Francesc Soler (1890–1958) - Inmaculada Concepción





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Inmaculada Concepción, óleo sobre lienzo de Francesc Soler (España, 1910–1920), 100 × 73 cm, firmado a mano, original, tema Religión.
Descripción del vendedor
La obra va firmada por el artista en la parte inferior
Se presenta sin enmarcar la pintura
Estado aceptable de conservación el de la pintura
Medidas obra: 100 cm. de altura x 73 cm. de ancho
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Biografía del artista:
Francesc Soler (Barcelona, 1890 – 1958) fue un pintor catalán especializado en temática religiosa, conocido por su profundo sentido espiritual y su técnica influida por el simbolismo y el noucentisme.
Nacido en el barrio de Sarrià en 1890, Soler mostró desde joven una fuerte inclinación hacia el arte sacro y el dibujo académico. Ingresó en la Escola de Belles Arts de Barcelona (La Llotja) en 1906. Su primera etapa estuvo marcada por obras de carácter intimista, con escenas bíblicas representadas en tonos suaves y una composición muy cuidada.
En la década de 1920 viajó a Italia gracias a una beca de la Diputació de Barcelona, donde estudió los frescos del Renacimiento, especialmente de Fra Angelico y Piero della Francesca. Este viaje consolidó su estilo, caracterizado por figuras serenas, luces doradas y un idealismo espiritual que contrastaba con las corrientes de vanguardia.
A su regreso, realizó encargos para diversas parroquias catalanas, destacando los murales del Monestir de Montserrat (1927–1930) y las vidrieras del Temple del Sagrat Cor de Jesús en el Tibidabo. Durante la Guerra Civil, muchas de sus obras fueron destruidas, y él mismo se refugió en una comunidad benedictina donde continuó pintando discretamente escenas devocionales.
Tras el conflicto, su pintura evolucionó hacia un estilo más austero y simbólico, con composiciones centradas en el sacrificio y la esperanza. Sus últimos años los dedicó a la docencia y a la restauración de arte sacro. Falleció en Barcelona en 1958, dejando un legado de fe y pintura serena que hoy se conserva parcialmente en colecciones privadas y en instituciones eclesiásticas catalanas.
La obra va firmada por el artista en la parte inferior
Se presenta sin enmarcar la pintura
Estado aceptable de conservación el de la pintura
Medidas obra: 100 cm. de altura x 73 cm. de ancho
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Biografía del artista:
Francesc Soler (Barcelona, 1890 – 1958) fue un pintor catalán especializado en temática religiosa, conocido por su profundo sentido espiritual y su técnica influida por el simbolismo y el noucentisme.
Nacido en el barrio de Sarrià en 1890, Soler mostró desde joven una fuerte inclinación hacia el arte sacro y el dibujo académico. Ingresó en la Escola de Belles Arts de Barcelona (La Llotja) en 1906. Su primera etapa estuvo marcada por obras de carácter intimista, con escenas bíblicas representadas en tonos suaves y una composición muy cuidada.
En la década de 1920 viajó a Italia gracias a una beca de la Diputació de Barcelona, donde estudió los frescos del Renacimiento, especialmente de Fra Angelico y Piero della Francesca. Este viaje consolidó su estilo, caracterizado por figuras serenas, luces doradas y un idealismo espiritual que contrastaba con las corrientes de vanguardia.
A su regreso, realizó encargos para diversas parroquias catalanas, destacando los murales del Monestir de Montserrat (1927–1930) y las vidrieras del Temple del Sagrat Cor de Jesús en el Tibidabo. Durante la Guerra Civil, muchas de sus obras fueron destruidas, y él mismo se refugió en una comunidad benedictina donde continuó pintando discretamente escenas devocionales.
Tras el conflicto, su pintura evolucionó hacia un estilo más austero y simbólico, con composiciones centradas en el sacrificio y la esperanza. Sus últimos años los dedicó a la docencia y a la restauración de arte sacro. Falleció en Barcelona en 1958, dejando un legado de fe y pintura serena que hoy se conserva parcialmente en colecciones privadas y en instituciones eclesiásticas catalanas.

