José María Millán Rubio (1965) - Bodegón de moras






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Bodegón de moras, pintura al óleo de José María Millán Rubio (1965) de España, periodo 1980–1990, original, firmado a mano, en buen estado y enmarcado, con medidas 57 cm de alto por 65 cm de ancho.
Descripción del vendedor
La obra va firmada por el artista en la parte inferior
En la parte trasera, va nuevamente firmado y titulado
El estado de la obra es bueno
Se presenta enmarcada la pintura
Medidas obra: 38 cm de altura x 46 cm. de ancho
Medidas marco: 57 cm de altura x 65 cm. de ancho
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BIOGRAFIA DEL ARTISTA
José María Millán Rubio (Granada, 1965) es un pintor español, conocido por su dedicación casi exclusiva al bodegón y por una mirada profundamente íntima sobre los objetos cotidianos.
Nació en el barrio del Realejo, en una familia humilde vinculada a la artesanía y al pequeño comercio. Desde niño mostró una sensibilidad especial por las formas, los colores y la luz, pasando horas dibujando frutas, jarras y utensilios de cocina que encontraba en casa. La atmósfera granadina, con su mezcla de tradición, silencio y claroscuros, marcó de manera decisiva su imaginario artístico.
Se formó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada, donde entró en contacto con la pintura clásica española y flamenca, especialmente con autores como Sánchez Cotán y Zurbarán, cuyas composiciones sobrias y espirituales influyeron notablemente en su obra. Tras finalizar sus estudios a finales de los años 80, decidió permanecer en Granada, alejándose deliberadamente de los grandes circuitos artísticos para desarrollar una pintura lenta y reflexiva.
Millán Rubio centró su producción en el bodegón contemporáneo, representando frutas maduras, cerámicas populares, botellas de vidrio y telas austeras, siempre dispuestas con un cuidado casi ritual. Su estilo se caracteriza por una paleta contenida, un uso muy estudiado de la luz natural y una atmósfera de quietud que invita a la contemplación. Para él, el bodegón no era un ejercicio técnico, sino una forma de meditación sobre el paso del tiempo, la fragilidad y la belleza de lo simple.
A lo largo de su carrera expuso principalmente en galerías locales y salas culturales de Andalucía, obteniendo el reconocimiento de críticos que valoraron su coherencia y honestidad artística. Aunque nunca buscó la fama, su obra fue apreciada por coleccionistas que encontraron en sus cuadros una pintura sincera, silenciosa y profundamente humana.
José María Millán Rubio es recordado como un pintor fiel a su lenguaje, que supo encontrar en los objetos más modestos una fuente inagotable de emoción y significado.
La obra va firmada por el artista en la parte inferior
En la parte trasera, va nuevamente firmado y titulado
El estado de la obra es bueno
Se presenta enmarcada la pintura
Medidas obra: 38 cm de altura x 46 cm. de ancho
Medidas marco: 57 cm de altura x 65 cm. de ancho
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BIOGRAFIA DEL ARTISTA
José María Millán Rubio (Granada, 1965) es un pintor español, conocido por su dedicación casi exclusiva al bodegón y por una mirada profundamente íntima sobre los objetos cotidianos.
Nació en el barrio del Realejo, en una familia humilde vinculada a la artesanía y al pequeño comercio. Desde niño mostró una sensibilidad especial por las formas, los colores y la luz, pasando horas dibujando frutas, jarras y utensilios de cocina que encontraba en casa. La atmósfera granadina, con su mezcla de tradición, silencio y claroscuros, marcó de manera decisiva su imaginario artístico.
Se formó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada, donde entró en contacto con la pintura clásica española y flamenca, especialmente con autores como Sánchez Cotán y Zurbarán, cuyas composiciones sobrias y espirituales influyeron notablemente en su obra. Tras finalizar sus estudios a finales de los años 80, decidió permanecer en Granada, alejándose deliberadamente de los grandes circuitos artísticos para desarrollar una pintura lenta y reflexiva.
Millán Rubio centró su producción en el bodegón contemporáneo, representando frutas maduras, cerámicas populares, botellas de vidrio y telas austeras, siempre dispuestas con un cuidado casi ritual. Su estilo se caracteriza por una paleta contenida, un uso muy estudiado de la luz natural y una atmósfera de quietud que invita a la contemplación. Para él, el bodegón no era un ejercicio técnico, sino una forma de meditación sobre el paso del tiempo, la fragilidad y la belleza de lo simple.
A lo largo de su carrera expuso principalmente en galerías locales y salas culturales de Andalucía, obteniendo el reconocimiento de críticos que valoraron su coherencia y honestidad artística. Aunque nunca buscó la fama, su obra fue apreciada por coleccionistas que encontraron en sus cuadros una pintura sincera, silenciosa y profundamente humana.
José María Millán Rubio es recordado como un pintor fiel a su lenguaje, que supo encontrar en los objetos más modestos una fuente inagotable de emoción y significado.
