Manises - Plato - Ave - Cerámica





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Plato de cerámica de Manises, España, realizado en loza estannífera y esmaltado brillante, fechado entre 1900 y 1910, con un motivo central de ave y una decoración vegetal periférica, en buen estado.
Descripción del vendedor
Es un plato de cerámica de Manises fechado entre finales del siglo XIX y los primeros años del XX, una época en la que los talleres valencianos mantenían la tradición decorativa heredada del siglo anterior, pero con un lenguaje algo más esquemático y popular. La pieza combina la viveza cromática típica de Manises con una composición clara y equilibrada centrada en un motivo figurativo.
Motivo central
En el centro aparece un ave de perfil, representada con un trazo sencillo pero expresivo. Este tipo de figura —a medio camino entre lo naturalista y lo simbólico— es muy característico de la cerámica manisera de tradición popular. El ave se posa sobre una rama o pequeño soporte vegetal, lo que ayuda a estructurar la escena y aporta un punto de estabilidad visual.
Decoración periférica
El ala exterior del plato está organizada en paneles alternos con motivos vegetales esquemáticos: hojas, flores simplificadas y elementos curvos que se repiten de forma rítmica. La combinación de colores —azules, verdes, amarillos o anaranjados según la paleta habitual de la época— crea un efecto vibrante y decorativo. La línea ondulada que separa el centro del ala funciona como transición y es un recurso muy típico de Manises.
Técnica y factura
La pieza está realizada en loza estannífera, con un vidriado brillante que realza los colores. El dibujo, aplicado a pincel, muestra la espontaneidad propia de los talleres tradicionales: líneas seguras pero no rígidas, pequeños matices en la pincelada y una composición que busca armonía más que exactitud geométrica.
Marca del ceramista
La presencia de una marca en el reverso es especialmente valiosa, ya que permite identificar el taller o incluso al artesano. En Manises, durante este periodo, era habitual que los talleres familiares marcaran sus piezas con iniciales, símbolos o sellos estampados, lo que ayuda a fechar y autentificar la obra.
Valor histórico y decorativo
Este tipo de plato combina función y arte: podía usarse como vajilla de prestigio o como pieza decorativa colgada en la pared. Hoy se aprecia por su carácter etnográfico, su colorido y su conexión directa con la tradición cerámica valenciana.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es un plato de cerámica de Manises fechado entre finales del siglo XIX y los primeros años del XX, una época en la que los talleres valencianos mantenían la tradición decorativa heredada del siglo anterior, pero con un lenguaje algo más esquemático y popular. La pieza combina la viveza cromática típica de Manises con una composición clara y equilibrada centrada en un motivo figurativo.
Motivo central
En el centro aparece un ave de perfil, representada con un trazo sencillo pero expresivo. Este tipo de figura —a medio camino entre lo naturalista y lo simbólico— es muy característico de la cerámica manisera de tradición popular. El ave se posa sobre una rama o pequeño soporte vegetal, lo que ayuda a estructurar la escena y aporta un punto de estabilidad visual.
Decoración periférica
El ala exterior del plato está organizada en paneles alternos con motivos vegetales esquemáticos: hojas, flores simplificadas y elementos curvos que se repiten de forma rítmica. La combinación de colores —azules, verdes, amarillos o anaranjados según la paleta habitual de la época— crea un efecto vibrante y decorativo. La línea ondulada que separa el centro del ala funciona como transición y es un recurso muy típico de Manises.
Técnica y factura
La pieza está realizada en loza estannífera, con un vidriado brillante que realza los colores. El dibujo, aplicado a pincel, muestra la espontaneidad propia de los talleres tradicionales: líneas seguras pero no rígidas, pequeños matices en la pincelada y una composición que busca armonía más que exactitud geométrica.
Marca del ceramista
La presencia de una marca en el reverso es especialmente valiosa, ya que permite identificar el taller o incluso al artesano. En Manises, durante este periodo, era habitual que los talleres familiares marcaran sus piezas con iniciales, símbolos o sellos estampados, lo que ayuda a fechar y autentificar la obra.
Valor histórico y decorativo
Este tipo de plato combina función y arte: podía usarse como vajilla de prestigio o como pieza decorativa colgada en la pared. Hoy se aprecia por su carácter etnográfico, su colorido y su conexión directa con la tradición cerámica valenciana.
Envío certificado y buen embalaje.

