Colcha - 220 cm - 226 cm





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Italia, imponente cubrecama matrimonial en seda cruda, raso y algodón, de finales del siglo XIX, 226 cm de ancho por 220 cm de largo, con franja de 13 cm en tres lados y fondo naranja bordado.
Descripción del vendedor
Imponente cubrecama matrimonial en seda cruda, raso y algodón de finales del siglo XIX principios del XX, de amplias dimensiones. Del resto, las camas antiguas tenían tamaños distintos a los modernos y los colchones se hacían a medida, al igual que la ropa de cama correspondiente; de hecho sus medidas son 226 cm de ancho por 220 cm de largo, con una franja de flecos de 13 cm añadida en tres lados. En una cama moderna con un colchón clásico de 80 cm llega hasta el suelo, vestiendo la cama de manera elegante y aportándole un tono sobrio sin excesos.
El color dominante es un naranja claro, casi tuno, de fondo cálido y fácilmente combinable con los tonos de una casa, y para realzar todo el cubrecama se han bordado marcos de flores y jeroglíficos en violeta, salmón y dorado.
Es todo un bordado sobre todo el cubrecama. Una combinación de colores muy bonita. Las fotos explican más que las palabras. Al tratarse de bordado y no de impresión, basta ver el revés.
Espléndida la franja trabajada directa con una banda de pasamanería que retoma los mismos colores. Todo es un bordado con flores y jeroglíficos en la parte de la cabecera, en el centro un gran rosetón, en las esquinas y la parte baja una serie de círculos con dentro una flor.
En la parte baja hay dibujos geométricos.
Un cubrecama muy particular porque es distinto de los damascos habituales.
Forma parte de las colecciones de ajuar de mis parientes y, como muchos otros, se encuentra en buenas condiciones y presumo poco usado dada la abundancia que tenían. No presenta manchas y la franja está en buen estado.
Una mención aparte merece la imponente franja que reproduce el color naranja y tiene una parte recta de pasamanería; luego está la franja recta, todo ello con una altura de 13 cm. La franja está en los tres lados.
En conjunto diría que es un cubrecama muy particular y distinto de los que suelen verse en el comercio. Es espléndido el tejido. Generalmente, de hecho, los tejidos florales son damascos y de seda lisa. Su tinte y sus ricos bordados en todo el cubrecama, llegando hasta la franja y la parte que cubre las almohadas, así como sus dimensiones, le confieren su verdadero valor.
También el tejido, pesado y consistente, viste la cama de forma perfecta, al mismo tiempo aportando suavidad y elegancia. Un objeto de otros tiempos pero siempre actual para quien ama el pasado. También puede usarse como mantel de mesa bordado encima. Cuando un objeto es bello, siempre se encuentra su uso, incluso como cubre sofa dada su tamaño.
Para el envío uso empresas privadas y no correos porque llegan más rápido y se garantiza un doble embalaje y una comunicación más sencilla.
Los costos de envío varían según si se trata de Europa, zona 1 o 2, como Reino Unido, Suiza, países de Europa del Este en zona tres, como Noruega, Malta, Chipre y resto del mundo.
Los aranceles aduaneros correrán a cargo del comprador.
Imponente cubrecama matrimonial en seda cruda, raso y algodón de finales del siglo XIX principios del XX, de amplias dimensiones. Del resto, las camas antiguas tenían tamaños distintos a los modernos y los colchones se hacían a medida, al igual que la ropa de cama correspondiente; de hecho sus medidas son 226 cm de ancho por 220 cm de largo, con una franja de flecos de 13 cm añadida en tres lados. En una cama moderna con un colchón clásico de 80 cm llega hasta el suelo, vestiendo la cama de manera elegante y aportándole un tono sobrio sin excesos.
El color dominante es un naranja claro, casi tuno, de fondo cálido y fácilmente combinable con los tonos de una casa, y para realzar todo el cubrecama se han bordado marcos de flores y jeroglíficos en violeta, salmón y dorado.
Es todo un bordado sobre todo el cubrecama. Una combinación de colores muy bonita. Las fotos explican más que las palabras. Al tratarse de bordado y no de impresión, basta ver el revés.
Espléndida la franja trabajada directa con una banda de pasamanería que retoma los mismos colores. Todo es un bordado con flores y jeroglíficos en la parte de la cabecera, en el centro un gran rosetón, en las esquinas y la parte baja una serie de círculos con dentro una flor.
En la parte baja hay dibujos geométricos.
Un cubrecama muy particular porque es distinto de los damascos habituales.
Forma parte de las colecciones de ajuar de mis parientes y, como muchos otros, se encuentra en buenas condiciones y presumo poco usado dada la abundancia que tenían. No presenta manchas y la franja está en buen estado.
Una mención aparte merece la imponente franja que reproduce el color naranja y tiene una parte recta de pasamanería; luego está la franja recta, todo ello con una altura de 13 cm. La franja está en los tres lados.
En conjunto diría que es un cubrecama muy particular y distinto de los que suelen verse en el comercio. Es espléndido el tejido. Generalmente, de hecho, los tejidos florales son damascos y de seda lisa. Su tinte y sus ricos bordados en todo el cubrecama, llegando hasta la franja y la parte que cubre las almohadas, así como sus dimensiones, le confieren su verdadero valor.
También el tejido, pesado y consistente, viste la cama de forma perfecta, al mismo tiempo aportando suavidad y elegancia. Un objeto de otros tiempos pero siempre actual para quien ama el pasado. También puede usarse como mantel de mesa bordado encima. Cuando un objeto es bello, siempre se encuentra su uso, incluso como cubre sofa dada su tamaño.
Para el envío uso empresas privadas y no correos porque llegan más rápido y se garantiza un doble embalaje y una comunicación más sencilla.
Los costos de envío varían según si se trata de Europa, zona 1 o 2, como Reino Unido, Suiza, países de Europa del Este en zona tres, como Noruega, Malta, Chipre y resto del mundo.
Los aranceles aduaneros correrán a cargo del comprador.

