École majorquine (XX) - Reflets bleus






Más de 30 años de experiencia como marchante, tasador y restaurador de arte.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 127526 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Reflets bleus, óleo sobre lienzo en el estilo impresionista, producido en España entre 1950 y 1960, firmado a mano y atribuido a École majorquine (XX), vendido con su marco original; la obra mide 43 × 55 cm y el marco 55,5 × 67 × 4 cm.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela mallorquina, que representa la armonía entre el ser humano y el mar, mostrando un momento de calma y contemplación en un paisaje costero lleno de luz y serenidad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 55,5x67x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 43x55 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro nos transporta a una escena costera llena de serenidad y luz, donde el encuentro entre el mar, la arquitectura y las embarcaciones crea una atmósfera profundamente evocadora. En primer plano, varias barcas reposan suavemente sobre la arena, alineadas de forma natural, como si hubieran llegado allí tras una jornada tranquila de trabajo. Sus formas curvas y sus tonos claros dialogan con el azul intenso del agua, estableciendo un equilibrio visual que transmite calma y armonía.
La composición se enriquece con la presencia de una construcción blanca situada a la izquierda, cuya puerta arqueada se abre hacia un pasaje que conduce directamente a la playa. Este elemento arquitectónico actúa como un puente entre el espacio urbano y el entorno natural, sugiriendo una convivencia íntima entre la vida humana y el paisaje marino. La farola adosada a la pared añade un detalle delicado que refuerza la sensación de lugar habitado y cuidado, sin restar protagonismo al conjunto.
El mar ocupa un papel central en la escena, extendiéndose hasta el horizonte con una gradación suave de azules que reflejan el cielo. Las pequeñas olas acarician la orilla, creando una transición delicada entre la arena y el agua. En la distancia, una formación rocosa emerge discretamente, aportando profundidad y reforzando la idea de un entorno natural intacto y silencioso.
La luz, filtrada por un cielo parcialmente cubierto de nubes, envuelve toda la escena con una claridad suave y envolvente. No se trata de una luz agresiva, sino de una luminosidad templada que realza los colores sin saturarlos, creando un ambiente apacible. Los reflejos sobre las barcas y la arena sugieren el paso lento del tiempo, invitando al espectador a detenerse y contemplar sin prisas.
En conjunto, la obra construye un relato visual de quietud, equilibrio y sencillez, donde cada elemento —el mar, las barcas, la arquitectura y el cielo— se integra de manera natural para transmitir una sensación de paz profunda. No busca el dramatismo ni el exceso, sino la belleza contenida en lo cotidiano, en esos instantes silenciosos que suelen pasar desapercibidos pero que guardan una gran carga emocional.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela mallorquina, que representa la armonía entre el ser humano y el mar, mostrando un momento de calma y contemplación en un paisaje costero lleno de luz y serenidad. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 55,5x67x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 43x55 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro nos transporta a una escena costera llena de serenidad y luz, donde el encuentro entre el mar, la arquitectura y las embarcaciones crea una atmósfera profundamente evocadora. En primer plano, varias barcas reposan suavemente sobre la arena, alineadas de forma natural, como si hubieran llegado allí tras una jornada tranquila de trabajo. Sus formas curvas y sus tonos claros dialogan con el azul intenso del agua, estableciendo un equilibrio visual que transmite calma y armonía.
La composición se enriquece con la presencia de una construcción blanca situada a la izquierda, cuya puerta arqueada se abre hacia un pasaje que conduce directamente a la playa. Este elemento arquitectónico actúa como un puente entre el espacio urbano y el entorno natural, sugiriendo una convivencia íntima entre la vida humana y el paisaje marino. La farola adosada a la pared añade un detalle delicado que refuerza la sensación de lugar habitado y cuidado, sin restar protagonismo al conjunto.
El mar ocupa un papel central en la escena, extendiéndose hasta el horizonte con una gradación suave de azules que reflejan el cielo. Las pequeñas olas acarician la orilla, creando una transición delicada entre la arena y el agua. En la distancia, una formación rocosa emerge discretamente, aportando profundidad y reforzando la idea de un entorno natural intacto y silencioso.
La luz, filtrada por un cielo parcialmente cubierto de nubes, envuelve toda la escena con una claridad suave y envolvente. No se trata de una luz agresiva, sino de una luminosidad templada que realza los colores sin saturarlos, creando un ambiente apacible. Los reflejos sobre las barcas y la arena sugieren el paso lento del tiempo, invitando al espectador a detenerse y contemplar sin prisas.
En conjunto, la obra construye un relato visual de quietud, equilibrio y sencillez, donde cada elemento —el mar, las barcas, la arquitectura y el cielo— se integra de manera natural para transmitir una sensación de paz profunda. No busca el dramatismo ni el exceso, sino la belleza contenida en lo cotidiano, en esos instantes silenciosos que suelen pasar desapercibidos pero que guardan una gran carga emocional.
