École catalane (XX) - Le pouls du paysage





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Le pouls du paysage es una pintura al óleo original sobre tabla de la Escuela Catalana (Posimpresionismo), fechada entre 1980 y 1990, 50 × 61 cm, firmada a mano y procedente de España.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela catalana, que representa la convivencia tranquila entre un pequeño pueblo y el paisaje que lo rodea, mostrando la armonía entre la vida humana y la naturaleza en un entorno rural. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 50x61x1 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta un paisaje rural dominado por un pequeño núcleo urbano que se asienta serenamente en medio de amplios campos verdes y colinas suaves. La escena se organiza de manera horizontal, permitiendo que la mirada recorra con calma el territorio desde el primer plano hasta las montañas del fondo. El entorno transmite una sensación de estabilidad y quietud, como si el tiempo se hubiese detenido en un instante de armonía entre la naturaleza y la vida humana.
En el centro de la composición destaca un conjunto de edificaciones de formas sencillas y volúmenes compactos. Las casas aparecen agrupadas de manera natural, con tejados cálidos que contrastan con los tonos fríos del paisaje circundante. Una construcción más elevada se alza como punto focal, marcando el corazón del poblado y aportando verticalidad a una escena dominada por líneas horizontales. Este elemento central actúa como referencia visual y simbólica dentro del conjunto.
Los campos que rodean el pueblo están representados mediante amplias extensiones de color que sugieren tierras cultivadas y praderas abiertas. Las tonalidades verdes se mezclan con ocres y tierras rojizas, creando una rica variedad cromática que da vida al paisaje. Estas superficies no son estáticas, sino que parecen ondular suavemente, reforzando la sensación de un territorio vivo y fértil que se extiende más allá del asentamiento.
Al fondo, las montañas se elevan con una presencia firme y protectora. Sus formas están construidas a partir de capas superpuestas que generan profundidad y solidez, sirviendo como telón natural del poblado. Los tonos más oscuros de estas elevaciones contrastan con la luminosidad del primer plano, aportando equilibrio visual y una sensación de refugio, como si el pueblo encontrara abrigo en su proximidad.
El cielo completa la escena con una atmósfera abierta y tranquila. Sus tonos claros y suaves aportan luz al conjunto y permiten que el paisaje respire, sin imponerse sobre los demás elementos. Las nubes, dispersas y ligeras, añaden dinamismo sin romper la calma general, contribuyendo a una sensación de continuidad entre la tierra y el cielo.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión serena y equilibrada del paisaje rural, donde el pueblo, los campos y las montañas conviven en perfecta armonía, transmitiendo una profunda sensación de calma, arraigo y pertenencia al territorio.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela catalana, que representa la convivencia tranquila entre un pequeño pueblo y el paisaje que lo rodea, mostrando la armonía entre la vida humana y la naturaleza en un entorno rural. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 50x61x1 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta un paisaje rural dominado por un pequeño núcleo urbano que se asienta serenamente en medio de amplios campos verdes y colinas suaves. La escena se organiza de manera horizontal, permitiendo que la mirada recorra con calma el territorio desde el primer plano hasta las montañas del fondo. El entorno transmite una sensación de estabilidad y quietud, como si el tiempo se hubiese detenido en un instante de armonía entre la naturaleza y la vida humana.
En el centro de la composición destaca un conjunto de edificaciones de formas sencillas y volúmenes compactos. Las casas aparecen agrupadas de manera natural, con tejados cálidos que contrastan con los tonos fríos del paisaje circundante. Una construcción más elevada se alza como punto focal, marcando el corazón del poblado y aportando verticalidad a una escena dominada por líneas horizontales. Este elemento central actúa como referencia visual y simbólica dentro del conjunto.
Los campos que rodean el pueblo están representados mediante amplias extensiones de color que sugieren tierras cultivadas y praderas abiertas. Las tonalidades verdes se mezclan con ocres y tierras rojizas, creando una rica variedad cromática que da vida al paisaje. Estas superficies no son estáticas, sino que parecen ondular suavemente, reforzando la sensación de un territorio vivo y fértil que se extiende más allá del asentamiento.
Al fondo, las montañas se elevan con una presencia firme y protectora. Sus formas están construidas a partir de capas superpuestas que generan profundidad y solidez, sirviendo como telón natural del poblado. Los tonos más oscuros de estas elevaciones contrastan con la luminosidad del primer plano, aportando equilibrio visual y una sensación de refugio, como si el pueblo encontrara abrigo en su proximidad.
El cielo completa la escena con una atmósfera abierta y tranquila. Sus tonos claros y suaves aportan luz al conjunto y permiten que el paisaje respire, sin imponerse sobre los demás elementos. Las nubes, dispersas y ligeras, añaden dinamismo sin romper la calma general, contribuyendo a una sensación de continuidad entre la tierra y el cielo.
En conjunto, el cuadro ofrece una visión serena y equilibrada del paisaje rural, donde el pueblo, los campos y las montañas conviven en perfecta armonía, transmitiendo una profunda sensación de calma, arraigo y pertenencia al territorio.

