sin contradicción, hacer coexistir el placer de la mirada, la belleza plástica y una forma de lucidez sobre los límites mismos de esa belleza.

En una palabra: Wesselmann pinta la superficie como una verdad, no para denunciar la superficialidad, sino para explorar su poder erótico, psíquico y estético. No es un moralista. Es un anatomista de la mirada estadounidense, de sus pulsiones, de sus reflejos, de sus vacíos. En ello, es sin duda uno de los artistas más lúcidos, y de los más plásticamente vertiginosos, del siglo XX estadounidense.

El vendedor y su historia

Traducido por el Traductor de Google

Técnica: Serigrafía
Soporte : Papier Strathmore
Numeración: 42/100
Firma: Firmada a mano « Wesselmann 69 »
Dimensiones de la hoja: 59x74 cm
Enmarcado: vidrio museográfico y moldura dorada
Estado : Muy buen estado

Autenticación: Obra vendida con certificado de autenticidad. Publicada e impresa por Chiron Press, Nueva York.

Información sobre la obra

Tom Wesselmann ocupa un lugar singular en el panteón de los grandes artistas estadounidenses, no por un exceso de radicalidad o de teoría, sino porque supo cristalizar con una agudeza poco común la ambigüedad del deseo moderno. A menudo se le etiqueta 'Pop Art', pero en verdad su obra excede esa clasificación. Lo que logra no es simplemente una relectura de los códigos publicitarios o un homenaje al consumo; es una puesta en escena plástica de la fantasía estadounidense, en toda su tensión entre erotismo, abstracción y vacío.
Sus desnudos, recortados, fragmentados, exaltados, no se basan en un simple elogio del cuerpo femenino; revelan la superficie como obsesión, el fragmento como absoluto, el plano como límite de lo real. Las bocas carnosas, los pezones erguidos, las piernas cruzadas nunca están completamente encarnados: flotan en un espacio suspendido, reducido a la pureza de un cromatismo violento o a la neutralidad blanca del soporte. Wesselmann pinta el deseo no como realidad, sino como icono. Ya no es el hombre quien desea a la mujer; es la forma misma la que se vuelve deseante. Y en eso, él prolonga, pero radicaliza, la intuición de Matisse: que la forma pura, por su misma intensidad, puede volverse una experiencia sensual.

Al negarse también al crítica demasiado contundente, se inscribe en una línea poco común: la de la ambigüedad estética, lo bello como trampa, la luz como señuelo. Por eso es uno de los pocos que ha podido, sin contradicción, hacer coexistir el placer de la mirada, la belleza plástica y una forma de lucidez sobre los límites mismos de esa belleza.

En una palabra: Wesselmann pinta la superficie como una verdad, no para denunciar la superficialidad, sino para explorar su poder erótico, psíquico y estético. No es un moralista. Es un anatomista de la mirada estadounidense, de sus pulsiones, de sus reflejos, de sus vacíos. En ello, es sin duda uno de los artistas más lúcidos, y de los más plásticamente vertiginosos, del siglo XX estadounidense.

El vendedor y su historia

Traducido por el Traductor de Google

Datos

Artista
Tom Wesselmann (1931-2004)
Vendido por
Galería
Edición
Edición limitada
Edition number
42/100
Título de la obra
Nude (for sedfre)
Técnica
Serigrafía
Firma
Firmado a mano
País de origen
Estados Unidos
Año
1969
Estado
En buen estado
Alto
59 cm
Ancho
74 cm
Representación/tema
Cultura popular
Estilo
Pop Art
Periodo
1960-1970
Se vende con marco
Vendido por
FranciaVerificado
231
Objetos vendidos
100%
pro

Objetos similares

Para ti en

Obra gráfica y múltiples