Xavier Blanch Pla (1918-1999) - Flores al viento





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 127619 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Flores al viento, 1970–1980, técnica mixta, España, edición original, firmado a mano, vendido con marco, en buen estado.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Xavier Blanch, que representa la serenidad de un paisaje rural sencillo, donde el campo, las flores y el cielo se unen para transmitir calma, equilibrio y conexión con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 38x45x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 23x31 cm.
· Técnica mixta firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, X. Blanch.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco con vidrio protector (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro presenta un paisaje abierto y luminoso que transmite una sensación inmediata de ligereza y serenidad. En primer plano se extiende una franja de vegetación verde, salpicada de pequeñas manchas rojizas que sugieren flores silvestres dispersas por el campo. Estos detalles aportan ritmo visual y rompen suavemente la uniformidad del color, creando un equilibrio entre orden y espontaneidad. La escena invita a recorrerla con la mirada de forma pausada, como si se tratara de un paseo tranquilo por un entorno natural.
En la parte central de la composición se abre un amplio espacio claro, casi etéreo, que funciona como un campo abierto o una pradera bañada por la luz. Esta zona intermedia actúa como un puente visual entre el primer plano y el fondo, reforzando la profundidad del paisaje. Su tonalidad suave contribuye a la sensación de amplitud, permitiendo que el entorno respire y se muestre sin límites definidos. Esta franja central transmite calma y una cierta sensación de vacío positivo, cargado de tranquilidad.
Más allá, en el horizonte, se observa una línea de vegetación más densa que delimita el espacio sin cerrarlo por completo. Los árboles y arbustos se presentan como una franja oscura y compacta que contrasta delicadamente con los tonos claros del cielo. Esta línea marca el límite entre la tierra y el aire, estableciendo una estructura sencilla pero eficaz en la composición. Su presencia aporta estabilidad visual y refuerza la sensación de paisaje rural y abierto.
El cielo ocupa una parte importante del cuadro, con tonos suaves y difuminados que sugieren una atmósfera tranquila y ligeramente cambiante. No se trata de un cielo rígido ni dramático, sino de un espacio sereno que envuelve toda la escena con delicadeza. Sus matices azulados y blanquecinos aportan frescura y ligereza, como si una brisa suave recorriera el lugar. Esta amplitud celeste refuerza la idea de libertad y contacto directo con la naturaleza.
En conjunto, la obra transmite una profunda sensación de sencillez, calma y armonía, donde cada elemento se integra sin esfuerzo en un equilibrio natural. No busca impresionar con grandiosidad, sino conmover a través de la delicadeza y la pureza del paisaje. El espectador se enfrenta a una escena que invita al descanso mental, a la contemplación silenciosa y al disfrute de lo esencial. Es una imagen que evoca paz interior, conexión con el entorno y una forma de belleza discreta y sincera.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Xavier Blanch, que representa la serenidad de un paisaje rural sencillo, donde el campo, las flores y el cielo se unen para transmitir calma, equilibrio y conexión con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 38x45x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 23x31 cm.
· Técnica mixta firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, X. Blanch.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco con vidrio protector (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro presenta un paisaje abierto y luminoso que transmite una sensación inmediata de ligereza y serenidad. En primer plano se extiende una franja de vegetación verde, salpicada de pequeñas manchas rojizas que sugieren flores silvestres dispersas por el campo. Estos detalles aportan ritmo visual y rompen suavemente la uniformidad del color, creando un equilibrio entre orden y espontaneidad. La escena invita a recorrerla con la mirada de forma pausada, como si se tratara de un paseo tranquilo por un entorno natural.
En la parte central de la composición se abre un amplio espacio claro, casi etéreo, que funciona como un campo abierto o una pradera bañada por la luz. Esta zona intermedia actúa como un puente visual entre el primer plano y el fondo, reforzando la profundidad del paisaje. Su tonalidad suave contribuye a la sensación de amplitud, permitiendo que el entorno respire y se muestre sin límites definidos. Esta franja central transmite calma y una cierta sensación de vacío positivo, cargado de tranquilidad.
Más allá, en el horizonte, se observa una línea de vegetación más densa que delimita el espacio sin cerrarlo por completo. Los árboles y arbustos se presentan como una franja oscura y compacta que contrasta delicadamente con los tonos claros del cielo. Esta línea marca el límite entre la tierra y el aire, estableciendo una estructura sencilla pero eficaz en la composición. Su presencia aporta estabilidad visual y refuerza la sensación de paisaje rural y abierto.
El cielo ocupa una parte importante del cuadro, con tonos suaves y difuminados que sugieren una atmósfera tranquila y ligeramente cambiante. No se trata de un cielo rígido ni dramático, sino de un espacio sereno que envuelve toda la escena con delicadeza. Sus matices azulados y blanquecinos aportan frescura y ligereza, como si una brisa suave recorriera el lugar. Esta amplitud celeste refuerza la idea de libertad y contacto directo con la naturaleza.
En conjunto, la obra transmite una profunda sensación de sencillez, calma y armonía, donde cada elemento se integra sin esfuerzo en un equilibrio natural. No busca impresionar con grandiosidad, sino conmover a través de la delicadeza y la pureza del paisaje. El espectador se enfrenta a una escena que invita al descanso mental, a la contemplación silenciosa y al disfrute de lo esencial. Es una imagen que evoca paz interior, conexión con el entorno y una forma de belleza discreta y sincera.

