Joan Canós (1928-2025) - Orilla marinera





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Orilla marinera, óleo sobre tabla de Joan Canós (1928-2025) de España, periodo 1960-1970, firmado a mano, edición original, se vende con marco, en buen estado.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Joan Canós, que representa la serenidad de la vida costera, donde las barcas descansan en armonía con el mar y la luz del horizonte. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 47x54x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 35x43 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una escena costera bañada por una luz suave y clara, donde la serenidad del mar se combina con la presencia humilde de varias barcas varadas sobre la arena. La composición se abre en diagonal desde el primer plano hasta el horizonte, guiando la mirada a través de una playa amplia y dorada que se funde con el agua turquesa. El ambiente transmite tranquilidad y equilibrio, como si el tiempo se hubiera detenido en un instante apacible de la jornada, quizá en las primeras horas del día o al caer la tarde.
En primer término destacan tres embarcaciones de pequeño tamaño, alineadas de manera natural sobre la arena. Sus cascos, pintados en tonos verdes, blancos y azules, muestran signos de uso y dedicación, sugiriendo una vida ligada al trabajo del mar. Las cuerdas, remos y pequeños detalles que reposan en su interior aportan autenticidad y cercanía a la escena. Las sombras proyectadas sobre la arena añaden profundidad y volumen, mientras que la ligera inclinación de las barcas crea una sensación de naturalidad, como si acabaran de ser arrastradas a tierra tras una jornada de pesca.
La playa se extiende con tonalidades cálidas y suaves variaciones de color que sugieren la textura irregular de la arena. Se perciben huellas y marcas que aportan dinamismo al suelo, reforzando la idea de actividad reciente. En el lateral izquierdo, una formación rocosa cubierta parcialmente de vegetación introduce un contraste orgánico frente a la suavidad de la arena y el mar. Esta masa oscura equilibra visualmente la escena y aporta un punto de anclaje que enmarca el conjunto.
El mar aparece tranquilo, con una superficie serena que refleja matices celestes y verdosos bajo un cielo amplio y despejado. Pequeñas rocas emergen del agua cerca de la orilla, añadiendo ritmo y profundidad al plano medio. Más allá, un espigón se adentra en el mar, y en la distancia se distinguen figuras diminutas que aportan escala humana al paisaje. Una embarcación navega suavemente en el horizonte, reforzando la temática marinera y ampliando la sensación de espacio abierto.
El cielo ocupa la parte superior con tonos suaves y ligeramente matizados, creando una atmósfera luminosa y envolvente. Algunas aves sobrevuelan el mar, aportando vida y movimiento sutil a la escena. La combinación de elementos —barcas, arena, agua y horizonte— construye una composición armónica donde cada componente dialoga con el otro sin imponerse. La obra transmite paz, sencillez y una profunda conexión con la vida costera tradicional.
En conjunto. la obra representa la calma de un rincón marinero donde la actividad humana y la naturaleza conviven en equilibrio bajo una luz suave y serena.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Joan Canós, que representa la serenidad de la vida costera, donde las barcas descansan en armonía con el mar y la luz del horizonte. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 47x54x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 35x43 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una escena costera bañada por una luz suave y clara, donde la serenidad del mar se combina con la presencia humilde de varias barcas varadas sobre la arena. La composición se abre en diagonal desde el primer plano hasta el horizonte, guiando la mirada a través de una playa amplia y dorada que se funde con el agua turquesa. El ambiente transmite tranquilidad y equilibrio, como si el tiempo se hubiera detenido en un instante apacible de la jornada, quizá en las primeras horas del día o al caer la tarde.
En primer término destacan tres embarcaciones de pequeño tamaño, alineadas de manera natural sobre la arena. Sus cascos, pintados en tonos verdes, blancos y azules, muestran signos de uso y dedicación, sugiriendo una vida ligada al trabajo del mar. Las cuerdas, remos y pequeños detalles que reposan en su interior aportan autenticidad y cercanía a la escena. Las sombras proyectadas sobre la arena añaden profundidad y volumen, mientras que la ligera inclinación de las barcas crea una sensación de naturalidad, como si acabaran de ser arrastradas a tierra tras una jornada de pesca.
La playa se extiende con tonalidades cálidas y suaves variaciones de color que sugieren la textura irregular de la arena. Se perciben huellas y marcas que aportan dinamismo al suelo, reforzando la idea de actividad reciente. En el lateral izquierdo, una formación rocosa cubierta parcialmente de vegetación introduce un contraste orgánico frente a la suavidad de la arena y el mar. Esta masa oscura equilibra visualmente la escena y aporta un punto de anclaje que enmarca el conjunto.
El mar aparece tranquilo, con una superficie serena que refleja matices celestes y verdosos bajo un cielo amplio y despejado. Pequeñas rocas emergen del agua cerca de la orilla, añadiendo ritmo y profundidad al plano medio. Más allá, un espigón se adentra en el mar, y en la distancia se distinguen figuras diminutas que aportan escala humana al paisaje. Una embarcación navega suavemente en el horizonte, reforzando la temática marinera y ampliando la sensación de espacio abierto.
El cielo ocupa la parte superior con tonos suaves y ligeramente matizados, creando una atmósfera luminosa y envolvente. Algunas aves sobrevuelan el mar, aportando vida y movimiento sutil a la escena. La combinación de elementos —barcas, arena, agua y horizonte— construye una composición armónica donde cada componente dialoga con el otro sin imponerse. La obra transmite paz, sencillez y una profunda conexión con la vida costera tradicional.
En conjunto. la obra representa la calma de un rincón marinero donde la actividad humana y la naturaleza conviven en equilibrio bajo una luz suave y serena.

