Yuni R. P. (XX) - Estela de Luz





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Estela de Luz, óleo sobre lienzo, paisaje, originaria de España, posterior a 2020, 53 x 73 cm, firmado a mano, original, vendida directamente por el artista Yuni R. P. (XX), en excelente estado.
Descripción del vendedor
Pintura realizada por el artista Yuniesky R. P en la técnica de óleo sobre lienzo, trabajada íntegramente con espátula.
Dimensiones de la obra: 53 x 73 cm, correspondientes a la pintura, con margen blanco perimetral para un mejor montaje o enmarcado.
Las obras, una vez vendidas, se envían en un plazo máximo de tres días a cualquier parte del mundo. Cada pieza es cuidadosamente embalada, protegida con papel y plástico de burbujas, y enviada en un tubo de cartón rígido de alta resistencia, garantizando su perfecta conservación durante el transporte.
Yuniesky R. P es un joven artista de sólida formación profesional que vive y trabaja actualmente en La Habana, Cuba. Su obra se distingue por un lenguaje pictórico muy personal, desarrollado casi exclusivamente a través del uso de la espátula, herramienta con la que construye composiciones de gran fuerza visual y marcada expresividad.
Su pintura se caracteriza por un rico empaste, trazos sueltos y una paleta intensamente colorida, donde la luz y el movimiento dialogan constantemente. En su tratamiento impresionista se percibe una clara influencia de Joaquín Sorolla, especialmente en la manera de abordar la luminosidad, el dinamismo y la vibración del color, siempre desde una mirada contemporánea y profundamente personal.
Las temáticas que aborda nacen de una conexión emocional con la naturaleza y el paisaje: escenas marinas, veleros, fauna, flores y ciudades evocadoras conforman un universo pictórico cargado de nostalgia y admiración por el arte clásico. Sus obras no buscan la descripción literal, sino la evocación de sensaciones, despertando en el espectador sentimientos intensos y memorias latentes.
Las pinturas de Yuni poseen una presencia frontal y envolvente; son obras que deben contemplarse en vivo, ya que la fotografía no logra capturar completamente la riqueza del empaste, la profundidad del color ni la energía del gesto pictórico. La espátula le permite construir superficies vibrantes, con capas de pintura que transmiten solidez, movimiento y una expresividad casi táctil. Su obra es, en esencia, una celebración del color, la materia y la emoción: una pintura que invita a detenerse, observar y sentir.
Esta obra es una pieza magistral de impresionismo lumínico, donde el artista utiliza la técnica del óleo para explorar la refracción de la luz sobre la materia. A través de pinceladas gruesas y decididas, el pintor crea un contraste dinámico entre la calidez de los amarillos y naranjas del ocaso y la profundidad de los azules y violetas que dominan el plano inferior. El uso de la pintura es casi escultórico en las zonas de brillo, logrando que el reflejo del sol sobre el agua tenga una presencia vibrante y casi cegadora. Lo que el autor desea transmitir es una sensación de guía y esperanza infinita; el velero, aunque pequeño frente a la inmensidad del cielo y el mar, avanza con determinación hacia la fuente de luz, convirtiendo la escena en una metáfora del alma humana buscando su norte o un estado de iluminación y trascendencia.
Pintura realizada por el artista Yuniesky R. P en la técnica de óleo sobre lienzo, trabajada íntegramente con espátula.
Dimensiones de la obra: 53 x 73 cm, correspondientes a la pintura, con margen blanco perimetral para un mejor montaje o enmarcado.
Las obras, una vez vendidas, se envían en un plazo máximo de tres días a cualquier parte del mundo. Cada pieza es cuidadosamente embalada, protegida con papel y plástico de burbujas, y enviada en un tubo de cartón rígido de alta resistencia, garantizando su perfecta conservación durante el transporte.
Yuniesky R. P es un joven artista de sólida formación profesional que vive y trabaja actualmente en La Habana, Cuba. Su obra se distingue por un lenguaje pictórico muy personal, desarrollado casi exclusivamente a través del uso de la espátula, herramienta con la que construye composiciones de gran fuerza visual y marcada expresividad.
Su pintura se caracteriza por un rico empaste, trazos sueltos y una paleta intensamente colorida, donde la luz y el movimiento dialogan constantemente. En su tratamiento impresionista se percibe una clara influencia de Joaquín Sorolla, especialmente en la manera de abordar la luminosidad, el dinamismo y la vibración del color, siempre desde una mirada contemporánea y profundamente personal.
Las temáticas que aborda nacen de una conexión emocional con la naturaleza y el paisaje: escenas marinas, veleros, fauna, flores y ciudades evocadoras conforman un universo pictórico cargado de nostalgia y admiración por el arte clásico. Sus obras no buscan la descripción literal, sino la evocación de sensaciones, despertando en el espectador sentimientos intensos y memorias latentes.
Las pinturas de Yuni poseen una presencia frontal y envolvente; son obras que deben contemplarse en vivo, ya que la fotografía no logra capturar completamente la riqueza del empaste, la profundidad del color ni la energía del gesto pictórico. La espátula le permite construir superficies vibrantes, con capas de pintura que transmiten solidez, movimiento y una expresividad casi táctil. Su obra es, en esencia, una celebración del color, la materia y la emoción: una pintura que invita a detenerse, observar y sentir.
Esta obra es una pieza magistral de impresionismo lumínico, donde el artista utiliza la técnica del óleo para explorar la refracción de la luz sobre la materia. A través de pinceladas gruesas y decididas, el pintor crea un contraste dinámico entre la calidez de los amarillos y naranjas del ocaso y la profundidad de los azules y violetas que dominan el plano inferior. El uso de la pintura es casi escultórico en las zonas de brillo, logrando que el reflejo del sol sobre el agua tenga una presencia vibrante y casi cegadora. Lo que el autor desea transmitir es una sensación de guía y esperanza infinita; el velero, aunque pequeño frente a la inmensidad del cielo y el mar, avanza con determinación hacia la fuente de luz, convirtiendo la escena en una metáfora del alma humana buscando su norte o un estado de iluminación y trascendencia.

