Tristan Mottier - Veilleur de nuit






Más de 35 años de experiencia; ex propietario de galería y curador en Museum Folkwang.
| 5 € | ||
|---|---|---|
| 2 € | ||
| 1 € |
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 125991 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Descripción del vendedor
Descripción de la obra :
El vigía nocturno representa un faro solitario, erguido frente a un mar frío e indomable.
El cielo es pesado, cargado de nubes oscuras, casi en movimiento, mientras que la tierra, helada por la escarcha, traza un camino estrecho que conduce a la torre. Las hierbas heladas se doblan bajo el viento, pero no se rompen.
A los pies del faro, una casita ilumina débilmente la noche, recordando la presencia humana, humilde y discreta. La luz del faro, cálida y estable, contrasta con la violencia del paisaje: no lucha, vigila.
Todo en esta imagen habla de resistencia silenciosa, de constancia y de soledad asumida.
No es un refugio ante el mundo, sino un punto fijo cuando todo vacila.
⸻
Detalles técnicos
• Tiraje 60 × 40 cm
• Edición limitada a 30 ejemplares
• Ejemplar presentado: 1 / 30
• Número de la obra: T137980
• Fotografía numerada y firmada a mano por el propio artista
Entrega
• Enviada en un tubo rígido
embalaje cuidado
• Entrega rápida y segura
Palabras del artista:
Desde hace mucho tiempo, tengo este sueño simple y radical:
vivir en un faro.
Estar solo ante el mar, lejos del ruido, lejos de la carrera permanente.
Pensar en este mundo que se agita, que consume, que compara, que se agota…
y quedarse allí, inmóvil.
Me imagino al pie de este faro, con mi equipo de pesca, una pequeña barca,
Salir cada día hacia el mar, volver, vivir con poco, pero vivir con justicia.
Sobrevivir, en el sentido noble de la palabra.
El vigilante nocturno es esa postura interior:
no huyas del mundo por la ira,
pero alejarse de ello con lucidez.
Mantente de pie.
Vigila.
Y dejar que pase la tormenta.
Descripción de la obra :
El vigía nocturno representa un faro solitario, erguido frente a un mar frío e indomable.
El cielo es pesado, cargado de nubes oscuras, casi en movimiento, mientras que la tierra, helada por la escarcha, traza un camino estrecho que conduce a la torre. Las hierbas heladas se doblan bajo el viento, pero no se rompen.
A los pies del faro, una casita ilumina débilmente la noche, recordando la presencia humana, humilde y discreta. La luz del faro, cálida y estable, contrasta con la violencia del paisaje: no lucha, vigila.
Todo en esta imagen habla de resistencia silenciosa, de constancia y de soledad asumida.
No es un refugio ante el mundo, sino un punto fijo cuando todo vacila.
⸻
Detalles técnicos
• Tiraje 60 × 40 cm
• Edición limitada a 30 ejemplares
• Ejemplar presentado: 1 / 30
• Número de la obra: T137980
• Fotografía numerada y firmada a mano por el propio artista
Entrega
• Enviada en un tubo rígido
embalaje cuidado
• Entrega rápida y segura
Palabras del artista:
Desde hace mucho tiempo, tengo este sueño simple y radical:
vivir en un faro.
Estar solo ante el mar, lejos del ruido, lejos de la carrera permanente.
Pensar en este mundo que se agita, que consume, que compara, que se agota…
y quedarse allí, inmóvil.
Me imagino al pie de este faro, con mi equipo de pesca, una pequeña barca,
Salir cada día hacia el mar, volver, vivir con poco, pero vivir con justicia.
Sobrevivir, en el sentido noble de la palabra.
El vigilante nocturno es esa postura interior:
no huyas del mundo por la ira,
pero alejarse de ello con lucidez.
Mantente de pie.
Vigila.
Y dejar que pase la tormenta.
