Rosendo González Carbonell (1910-1984) - Silencio interior






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Óleo sobre tela titulado Silencio interior de Rosendo González Carbonell (España, 1910–1984), fechado 1960–1970, estilo Impresionismo, firmado a mano, vendido con marco, dimensiones de la obra 81 × 65 cm (marco 89 × 72 × 4 cm) y en buen estado.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a González Carbonell, que representa un instante íntimo de la vida cotidiana, donde un gesto sencillo se convierte en una expresión profunda de introspección y humanidad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 89x72x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 81x65 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra, González Carbonell.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos introduce en una escena íntima y silenciosa, situada en un interior cargado de atmósfera y emoción contenida. La figura femenina aparece de perfil, inmersa en un momento de recogimiento personal, ajena a cualquier presencia exterior. Su postura es natural y pausada, como si el tiempo se hubiera detenido justo en ese instante. El espacio que la rodea no es un simple escenario, sino un reflejo de su mundo interior, donde cada elemento parece estar en equilibrio con su estado anímico.
La mujer sostiene una prenda de intenso color rosado entre sus manos, gesto que sugiere cuidado, reflexión o incluso nostalgia. No se trata de una acción apresurada, sino de un momento cargado de significado, como si el acto de sostener la tela implicara una conexión emocional profunda. Su expresión, apenas visible, transmite serenidad y concentración, reforzando la sensación de intimidad. La figura no se muestra para ser observada, sino para ser comprendida, invitando al espectador a acercarse con respeto y sensibilidad.
El entorno interior está construido a partir de objetos cotidianos que aportan contexto y humanidad a la escena. Un cubo, una escoba, una silla y algunas prendas sugieren una actividad doméstica interrumpida o realizada con calma, sin urgencias. Estos elementos no dominan la composición, sino que acompañan discretamente a la figura, subrayando la sencillez de la escena. La vida cotidiana se presenta aquí como algo digno de contemplación, transformada en un instante poético y silencioso.
La presencia del reflejo en el fondo añade una dimensión adicional a la obra, como si el espacio se duplicara y ofreciera una segunda mirada sobre la misma escena. Esta duplicidad refuerza la sensación introspectiva, evocando la idea de diálogo interior o de conciencia de uno mismo. No se trata de un reflejo exacto, sino de una imagen suavizada, casi emocional, que amplía el significado de la escena y la convierte en algo más profundo que una simple representación.
Los tonos que envuelven la composición crean una atmósfera cálida y ligeramente melancólica. La luz parece filtrarse suavemente, acariciando las formas y unificando el espacio sin contrastes bruscos. Todo contribuye a una sensación de calma y recogimiento, como si el interior protegiera a la figura del mundo exterior. La escena transmite una humanidad sincera, alejada de lo grandilocuente, centrada en lo esencial y lo íntimo.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión profundamente humana de la vida cotidiana, transformando un gesto sencillo en un momento cargado de emoción y significado. Es una obra que habla del silencio, de la introspección y de la belleza de los instantes privados, invitando al espectador a detenerse y a contemplar la intimidad con sensibilidad y respeto.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a González Carbonell, que representa un instante íntimo de la vida cotidiana, donde un gesto sencillo se convierte en una expresión profunda de introspección y humanidad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 89x72x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 81x65 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra, González Carbonell.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos introduce en una escena íntima y silenciosa, situada en un interior cargado de atmósfera y emoción contenida. La figura femenina aparece de perfil, inmersa en un momento de recogimiento personal, ajena a cualquier presencia exterior. Su postura es natural y pausada, como si el tiempo se hubiera detenido justo en ese instante. El espacio que la rodea no es un simple escenario, sino un reflejo de su mundo interior, donde cada elemento parece estar en equilibrio con su estado anímico.
La mujer sostiene una prenda de intenso color rosado entre sus manos, gesto que sugiere cuidado, reflexión o incluso nostalgia. No se trata de una acción apresurada, sino de un momento cargado de significado, como si el acto de sostener la tela implicara una conexión emocional profunda. Su expresión, apenas visible, transmite serenidad y concentración, reforzando la sensación de intimidad. La figura no se muestra para ser observada, sino para ser comprendida, invitando al espectador a acercarse con respeto y sensibilidad.
El entorno interior está construido a partir de objetos cotidianos que aportan contexto y humanidad a la escena. Un cubo, una escoba, una silla y algunas prendas sugieren una actividad doméstica interrumpida o realizada con calma, sin urgencias. Estos elementos no dominan la composición, sino que acompañan discretamente a la figura, subrayando la sencillez de la escena. La vida cotidiana se presenta aquí como algo digno de contemplación, transformada en un instante poético y silencioso.
La presencia del reflejo en el fondo añade una dimensión adicional a la obra, como si el espacio se duplicara y ofreciera una segunda mirada sobre la misma escena. Esta duplicidad refuerza la sensación introspectiva, evocando la idea de diálogo interior o de conciencia de uno mismo. No se trata de un reflejo exacto, sino de una imagen suavizada, casi emocional, que amplía el significado de la escena y la convierte en algo más profundo que una simple representación.
Los tonos que envuelven la composición crean una atmósfera cálida y ligeramente melancólica. La luz parece filtrarse suavemente, acariciando las formas y unificando el espacio sin contrastes bruscos. Todo contribuye a una sensación de calma y recogimiento, como si el interior protegiera a la figura del mundo exterior. La escena transmite una humanidad sincera, alejada de lo grandilocuente, centrada en lo esencial y lo íntimo.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión profundamente humana de la vida cotidiana, transformando un gesto sencillo en un momento cargado de emoción y significado. Es una obra que habla del silencio, de la introspección y de la belleza de los instantes privados, invitando al espectador a detenerse y a contemplar la intimidad con sensibilidad y respeto.
