Hans Ho - Original IPE “Das Kleinauto” Poster lithography - Década de 1920





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 127923 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Marca IPE, Tipo litografía de cartel, Modelo Original IPE “Das Kleinauto” Poster; autografiado por Hans Ho, origen Alemania, 300 × 232 mm, estado A-.
Descripción del vendedor
Cartel de IPE “Das Kleinauto”
El cartel que anuncia el IPE “Das Kleinauto” es un ejemplo contundente del diseño gráfico comercial de principios del siglo XX, probablemente data de la década de 1920. A través de su tipografía audaz, su paleta de colores reducida y su composición dinámica, la imagen comunica más que una oferta de producto; proyecta una ideología de modernidad, accesibilidad y confianza industrial. La obra se sitúa en la intersección del arte, el comercio y la tecnología, reflejando un periodo en el que el automóvil estaba transformando la vida urbana y social europea.
En el centro de la composición se halla un coche descapotable de color amarillo brillante, representado en formas simplificadas, casi geométricas. Las proporciones compactas del automóvil refuerzan visualmente el eslogan “Das Kleinauto” (“El coche pequeño”). Su carrocería de un amarillo vivo contrasta bruscamente con el fondo en tonos oliva y gris, asegurando una jerarquía visual inmediata. El amarillo, a menudo asociado con la innovación y el optimismo, funciona aquí como un recurso estético y simbólico: el coche se convierte en un faro de movilidad moderna frente a un trasfondo más oscuro y tradicional.
Por encima del vehículo, una mano grande inserta una placa tipográfica en negrita con la inscripción “IPE” en una ranura rectangular. Este gesto es visualmente dominante y conceptualmente significativo. La mano, sobredimensionada y estilizada, transmite autoridad y control—sugiriendo producción industrial, branding y el poder de la identidad corporativa. El acto de colocar el nombre en su posición implica fiabilidad y estandarización, temas centrales del marketing automotor de las primeras épocas. El nombre de la empresa se vuelve mecanizado, casi como si fuera un componente de la máquina misma.
La tipografía desempeña un papel decisivo en la estrategia persuasiva del cartel. Las formas de letras gruesas, sans serif, de “IPE” y “DAS KLEINAUTO” evocan claridad, fuerza y funcionalidad. Las líneas limpias se alinean con las estéticas modernistas emergentes, particularmente aquellas asociadas a los movimientos alemanes de diseño gráfico de la época. La frase “Laufend lieferbar” (“Disponible de inmediato” o “Disponible continuamente”) enfatiza la practicidad y la capacidad de producción, apelando a consumidores preocupados por la disponibilidad en una economía que se industrializaba rápidamente. La inclusión de “IPE-Auto-Ges. m. b. H. Berlin W.8” sitúa geográfica y corporativamente la publicidad, reforzando la legitimidad.
Estilísticamente, el cartel refleja influencias de la cultura visual del modernismo temprano y del proto-Bauhaus. La perspectiva aplanada, las formas angulares y la paleta de colores limitada evidencian un alejamiento de las tradiciones ornamentales e ilustrativas hacia una claridad funcional. La composición es estructurada, casi arquitectónica: el coche se ubica firmemente en primer plano, las formas del fondo crean profundidad sin distraer, y los bloques de texto anclan la imagen con estabilidad visual. Este equilibrio entre dinamismo y orden refleja las aspiraciones tecnológicas de la época.
Más allá de sus cualidades formales, el cartel encapsula un momento cultural. El carné de pequeño tamaño representado democratizó la movilidad—el transporte no solo para la élite sino para una clase media en crecimiento. Al enfatizar la compactibilidad y la disponibilidad, la publicidad sugiere asequibilidad y practicidad más que lujo. Enmarca el coche como una herramienta cotidiana del progreso, alineando la movilidad personal con el logro industrial nacional.
En conclusión, el cartel del IPE “Das Kleinauto” ejemplifica la publicidad de principios del siglo XX como comunicación comercial y arte modernista. A través de un contraste de color estratégico, una tipografía contundente y una imaginería simbólica, transforma un automóvil compacto en un emblema visual del progreso. La obra ilustra cómo el diseño gráfico funcionaba como mediador entre la producción industrial y la aspiración del consumidor, ayudando a dar forma a la percepción pública del automóvil como una tecnología definitoria de la vida moderna.
Cartel de IPE “Das Kleinauto”
El cartel que anuncia el IPE “Das Kleinauto” es un ejemplo contundente del diseño gráfico comercial de principios del siglo XX, probablemente data de la década de 1920. A través de su tipografía audaz, su paleta de colores reducida y su composición dinámica, la imagen comunica más que una oferta de producto; proyecta una ideología de modernidad, accesibilidad y confianza industrial. La obra se sitúa en la intersección del arte, el comercio y la tecnología, reflejando un periodo en el que el automóvil estaba transformando la vida urbana y social europea.
En el centro de la composición se halla un coche descapotable de color amarillo brillante, representado en formas simplificadas, casi geométricas. Las proporciones compactas del automóvil refuerzan visualmente el eslogan “Das Kleinauto” (“El coche pequeño”). Su carrocería de un amarillo vivo contrasta bruscamente con el fondo en tonos oliva y gris, asegurando una jerarquía visual inmediata. El amarillo, a menudo asociado con la innovación y el optimismo, funciona aquí como un recurso estético y simbólico: el coche se convierte en un faro de movilidad moderna frente a un trasfondo más oscuro y tradicional.
Por encima del vehículo, una mano grande inserta una placa tipográfica en negrita con la inscripción “IPE” en una ranura rectangular. Este gesto es visualmente dominante y conceptualmente significativo. La mano, sobredimensionada y estilizada, transmite autoridad y control—sugiriendo producción industrial, branding y el poder de la identidad corporativa. El acto de colocar el nombre en su posición implica fiabilidad y estandarización, temas centrales del marketing automotor de las primeras épocas. El nombre de la empresa se vuelve mecanizado, casi como si fuera un componente de la máquina misma.
La tipografía desempeña un papel decisivo en la estrategia persuasiva del cartel. Las formas de letras gruesas, sans serif, de “IPE” y “DAS KLEINAUTO” evocan claridad, fuerza y funcionalidad. Las líneas limpias se alinean con las estéticas modernistas emergentes, particularmente aquellas asociadas a los movimientos alemanes de diseño gráfico de la época. La frase “Laufend lieferbar” (“Disponible de inmediato” o “Disponible continuamente”) enfatiza la practicidad y la capacidad de producción, apelando a consumidores preocupados por la disponibilidad en una economía que se industrializaba rápidamente. La inclusión de “IPE-Auto-Ges. m. b. H. Berlin W.8” sitúa geográfica y corporativamente la publicidad, reforzando la legitimidad.
Estilísticamente, el cartel refleja influencias de la cultura visual del modernismo temprano y del proto-Bauhaus. La perspectiva aplanada, las formas angulares y la paleta de colores limitada evidencian un alejamiento de las tradiciones ornamentales e ilustrativas hacia una claridad funcional. La composición es estructurada, casi arquitectónica: el coche se ubica firmemente en primer plano, las formas del fondo crean profundidad sin distraer, y los bloques de texto anclan la imagen con estabilidad visual. Este equilibrio entre dinamismo y orden refleja las aspiraciones tecnológicas de la época.
Más allá de sus cualidades formales, el cartel encapsula un momento cultural. El carné de pequeño tamaño representado democratizó la movilidad—el transporte no solo para la élite sino para una clase media en crecimiento. Al enfatizar la compactibilidad y la disponibilidad, la publicidad sugiere asequibilidad y practicidad más que lujo. Enmarca el coche como una herramienta cotidiana del progreso, alineando la movilidad personal con el logro industrial nacional.
En conclusión, el cartel del IPE “Das Kleinauto” ejemplifica la publicidad de principios del siglo XX como comunicación comercial y arte modernista. A través de un contraste de color estratégico, una tipografía contundente y una imaginería simbólica, transforma un automóvil compacto en un emblema visual del progreso. La obra ilustra cómo el diseño gráfico funcionaba como mediador entre la producción industrial y la aspiración del consumidor, ayudando a dar forma a la percepción pública del automóvil como una tecnología definitoria de la vida moderna.

