Agustí Sargatal (1935) - Río en calma





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Óleo sobre tela firmado a mano por A. Sargatal, Río en calma, 46 × 55 cm, 1970–1980, Impresionismo, España, Original.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Agustí Sargatal, que representa un rincón natural donde la arquitectura antigua y la serenidad del río se funden en una escena de equilibrio, calma y contemplación. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 46x55x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha, A. Sargatal.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos introduce en un paisaje natural de gran serenidad, donde un antiguo puente de piedra se alza como protagonista silencioso sobre un río tranquilo. La escena está cuidadosamente equilibrada entre la solidez arquitectónica y la suavidad orgánica del entorno. El puente, de arco pronunciado y estructura robusta, parece haber resistido el paso del tiempo, integrándose con armonía en la vegetación que lo rodea. Su tono cálido contrasta con los verdes dominantes del paisaje, atrayendo la mirada hacia el centro de la composición.
El río fluye con calma bajo el arco, reflejando con claridad los árboles y el cielo en su superficie espejada. Las aguas presentan matices verdosos y azulados que sugieren profundidad y pureza, mientras pequeñas ondulaciones rompen sutilmente la simetría del reflejo. En las orillas, piedras redondeadas y fragmentos rocosos emergen entre la hierba y la vegetación baja, aportando textura y naturalidad. Estos detalles refuerzan la sensación de un lugar intacto, apartado del bullicio humano.
La vegetación ocupa gran parte del encuadre, con árboles altos y frondosos que enmarcan el puente y crean una sensación de refugio natural. Los troncos verticales aportan estructura visual, mientras que el follaje denso genera zonas de sombra que contrastan con los claros iluminados. Al fondo, una ligera bruma envuelve la línea de árboles lejanos, creando profundidad atmosférica y suavizando los contornos del horizonte. La escena parece suspendida en un momento de quietud absoluta.
El juego de luces y sombras es fundamental en la composición, pues sugiere una iluminación suave, posiblemente matinal o vespertina. La luz se filtra entre las hojas y se posa delicadamente sobre el agua y las piedras, aportando calidez sin romper la armonía cromática general. El puente, aunque firme y sólido, no domina de forma agresiva; más bien se funde con el entorno, como si formara parte intrínseca del paisaje desde siempre.
La composición transmite una sensación de equilibrio perfecto entre naturaleza y construcción humana. No hay figuras presentes, lo que intensifica la atmósfera contemplativa. El espectador es invitado a detenerse, a escuchar el murmullo imaginario del agua y a percibir la tranquilidad que emana del entorno. La obra evoca un sentimiento de nostalgia y permanencia, como si capturara un rincón olvidado donde el tiempo transcurre lentamente.
En conjunto. la obra representa la armonía entre la arquitectura antigua y la naturaleza serena, mostrando un paisaje donde el puente y el río conviven en equilibrio bajo una atmósfera de paz y contemplación.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Agustí Sargatal, que representa un rincón natural donde la arquitectura antigua y la serenidad del río se funden en una escena de equilibrio, calma y contemplación. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 46x55x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha, A. Sargatal.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos introduce en un paisaje natural de gran serenidad, donde un antiguo puente de piedra se alza como protagonista silencioso sobre un río tranquilo. La escena está cuidadosamente equilibrada entre la solidez arquitectónica y la suavidad orgánica del entorno. El puente, de arco pronunciado y estructura robusta, parece haber resistido el paso del tiempo, integrándose con armonía en la vegetación que lo rodea. Su tono cálido contrasta con los verdes dominantes del paisaje, atrayendo la mirada hacia el centro de la composición.
El río fluye con calma bajo el arco, reflejando con claridad los árboles y el cielo en su superficie espejada. Las aguas presentan matices verdosos y azulados que sugieren profundidad y pureza, mientras pequeñas ondulaciones rompen sutilmente la simetría del reflejo. En las orillas, piedras redondeadas y fragmentos rocosos emergen entre la hierba y la vegetación baja, aportando textura y naturalidad. Estos detalles refuerzan la sensación de un lugar intacto, apartado del bullicio humano.
La vegetación ocupa gran parte del encuadre, con árboles altos y frondosos que enmarcan el puente y crean una sensación de refugio natural. Los troncos verticales aportan estructura visual, mientras que el follaje denso genera zonas de sombra que contrastan con los claros iluminados. Al fondo, una ligera bruma envuelve la línea de árboles lejanos, creando profundidad atmosférica y suavizando los contornos del horizonte. La escena parece suspendida en un momento de quietud absoluta.
El juego de luces y sombras es fundamental en la composición, pues sugiere una iluminación suave, posiblemente matinal o vespertina. La luz se filtra entre las hojas y se posa delicadamente sobre el agua y las piedras, aportando calidez sin romper la armonía cromática general. El puente, aunque firme y sólido, no domina de forma agresiva; más bien se funde con el entorno, como si formara parte intrínseca del paisaje desde siempre.
La composición transmite una sensación de equilibrio perfecto entre naturaleza y construcción humana. No hay figuras presentes, lo que intensifica la atmósfera contemplativa. El espectador es invitado a detenerse, a escuchar el murmullo imaginario del agua y a percibir la tranquilidad que emana del entorno. La obra evoca un sentimiento de nostalgia y permanencia, como si capturara un rincón olvidado donde el tiempo transcurre lentamente.
En conjunto. la obra representa la armonía entre la arquitectura antigua y la naturaleza serena, mostrando un paisaje donde el puente y el río conviven en equilibrio bajo una atmósfera de paz y contemplación.

