Spanish expressionist school (XX) - The empty glass






Graduada como subastadora francesa y trabajó en el departamento de tasación de Sotheby’s París.
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Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela catalana, que representa la fragilidad y la introspección humana a través de un objeto cotidiano rodeado de texturas y fragmentos que evocan memoria, ausencia y reflexión. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 41x50x3 cm.
· Dimensiones de la obra: 28x39 cm.
· Técnica mixta firmada a mano por el artista en la esquina derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco con vidrio protector (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos presenta una composición profundamente introspectiva y sugerente, donde un objeto cotidiano se transforma en el centro de una reflexión visual cargada de simbolismo. En el corazón de la escena se encuentra un vaso transparente, representado con gran sensibilidad, que parece flotar o descansar en un espacio indefinido. Su presencia es silenciosa, casi frágil, como si pudiera desaparecer en cualquier momento. A su alrededor, el fondo se construye a partir de líneas, manchas y texturas que generan una atmósfera densa, evocando un entorno mental más que un espacio físico concreto.
El vaso, aparentemente sencillo, adquiere una dimensión poética dentro de esta composición. Su transparencia permite que el entorno se filtre a través de él, mezclando su forma con el fondo y creando un juego visual de superposiciones. Este efecto refuerza la idea de vulnerabilidad y de permeabilidad, como si el objeto absorbiera las emociones del espacio que lo rodea. No es solo un recipiente vacío, sino una metáfora abierta a múltiples interpretaciones: la espera, la ausencia, la posibilidad o incluso la memoria contenida en lo invisible.
El fondo está construido a partir de una compleja red de trazos, sombras y contrastes que aportan profundidad y movimiento. Las líneas verticales y curvas parecen sugerir estructuras, límites o barreras, mientras que las manchas oscuras generan zonas de tensión. Estas formas abstractas no describen un lugar concreto, sino un estado emocional cambiante, donde la estabilidad y el caos conviven. El espacio parece vibrar, como si estuviera cargado de energía contenida, rodeando al vaso con una fuerza silenciosa.
Los fragmentos de cartón dispersos en la superficie aportan un elemento matérico y terrestre que contrasta con la ligereza del vaso. Sus texturas rugosas y sus tonos cálidos rompen la uniformidad del fondo grisáceo, introduciendo una sensación de realidad física. Estos fragmentos parecen restos, huellas de algo anterior, piezas de una historia incompleta. Su disposición aparentemente casual sugiere abandono, desgaste o reconstrucción, reforzando la sensación de un espacio vivido o transformado por el tiempo.
La relación entre el objeto central y los elementos que lo rodean crea una tensión visual constante. El vaso se mantiene erguido, estable, a pesar del entorno irregular y fragmentado. Esta oposición genera una lectura simbólica poderosa: la fragilidad frente al desorden, la claridad frente a la confusión, la calma frente al ruido visual. Todo parece girar en torno a este equilibrio delicado, donde cada trazo y cada fragmento cumplen una función expresiva dentro del conjunto.
En conjunto, el cuadro propone una reflexión sobre la fragilidad, la memoria y la presencia en medio del caos, utilizando un objeto simple para construir una escena cargada de profundidad emocional. La combinación de formas, texturas y contrastes genera una obra intensa y sugerente, que invita a la contemplación y a la interpretación personal, dejando espacio para que cada espectador proyecte sus propias emociones y pensamientos.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela catalana, que representa la fragilidad y la introspección humana a través de un objeto cotidiano rodeado de texturas y fragmentos que evocan memoria, ausencia y reflexión. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 41x50x3 cm.
· Dimensiones de la obra: 28x39 cm.
· Técnica mixta firmada a mano por el artista en la esquina derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco con vidrio protector (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos presenta una composición profundamente introspectiva y sugerente, donde un objeto cotidiano se transforma en el centro de una reflexión visual cargada de simbolismo. En el corazón de la escena se encuentra un vaso transparente, representado con gran sensibilidad, que parece flotar o descansar en un espacio indefinido. Su presencia es silenciosa, casi frágil, como si pudiera desaparecer en cualquier momento. A su alrededor, el fondo se construye a partir de líneas, manchas y texturas que generan una atmósfera densa, evocando un entorno mental más que un espacio físico concreto.
El vaso, aparentemente sencillo, adquiere una dimensión poética dentro de esta composición. Su transparencia permite que el entorno se filtre a través de él, mezclando su forma con el fondo y creando un juego visual de superposiciones. Este efecto refuerza la idea de vulnerabilidad y de permeabilidad, como si el objeto absorbiera las emociones del espacio que lo rodea. No es solo un recipiente vacío, sino una metáfora abierta a múltiples interpretaciones: la espera, la ausencia, la posibilidad o incluso la memoria contenida en lo invisible.
El fondo está construido a partir de una compleja red de trazos, sombras y contrastes que aportan profundidad y movimiento. Las líneas verticales y curvas parecen sugerir estructuras, límites o barreras, mientras que las manchas oscuras generan zonas de tensión. Estas formas abstractas no describen un lugar concreto, sino un estado emocional cambiante, donde la estabilidad y el caos conviven. El espacio parece vibrar, como si estuviera cargado de energía contenida, rodeando al vaso con una fuerza silenciosa.
Los fragmentos de cartón dispersos en la superficie aportan un elemento matérico y terrestre que contrasta con la ligereza del vaso. Sus texturas rugosas y sus tonos cálidos rompen la uniformidad del fondo grisáceo, introduciendo una sensación de realidad física. Estos fragmentos parecen restos, huellas de algo anterior, piezas de una historia incompleta. Su disposición aparentemente casual sugiere abandono, desgaste o reconstrucción, reforzando la sensación de un espacio vivido o transformado por el tiempo.
La relación entre el objeto central y los elementos que lo rodean crea una tensión visual constante. El vaso se mantiene erguido, estable, a pesar del entorno irregular y fragmentado. Esta oposición genera una lectura simbólica poderosa: la fragilidad frente al desorden, la claridad frente a la confusión, la calma frente al ruido visual. Todo parece girar en torno a este equilibrio delicado, donde cada trazo y cada fragmento cumplen una función expresiva dentro del conjunto.
En conjunto, el cuadro propone una reflexión sobre la fragilidad, la memoria y la presencia en medio del caos, utilizando un objeto simple para construir una escena cargada de profundidad emocional. La combinación de formas, texturas y contrastes genera una obra intensa y sugerente, que invita a la contemplación y a la interpretación personal, dejando espacio para que cada espectador proyecte sus propias emociones y pensamientos.
