Bernat Albert (1951) - Jardín rural





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Jardín rural, pintura al óleo de 1980-1990, España, de Bernat Albert, vendido con marco.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Bernat Albert, que representa la belleza serena del paisaje rural, mostrando la armonía entre los campos cultivados, las viviendas y las montañas en un entorno lleno de color y tranquilidad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 61x76x5 cm.
· Dimensiones de la obra: 46x61 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra, B. Albert.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro muestra un paisaje rural lleno de color, luz y suavidad, en el que los campos cultivados se extienden en primer plano como un tapiz vivo de tonos cálidos y vibrantes. Las hileras de plantas, dispuestas con un ritmo casi musical, alternan matices rojizos, anaranjados y amarillos que evocan una estación de plenitud y cosecha. Estas franjas cromáticas guían la mirada hacia el fondo, creando una sensación de profundidad y continuidad. Desde el primer instante, la escena transmite una impresión de armonía natural y serenidad campestre.
En el centro del paisaje destaca una pequeña construcción de tejado rojizo, situada ligeramente a la izquierda, que actúa como punto de referencia visual. Esta casa solitaria parece integrarse con delicadeza en el entorno, sin imponerse sobre él. A su alrededor, caminos suaves y zonas verdes conectan los campos con el núcleo urbano que se percibe a lo lejos. La presencia humana se manifiesta de manera discreta, sugiriendo una convivencia respetuosa entre el trabajo agrícola y la naturaleza.
Al fondo, se vislumbra un conjunto de edificaciones agrupadas que conforman un pequeño pueblo, parcialmente envuelto en una atmósfera suave y difuminada. Estas construcciones, apenas definidas, refuerzan la sensación de distancia y profundidad espacial. Más allá, las montañas se elevan con tonos apagados y delicados, creando un telón natural que protege el valle. Esta superposición de planos aporta riqueza visual y una sensación envolvente al paisaje.
En el lateral derecho, una franja vertical de árboles altos y oscuros contrasta con los tonos claros del resto de la escena. Esta masa vegetal funciona como un marco natural que equilibra la composición y aporta estabilidad. Sus formas estilizadas y densas refuerzan la sensación de refugio y delimitan el espacio pictórico sin cerrarlo por completo. Al mismo tiempo, introducen una nota de frescura y profundidad cromática.
En conjunto, la obra transmite una visión poética y serena del mundo rural, donde la tierra, la vegetación y los asentamientos humanos conviven en perfecta armonía. Cada elemento parece colocado con naturalidad, contribuyendo a una atmósfera de calma y equilibrio. El cuadro invita a la contemplación pausada, al disfrute del color y a la evocación de una vida sencilla ligada a los ciclos de la naturaleza. Es una imagen que despierta nostalgia, bienestar y una profunda conexión con el paisaje.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Bernat Albert, que representa la belleza serena del paisaje rural, mostrando la armonía entre los campos cultivados, las viviendas y las montañas en un entorno lleno de color y tranquilidad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 61x76x5 cm.
· Dimensiones de la obra: 46x61 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra, B. Albert.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro muestra un paisaje rural lleno de color, luz y suavidad, en el que los campos cultivados se extienden en primer plano como un tapiz vivo de tonos cálidos y vibrantes. Las hileras de plantas, dispuestas con un ritmo casi musical, alternan matices rojizos, anaranjados y amarillos que evocan una estación de plenitud y cosecha. Estas franjas cromáticas guían la mirada hacia el fondo, creando una sensación de profundidad y continuidad. Desde el primer instante, la escena transmite una impresión de armonía natural y serenidad campestre.
En el centro del paisaje destaca una pequeña construcción de tejado rojizo, situada ligeramente a la izquierda, que actúa como punto de referencia visual. Esta casa solitaria parece integrarse con delicadeza en el entorno, sin imponerse sobre él. A su alrededor, caminos suaves y zonas verdes conectan los campos con el núcleo urbano que se percibe a lo lejos. La presencia humana se manifiesta de manera discreta, sugiriendo una convivencia respetuosa entre el trabajo agrícola y la naturaleza.
Al fondo, se vislumbra un conjunto de edificaciones agrupadas que conforman un pequeño pueblo, parcialmente envuelto en una atmósfera suave y difuminada. Estas construcciones, apenas definidas, refuerzan la sensación de distancia y profundidad espacial. Más allá, las montañas se elevan con tonos apagados y delicados, creando un telón natural que protege el valle. Esta superposición de planos aporta riqueza visual y una sensación envolvente al paisaje.
En el lateral derecho, una franja vertical de árboles altos y oscuros contrasta con los tonos claros del resto de la escena. Esta masa vegetal funciona como un marco natural que equilibra la composición y aporta estabilidad. Sus formas estilizadas y densas refuerzan la sensación de refugio y delimitan el espacio pictórico sin cerrarlo por completo. Al mismo tiempo, introducen una nota de frescura y profundidad cromática.
En conjunto, la obra transmite una visión poética y serena del mundo rural, donde la tierra, la vegetación y los asentamientos humanos conviven en perfecta armonía. Cada elemento parece colocado con naturalidad, contribuyendo a una atmósfera de calma y equilibrio. El cuadro invita a la contemplación pausada, al disfrute del color y a la evocación de una vida sencilla ligada a los ciclos de la naturaleza. Es una imagen que despierta nostalgia, bienestar y una profunda conexión con el paisaje.

