Ángel Simarro (XX) - Penumbra etérea






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Descripción del vendedor
Esta sugerente pieza es una exploración de la feminidad y el reposo a través de una lente puramente impresionista. La obra presenta un desnudo recostado que parece fundirse con su entorno, creando una escena de una serenidad casi onírica donde la figura humana se convierte en un vehículo para el estudio del color y la luz en la penumbra.
Desde el análisis técnico, la ejecución en óleo sobre lienzo en panel, destaca por una pincelada extremadamente fluida y etérea. El artista utiliza la técnica del esfumado para desdibujar los contornos, permitiendo que la anatomía se integre armoniosamente con los textiles que la rodean. Es notable el uso de pinceladas cortas y empastadas en blanco y azul claro en la parte inferior, que simulan la textura de sábanas, aportando dinamismo a una pose estática.
La paleta cromática es una sofisticada sinfonía de violetas, malvas y azules profundos, que contrastan sutilmente con los tonos cálidos y nacarados de la piel. Un toque de rojo vibrante en los labios actúa como el único punto focal definido, otorgando a la obra una pizca de misterio y sensualidad contenida. La iluminación lateral, suave y difusa, modela el cuerpo sin crear sombras duras, reforzando la atmósfera de ensueño.
Firmada por el autor en el ángulo inferior izquierdo, esta pintura es una pieza ideal para coleccionistas que aprecian el arte evocador y sugerente. Su formato y temática la hacen perfecta para espacios personales o dormitorios, donde su tranquilidad intrínseca pueda transformar el ambiente en un refugio de paz estética.
Esta sugerente pieza es una exploración de la feminidad y el reposo a través de una lente puramente impresionista. La obra presenta un desnudo recostado que parece fundirse con su entorno, creando una escena de una serenidad casi onírica donde la figura humana se convierte en un vehículo para el estudio del color y la luz en la penumbra.
Desde el análisis técnico, la ejecución en óleo sobre lienzo en panel, destaca por una pincelada extremadamente fluida y etérea. El artista utiliza la técnica del esfumado para desdibujar los contornos, permitiendo que la anatomía se integre armoniosamente con los textiles que la rodean. Es notable el uso de pinceladas cortas y empastadas en blanco y azul claro en la parte inferior, que simulan la textura de sábanas, aportando dinamismo a una pose estática.
La paleta cromática es una sofisticada sinfonía de violetas, malvas y azules profundos, que contrastan sutilmente con los tonos cálidos y nacarados de la piel. Un toque de rojo vibrante en los labios actúa como el único punto focal definido, otorgando a la obra una pizca de misterio y sensualidad contenida. La iluminación lateral, suave y difusa, modela el cuerpo sin crear sombras duras, reforzando la atmósfera de ensueño.
Firmada por el autor en el ángulo inferior izquierdo, esta pintura es una pieza ideal para coleccionistas que aprecian el arte evocador y sugerente. Su formato y temática la hacen perfecta para espacios personales o dormitorios, donde su tranquilidad intrínseca pueda transformar el ambiente en un refugio de paz estética.
