Lorenzo Reig (1951) - Valle en calma






Especializada en pinturas y dibujos de maestros antiguos del siglo XVII, con experiencia en subastas.
| 100 € | ||
|---|---|---|
| 1 € |
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 126073 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Valle en calma es una pintura al óleo sobre lienzo de Lorenzo Reig (1951), realizada en 1960‑1970 en España, edición original, 54 × 72 cm, firmada a mano y en buen estado.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Lorenzo Reig, que representa la serenidad de un paisaje de montaña donde la naturaleza y la vida rural conviven en un equilibrio silencioso y atemporal. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 54x72x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha, Lorenzo Reig.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro nos presenta un amplio paisaje de montaña donde la naturaleza se despliega con una sensación de calma profunda y equilibrio visual. El primer plano está dominado por una pradera suave y luminosa que se extiende de manera abierta, invitando a la mirada a recorrer el espacio sin obstáculos. Desde este punto inicial, el paisaje se abre progresivamente hacia un valle verde y fértil, creando una sensación de amplitud y continuidad que transmite libertad y sosiego.
En el centro de la composición, el valle se muestra como un espacio vivo y acogedor, donde la vegetación se organiza en suaves ondulaciones. Los distintos tonos de verde sugieren un terreno rico y cuidado por el paso del tiempo, sin signos de alteración brusca. Esta zona intermedia actúa como un puente visual entre el primer plano y las montañas del fondo, aportando profundidad y armonía al conjunto. Todo parece estar dispuesto de manera natural, sin rigidez, como si el paisaje respirara lentamente.
Las montañas se elevan al fondo con formas sólidas y tranquilas, marcando el horizonte con una presencia firme pero serena. No se imponen de forma dramática, sino que acompañan la escena con suavidad, envolviendo el valle en una sensación de protección. Sus laderas muestran variaciones sutiles de color y textura, lo que refuerza la idea de un entorno amplio y cambiante, moldeado por el tiempo y las estaciones.
En el lateral derecho del paisaje, un pequeño grupo de animales pastando introduce una nota de vida silenciosa y cotidiana. Su presencia es discreta, casi íntima, pero esencial para comprender el carácter del lugar. No alteran la tranquilidad del entorno, sino que la refuerzan, aportando una dimensión humana indirecta y una sensación de equilibrio entre naturaleza y vida rural. Los animales parecen integrados plenamente en el paisaje, como parte inseparable de él.
El cielo se extiende amplio y luminoso sobre toda la escena, aportando claridad y una atmósfera templada. Sus tonos suaves envuelven el paisaje sin generar tensión, reforzando la sensación de serenidad general. La luz parece distribuirse de manera uniforme, sin contrastes bruscos, creando una escena amable y reposada que invita a la contemplación prolongada y al descanso visual.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión armónica y silenciosa de un paisaje de montaña donde la naturaleza, los animales y el espacio abierto conviven en equilibrio. Es una escena que transmite calma, arraigo y una profunda conexión con el entorno, invitando al espectador a detenerse y a disfrutar de la belleza sencilla de la vida rural.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Lorenzo Reig, que representa la serenidad de un paisaje de montaña donde la naturaleza y la vida rural conviven en un equilibrio silencioso y atemporal. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 54x72x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha, Lorenzo Reig.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro nos presenta un amplio paisaje de montaña donde la naturaleza se despliega con una sensación de calma profunda y equilibrio visual. El primer plano está dominado por una pradera suave y luminosa que se extiende de manera abierta, invitando a la mirada a recorrer el espacio sin obstáculos. Desde este punto inicial, el paisaje se abre progresivamente hacia un valle verde y fértil, creando una sensación de amplitud y continuidad que transmite libertad y sosiego.
En el centro de la composición, el valle se muestra como un espacio vivo y acogedor, donde la vegetación se organiza en suaves ondulaciones. Los distintos tonos de verde sugieren un terreno rico y cuidado por el paso del tiempo, sin signos de alteración brusca. Esta zona intermedia actúa como un puente visual entre el primer plano y las montañas del fondo, aportando profundidad y armonía al conjunto. Todo parece estar dispuesto de manera natural, sin rigidez, como si el paisaje respirara lentamente.
Las montañas se elevan al fondo con formas sólidas y tranquilas, marcando el horizonte con una presencia firme pero serena. No se imponen de forma dramática, sino que acompañan la escena con suavidad, envolviendo el valle en una sensación de protección. Sus laderas muestran variaciones sutiles de color y textura, lo que refuerza la idea de un entorno amplio y cambiante, moldeado por el tiempo y las estaciones.
En el lateral derecho del paisaje, un pequeño grupo de animales pastando introduce una nota de vida silenciosa y cotidiana. Su presencia es discreta, casi íntima, pero esencial para comprender el carácter del lugar. No alteran la tranquilidad del entorno, sino que la refuerzan, aportando una dimensión humana indirecta y una sensación de equilibrio entre naturaleza y vida rural. Los animales parecen integrados plenamente en el paisaje, como parte inseparable de él.
El cielo se extiende amplio y luminoso sobre toda la escena, aportando claridad y una atmósfera templada. Sus tonos suaves envuelven el paisaje sin generar tensión, reforzando la sensación de serenidad general. La luz parece distribuirse de manera uniforme, sin contrastes bruscos, creando una escena amable y reposada que invita a la contemplación prolongada y al descanso visual.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión armónica y silenciosa de un paisaje de montaña donde la naturaleza, los animales y el espacio abierto conviven en equilibrio. Es una escena que transmite calma, arraigo y una profunda conexión con el entorno, invitando al espectador a detenerse y a disfrutar de la belleza sencilla de la vida rural.
