Sebastià Terramilans (1939) - Espejo natural





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Trustpilot 4.4 | 127494 valoraciones
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Espejo natural, periodo 1980-1990, óleo sobre tela, España, vendido con marco.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Sebastià Terramilans, que representa la armonía serena de un paisaje boscoso reflejado en el agua, transmitiendo calma, equilibrio y una profunda conexión con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 68x77x7 cm.
· Dimensiones de la obra: 46x55 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, S. Terramilans.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta un paisaje natural de gran riqueza visual y sensibilidad, centrado en un entorno boscoso atravesado por un curso de agua tranquilo. La escena se abre ante el espectador como un rincón íntimo de la naturaleza, donde la vegetación domina casi por completo el espacio. Árboles de distintas alturas y densidades se agrupan a ambos lados del agua, formando una especie de refugio verde que envuelve el paisaje. Desde el primer instante, la obra transmite una sensación de frescura, silencio y equilibrio.
En la parte izquierda, una suave pendiente cubierta de hierba iluminada por la luz crea un contraste con las zonas más sombrías del bosque. Esta franja luminosa actúa como un punto de descanso visual y aporta profundidad a la composición. Los troncos, ligeramente inclinados, parecen adaptarse al terreno de forma natural, reforzando la idea de un entorno vivo y en constante transformación. La disposición de estos elementos guía la mirada hacia el centro del cuadro, donde el agua adquiere protagonismo.
El río o estanque ocupa una parte fundamental de la escena, reflejando con delicadeza los árboles y el cielo. Su superficie oscura y calmada funciona como un espejo que duplica el paisaje, creando una sensación de amplitud y continuidad. Los reflejos, ligeramente distorsionados, aportan movimiento sutil y evitan la rigidez visual. Este juego entre realidad y reflejo introduce una dimensión poética que enriquece la experiencia contemplativa.
A la derecha, la vegetación se vuelve más densa y luminosa, con tonos verdes y amarillentos que sugieren la presencia directa del sol. Arbustos, hojas y ramas se superponen formando capas que aportan textura y profundidad. Esta zona parece vibrar con vida propia, como si el bosque respirara lentamente. El contraste entre luz y sombra refuerza la sensación de dinamismo dentro de un entorno aparentemente inmóvil.
En conjunto, la obra transmite una profunda sensación de armonía entre el agua, la vegetación y la luz, mostrando un paisaje donde el tiempo parece detenerse. Cada elemento se integra con naturalidad, creando una atmósfera propicia para la contemplación y la introspección. El cuadro invita al espectador a desconectar del ritmo cotidiano y a sumergirse en un espacio de calma y equilibrio. Es una imagen que celebra la belleza silenciosa de la naturaleza y su capacidad para generar paz interior.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Sebastià Terramilans, que representa la armonía serena de un paisaje boscoso reflejado en el agua, transmitiendo calma, equilibrio y una profunda conexión con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 68x77x7 cm.
· Dimensiones de la obra: 46x55 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, S. Terramilans.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta un paisaje natural de gran riqueza visual y sensibilidad, centrado en un entorno boscoso atravesado por un curso de agua tranquilo. La escena se abre ante el espectador como un rincón íntimo de la naturaleza, donde la vegetación domina casi por completo el espacio. Árboles de distintas alturas y densidades se agrupan a ambos lados del agua, formando una especie de refugio verde que envuelve el paisaje. Desde el primer instante, la obra transmite una sensación de frescura, silencio y equilibrio.
En la parte izquierda, una suave pendiente cubierta de hierba iluminada por la luz crea un contraste con las zonas más sombrías del bosque. Esta franja luminosa actúa como un punto de descanso visual y aporta profundidad a la composición. Los troncos, ligeramente inclinados, parecen adaptarse al terreno de forma natural, reforzando la idea de un entorno vivo y en constante transformación. La disposición de estos elementos guía la mirada hacia el centro del cuadro, donde el agua adquiere protagonismo.
El río o estanque ocupa una parte fundamental de la escena, reflejando con delicadeza los árboles y el cielo. Su superficie oscura y calmada funciona como un espejo que duplica el paisaje, creando una sensación de amplitud y continuidad. Los reflejos, ligeramente distorsionados, aportan movimiento sutil y evitan la rigidez visual. Este juego entre realidad y reflejo introduce una dimensión poética que enriquece la experiencia contemplativa.
A la derecha, la vegetación se vuelve más densa y luminosa, con tonos verdes y amarillentos que sugieren la presencia directa del sol. Arbustos, hojas y ramas se superponen formando capas que aportan textura y profundidad. Esta zona parece vibrar con vida propia, como si el bosque respirara lentamente. El contraste entre luz y sombra refuerza la sensación de dinamismo dentro de un entorno aparentemente inmóvil.
En conjunto, la obra transmite una profunda sensación de armonía entre el agua, la vegetación y la luz, mostrando un paisaje donde el tiempo parece detenerse. Cada elemento se integra con naturalidad, creando una atmósfera propicia para la contemplación y la introspección. El cuadro invita al espectador a desconectar del ritmo cotidiano y a sumergirse en un espacio de calma y equilibrio. Es una imagen que celebra la belleza silenciosa de la naturaleza y su capacidad para generar paz interior.

