École valencienne (XX) - Le rodéo





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Le rodéo es una obra original en óleo sobre tabla, España, periodo 1950–1960, en estilo impresionista, dimensiones 25 x 34 cm (marco 36 x 44 x 4 cm), se vende con marco, sin firma y en buen estado.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela valenciana, que representa una escena tradicional de manejo de ganado y actividad ecuestre en un entorno rural bañado por la luz del sol. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 36x44x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 25x34 cm.
· Óleo sobre tabla.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una vibrante escena campestre ambientada en un espacio abierto y soleado donde la acción y el movimiento dominan la composición. En primer plano, una valla blanca delimita el espacio y actúa como elemento estructural que organiza visualmente la escena. Tras ella se despliega una intensa actividad vinculada al mundo rural y ecuestre. La luz cálida baña el terreno arenoso, proyectando sombras alargadas que aportan profundidad y dinamismo. El horizonte bajo y despejado permite que la atención se concentre en las figuras humanas y los animales que protagonizan el momento.
En el lado izquierdo se observa a un hombre apoyado sobre la valla, vestido con atuendo tradicional, cuyo sombrero ancho proyecta sombra sobre su rostro. Su postura relajada sugiere que contempla la escena con interés, quizá como espectador de una faena o de una prueba ecuestre. Frente a él, un joven sostiene las riendas de un caballo de pelaje castaño, cuya cabeza elevada y orejas atentas transmiten energía contenida. El caballo ocupa el centro visual, convirtiéndose en eje de la composición, con su musculatura insinuada bajo la luz y su expresión alerta.
En el plano medio y al fondo se desarrolla una escena de mayor intensidad: varios jinetes montados a caballo conducen o rodean un grupo compacto de toros que avanzan en formación. La disposición del ganado crea una línea horizontal que equilibra la verticalidad de las figuras humanas en primer plano. El polvo levantado por el movimiento sugiere rapidez y tensión, aunque la escena está captada en un instante congelado. Las construcciones del fondo, sencillas y de líneas claras, sitúan la acción en un entorno rural probablemente mediterráneo, reforzando el carácter costumbrista de la obra.
La paleta cromática está dominada por tonos cálidos: ocres, marrones y amarillos que evocan el calor del campo bajo el sol. Los contrastes entre la arena clara y las sombras azuladas añaden profundidad, mientras los detalles en rojo, como el pañuelo del joven en el centro, aportan puntos de color que animan la composición. La escena combina naturalidad y espontaneidad, con figuras captadas en actitudes reales, alejadas de la rigidez académica. Todo transmite vida cotidiana, tradición y vínculo con la tierra.
La organización espacial conduce la mirada desde el espectador que observa apoyado en la valla, pasando por el caballo central, hasta el grupo de jinetes y toros en el fondo, creando un recorrido narrativo fluido. No es solo una representación de animales y hombres en acción, sino un retrato de una práctica rural, posiblemente vinculada a labores ganaderas o a tradiciones taurinas. La atmósfera es luminosa y dinámica, pero sin dramatismo excesivo, destacando el carácter habitual y arraigado de la escena.
En conjunto. La obra representa una escena rural vinculada al manejo de ganado y al mundo ecuestre, capturando con vitalidad y luz el espíritu de una tradición campestre llena de movimiento y autenticidad.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela valenciana, que representa una escena tradicional de manejo de ganado y actividad ecuestre en un entorno rural bañado por la luz del sol. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 36x44x4 cm.
· Dimensiones de la obra: 25x34 cm.
· Óleo sobre tabla.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una vibrante escena campestre ambientada en un espacio abierto y soleado donde la acción y el movimiento dominan la composición. En primer plano, una valla blanca delimita el espacio y actúa como elemento estructural que organiza visualmente la escena. Tras ella se despliega una intensa actividad vinculada al mundo rural y ecuestre. La luz cálida baña el terreno arenoso, proyectando sombras alargadas que aportan profundidad y dinamismo. El horizonte bajo y despejado permite que la atención se concentre en las figuras humanas y los animales que protagonizan el momento.
En el lado izquierdo se observa a un hombre apoyado sobre la valla, vestido con atuendo tradicional, cuyo sombrero ancho proyecta sombra sobre su rostro. Su postura relajada sugiere que contempla la escena con interés, quizá como espectador de una faena o de una prueba ecuestre. Frente a él, un joven sostiene las riendas de un caballo de pelaje castaño, cuya cabeza elevada y orejas atentas transmiten energía contenida. El caballo ocupa el centro visual, convirtiéndose en eje de la composición, con su musculatura insinuada bajo la luz y su expresión alerta.
En el plano medio y al fondo se desarrolla una escena de mayor intensidad: varios jinetes montados a caballo conducen o rodean un grupo compacto de toros que avanzan en formación. La disposición del ganado crea una línea horizontal que equilibra la verticalidad de las figuras humanas en primer plano. El polvo levantado por el movimiento sugiere rapidez y tensión, aunque la escena está captada en un instante congelado. Las construcciones del fondo, sencillas y de líneas claras, sitúan la acción en un entorno rural probablemente mediterráneo, reforzando el carácter costumbrista de la obra.
La paleta cromática está dominada por tonos cálidos: ocres, marrones y amarillos que evocan el calor del campo bajo el sol. Los contrastes entre la arena clara y las sombras azuladas añaden profundidad, mientras los detalles en rojo, como el pañuelo del joven en el centro, aportan puntos de color que animan la composición. La escena combina naturalidad y espontaneidad, con figuras captadas en actitudes reales, alejadas de la rigidez académica. Todo transmite vida cotidiana, tradición y vínculo con la tierra.
La organización espacial conduce la mirada desde el espectador que observa apoyado en la valla, pasando por el caballo central, hasta el grupo de jinetes y toros en el fondo, creando un recorrido narrativo fluido. No es solo una representación de animales y hombres en acción, sino un retrato de una práctica rural, posiblemente vinculada a labores ganaderas o a tradiciones taurinas. La atmósfera es luminosa y dinámica, pero sin dramatismo excesivo, destacando el carácter habitual y arraigado de la escena.
En conjunto. La obra representa una escena rural vinculada al manejo de ganado y al mundo ecuestre, capturando con vitalidad y luz el espíritu de una tradición campestre llena de movimiento y autenticidad.

