Lámpara de sobremesa - Estaño - Quinqué London





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Quinqué de estaño de la Inglaterra victoriana, originario del Reino Unido, datado entre 1850 y 1900, en buen estado de uso y funcionando, con chimenea de vidrio y dimensiones 60 × 17 × 17 cm.
Descripción del vendedor
Este quinqué de estaño, propio de la Inglaterra victoriana, encarna la estética sobria y funcional que caracterizó a los objetos domésticos de mediados y finales del siglo XIX. Su cuerpo metálico presenta un acabado mate, ligeramente oscurecido por el paso del tiempo, que delata tanto la naturaleza del estaño como la pátina adquirida tras décadas de uso y exposición.
La base, amplia y estable, se eleva con una transición suave hacia un fuste estrecho que sostiene el depósito de combustible. Este depósito, de forma redondeada y generosa, responde a los modelos que buscaban prolongar la autonomía de la lámpara sin comprometer la estabilidad. En la parte superior se encuentra el porta‑mechas, una pieza metálica con su rueda de ajuste lateral, elemento característico de las lámparas patentadas del periodo. Estas ruedas solían incorporar pequeñas mejoras técnicas que los fabricantes registraban como patentes, desde mecanismos más precisos hasta sistemas que evitaban el consumo irregular del combustible.
La chimenea de vidrio, alta y transparente, se alza con elegancia sobre el conjunto. Su forma alargada favorece el tiro de aire y protege la llama, además de aportar una verticalidad que estiliza la silueta general del quinqué. El vidrio claro, sin adornos, es típico de los modelos utilitarios destinados a hogares de clase media, donde se valoraba la eficacia por encima de la ornamentación excesiva.
En cuanto a la marca de patente del siglo XIX, aunque no se distingue en la imagen, es habitual que estas lámparas llevaran grabados discretos en la base o en el aro del quemador. Dichas marcas solían incluir iniciales del fabricante, números de registro o referencias a mejoras técnicas protegidas legalmente. Estos sellos no solo certificaban la autenticidad del objeto, sino que también reflejaban el dinamismo industrial de la Inglaterra victoriana, donde la competencia entre talleres y manufacturas impulsó constantes innovaciones en la iluminación doméstica.
El conjunto transmite una mezcla de utilidad, sobriedad y encanto histórico, propio de un objeto que no solo iluminó hogares, sino que también acompañó una época de profundos cambios tecnológicos y sociales.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Este quinqué de estaño, propio de la Inglaterra victoriana, encarna la estética sobria y funcional que caracterizó a los objetos domésticos de mediados y finales del siglo XIX. Su cuerpo metálico presenta un acabado mate, ligeramente oscurecido por el paso del tiempo, que delata tanto la naturaleza del estaño como la pátina adquirida tras décadas de uso y exposición.
La base, amplia y estable, se eleva con una transición suave hacia un fuste estrecho que sostiene el depósito de combustible. Este depósito, de forma redondeada y generosa, responde a los modelos que buscaban prolongar la autonomía de la lámpara sin comprometer la estabilidad. En la parte superior se encuentra el porta‑mechas, una pieza metálica con su rueda de ajuste lateral, elemento característico de las lámparas patentadas del periodo. Estas ruedas solían incorporar pequeñas mejoras técnicas que los fabricantes registraban como patentes, desde mecanismos más precisos hasta sistemas que evitaban el consumo irregular del combustible.
La chimenea de vidrio, alta y transparente, se alza con elegancia sobre el conjunto. Su forma alargada favorece el tiro de aire y protege la llama, además de aportar una verticalidad que estiliza la silueta general del quinqué. El vidrio claro, sin adornos, es típico de los modelos utilitarios destinados a hogares de clase media, donde se valoraba la eficacia por encima de la ornamentación excesiva.
En cuanto a la marca de patente del siglo XIX, aunque no se distingue en la imagen, es habitual que estas lámparas llevaran grabados discretos en la base o en el aro del quemador. Dichas marcas solían incluir iniciales del fabricante, números de registro o referencias a mejoras técnicas protegidas legalmente. Estos sellos no solo certificaban la autenticidad del objeto, sino que también reflejaban el dinamismo industrial de la Inglaterra victoriana, donde la competencia entre talleres y manufacturas impulsó constantes innovaciones en la iluminación doméstica.
El conjunto transmite una mezcla de utilidad, sobriedad y encanto histórico, propio de un objeto que no solo iluminó hogares, sino que también acompañó una época de profundos cambios tecnológicos y sociales.
Envío certificado y buen embalaje.

