Constantí (XX) - La Rambla de les Flors, Barcelona





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 126073 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
La Rambla de les Flors, Barcelona, pintura al óleo de Constantí (1980-1990) de España, vendida con marco.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Constantí, que representa un espacio de convivencia donde la naturaleza y la vida cotidiana se unen para crear una escena de calma, movimiento y armonía compartida. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 40x71x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 29x58 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, Constantí.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro representa una escena animada y luminosa en un espacio ajardinado donde la vida cotidiana se desarrolla de manera tranquila y armoniosa. El espectador se sitúa ante un paseo amplio, rodeado de vegetación abundante, que invita a avanzar lentamente entre árboles frondosos y zonas cuidadosamente ordenadas. La escena transmite una sensación de bienestar inmediato, como si el lugar ofreciera un refugio amable dentro de la vida urbana, un punto de encuentro donde las personas transitan sin prisa, disfrutando del entorno.
Las figuras humanas aparecen dispersas a lo largo del paseo, caminando solas o en pequeños grupos, cada una inmersa en su propio recorrido. No se perciben gestos exagerados ni escenas concretas, sino una sucesión de presencias que sugieren movimiento constante y cotidiano. Estas figuras aportan ritmo y profundidad a la composición, reforzando la idea de un espacio vivo y compartido. La distancia entre ellas crea una sensación de equilibrio, permitiendo que cada personaje forme parte del conjunto sin imponerse sobre los demás.
La vegetación ocupa un lugar protagonista, envolviendo toda la escena con una paleta rica y variada. Árboles altos y frondosos crean un dosel natural que filtra la luz, mientras arbustos y flores aportan color y textura en los laterales del camino. Esta abundancia vegetal suaviza el entorno y genera una atmósfera acogedora, casi festiva, donde la naturaleza y la presencia humana conviven de manera fluida. El espacio parece cuidado, pero no rígido, conservando una sensación de naturalidad y frescura.
A ambos lados del paseo se distinguen pequeñas construcciones que aportan un carácter lúdico y social a la escena. Estas estructuras, integradas entre los árboles, sugieren puntos de reunión, descanso o intercambio. No dominan el paisaje, sino que lo complementan, aportando variedad visual y reforzando la idea de un lugar pensado para el disfrute colectivo. Los colores que las rodean aportan calidez y dinamismo, enriqueciendo la composición sin romper su armonía.
La luz juega un papel fundamental en la atmósfera del cuadro, extendiéndose de manera suave y uniforme por todo el espacio. No hay contrastes abruptos, sino una iluminación equilibrada que realza los colores y unifica la escena. Esta luz transmite una sensación de día apacible, de tiempo agradable que invita a permanecer y observar. Todo parece desarrollarse en un momento sereno, donde el paseo se convierte en una experiencia placentera y compartida.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión alegre y equilibrada de un espacio público donde naturaleza y vida cotidiana se entrelazan con naturalidad. Es una escena que invita a la contemplación tranquila, al disfrute de los pequeños momentos y a la sensación de pertenencia a un entorno amable y vivo.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Constantí, que representa un espacio de convivencia donde la naturaleza y la vida cotidiana se unen para crear una escena de calma, movimiento y armonía compartida. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 40x71x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 29x58 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, Constantí.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro representa una escena animada y luminosa en un espacio ajardinado donde la vida cotidiana se desarrolla de manera tranquila y armoniosa. El espectador se sitúa ante un paseo amplio, rodeado de vegetación abundante, que invita a avanzar lentamente entre árboles frondosos y zonas cuidadosamente ordenadas. La escena transmite una sensación de bienestar inmediato, como si el lugar ofreciera un refugio amable dentro de la vida urbana, un punto de encuentro donde las personas transitan sin prisa, disfrutando del entorno.
Las figuras humanas aparecen dispersas a lo largo del paseo, caminando solas o en pequeños grupos, cada una inmersa en su propio recorrido. No se perciben gestos exagerados ni escenas concretas, sino una sucesión de presencias que sugieren movimiento constante y cotidiano. Estas figuras aportan ritmo y profundidad a la composición, reforzando la idea de un espacio vivo y compartido. La distancia entre ellas crea una sensación de equilibrio, permitiendo que cada personaje forme parte del conjunto sin imponerse sobre los demás.
La vegetación ocupa un lugar protagonista, envolviendo toda la escena con una paleta rica y variada. Árboles altos y frondosos crean un dosel natural que filtra la luz, mientras arbustos y flores aportan color y textura en los laterales del camino. Esta abundancia vegetal suaviza el entorno y genera una atmósfera acogedora, casi festiva, donde la naturaleza y la presencia humana conviven de manera fluida. El espacio parece cuidado, pero no rígido, conservando una sensación de naturalidad y frescura.
A ambos lados del paseo se distinguen pequeñas construcciones que aportan un carácter lúdico y social a la escena. Estas estructuras, integradas entre los árboles, sugieren puntos de reunión, descanso o intercambio. No dominan el paisaje, sino que lo complementan, aportando variedad visual y reforzando la idea de un lugar pensado para el disfrute colectivo. Los colores que las rodean aportan calidez y dinamismo, enriqueciendo la composición sin romper su armonía.
La luz juega un papel fundamental en la atmósfera del cuadro, extendiéndose de manera suave y uniforme por todo el espacio. No hay contrastes abruptos, sino una iluminación equilibrada que realza los colores y unifica la escena. Esta luz transmite una sensación de día apacible, de tiempo agradable que invita a permanecer y observar. Todo parece desarrollarse en un momento sereno, donde el paseo se convierte en una experiencia placentera y compartida.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión alegre y equilibrada de un espacio público donde naturaleza y vida cotidiana se entrelazan con naturalidad. Es una escena que invita a la contemplación tranquila, al disfrute de los pequeños momentos y a la sensación de pertenencia a un entorno amable y vivo.

