Mecedora - Caoba - Chesterfield Junior - H : 70 cm





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Mecedora Chesterfield de 1850–1900, en caoba maciza, estilo victoriano antiguo, profundidad 41 cm, altura 70 cm, anchura 67 cm, procedente del Reino Unido, en buen estado de uso con pequeños signos de los años e imperfecciones.
Descripción del vendedor
La mecedora Chesterfield que describes pertenece a ese linaje de muebles ingleses que no solo se fabricaban, sino que se concebían con un sentido profundo de elegancia y permanencia. Realizada en caoba maciza, su estructura muestra la calidez rojiza y la veta satinada que solo los años saben acentuar. Las curvas del armazón, suaves pero firmes, revelan la mano de un ebanista que entendía la madera como un material noble al que había que persuadir, no forzar. Cada ondulación del patín, cada transición entre brazos y respaldo, parece pensada para acompañar el movimiento natural del cuerpo, como si la mecedora hubiese sido creada para ofrecer un refugio íntimo en medio de la vida doméstica.
La tapicería original, un textil de época que conserva su dignidad a pesar del paso del tiempo, envuelve el asiento y el respaldo con el clásico capitoné profundo del estilo Chesterfield. Ese juego de botones hundidos, tensiones y pliegues crea una superficie que es a la vez decorativa y acogedora, un gesto inequívoco de la tradición británica que buscaba unir comodidad y distinción sin estridencias. El acolchado, ligeramente abombado, invita a sentarse con la misma naturalidad con la que uno se dejaría caer en un sillón de lectura junto a una chimenea.
Aunque concebida como mecedora juvenil o de dormitorio, su presencia trasciende cualquier función práctica. Tiene ese aire de objeto heredado, de pieza que ha acompañado generaciones y que guarda silenciosamente historias: noches de lectura, arrullos, conversaciones en voz baja. La pátina de la madera, el brillo suavizado por el tiempo, las pequeñas marcas que solo los años pueden otorgar, no restan belleza; al contrario, la convierten en un mueble con alma, capaz de aportar carácter a cualquier estancia.
Es, en definitiva, una mecedora que encarna la esencia del diseño inglés de finales del siglo XIX y principios del XX: sobria, elegante, confortable y hecha para durar. Una pieza que no solo decora, sino que habita el espacio con una presencia serena y profundamente evocadora.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
La mecedora Chesterfield que describes pertenece a ese linaje de muebles ingleses que no solo se fabricaban, sino que se concebían con un sentido profundo de elegancia y permanencia. Realizada en caoba maciza, su estructura muestra la calidez rojiza y la veta satinada que solo los años saben acentuar. Las curvas del armazón, suaves pero firmes, revelan la mano de un ebanista que entendía la madera como un material noble al que había que persuadir, no forzar. Cada ondulación del patín, cada transición entre brazos y respaldo, parece pensada para acompañar el movimiento natural del cuerpo, como si la mecedora hubiese sido creada para ofrecer un refugio íntimo en medio de la vida doméstica.
La tapicería original, un textil de época que conserva su dignidad a pesar del paso del tiempo, envuelve el asiento y el respaldo con el clásico capitoné profundo del estilo Chesterfield. Ese juego de botones hundidos, tensiones y pliegues crea una superficie que es a la vez decorativa y acogedora, un gesto inequívoco de la tradición británica que buscaba unir comodidad y distinción sin estridencias. El acolchado, ligeramente abombado, invita a sentarse con la misma naturalidad con la que uno se dejaría caer en un sillón de lectura junto a una chimenea.
Aunque concebida como mecedora juvenil o de dormitorio, su presencia trasciende cualquier función práctica. Tiene ese aire de objeto heredado, de pieza que ha acompañado generaciones y que guarda silenciosamente historias: noches de lectura, arrullos, conversaciones en voz baja. La pátina de la madera, el brillo suavizado por el tiempo, las pequeñas marcas que solo los años pueden otorgar, no restan belleza; al contrario, la convierten en un mueble con alma, capaz de aportar carácter a cualquier estancia.
Es, en definitiva, una mecedora que encarna la esencia del diseño inglés de finales del siglo XIX y principios del XX: sobria, elegante, confortable y hecha para durar. Una pieza que no solo decora, sino que habita el espacio con una presencia serena y profundamente evocadora.
Envío certificado y buen embalaje.

