École postimpressionniste française (XX) - La vallée





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La vallée es una pintura original al óleo de la escuela posimpresionista francesa, fechada entre 1970 y 1980, firmada a mano, realizada en Francia, con dimensiones de 38 cm por 46 cm.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela posimpresionista francesa, que representa la serenidad de un amplio paisaje natural donde un valle luminoso se extiende frente a majestuosas montañas bajo un cielo tranquilo. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 66x86x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta un paisaje natural amplio y luminoso que invita a la contemplación tranquila de un entorno sereno. La escena se abre con un primer plano dominado por una zona húmeda o pequeña lámina de agua que refleja parcialmente los colores del paisaje circundante. A su alrededor aparecen zonas de vegetación baja, hierbas y pequeños arbustos que crecen de manera espontánea, creando una textura irregular que aporta profundidad y naturalidad a la escena. Más allá de esta franja inicial, el paisaje se extiende hacia una amplia pradera dorada que ocupa gran parte de la composición y que parece iluminada por una luz suave y cálida.
En la parte media del paisaje aparece una línea de árboles que separa la pradera del fondo montañoso. Entre ellos destaca especialmente un árbol de tonalidad amarilla intensa que atrae inmediatamente la mirada del espectador. Su follaje vibrante contrasta con los verdes más profundos de los árboles cercanos y aporta un punto de luz y vitalidad al conjunto. Otros árboles más delgados y altos se distribuyen alrededor, algunos con formas más estilizadas, creando una sensación de equilibrio visual y de ritmo natural dentro del paisaje.
Más allá de esta franja de vegetación, el horizonte se eleva con la presencia majestuosa de una cadena montañosa. Las montañas aparecen con picos elevados y cumbres claras que parecen cubrirse de nieve, formando una silueta irregular que se recorta contra el cielo. Estas montañas aportan una gran sensación de profundidad al cuadro y sugieren la inmensidad del paisaje natural que se extiende más allá del valle representado en primer plano. Su presencia transmite una idea de grandeza y permanencia, como si fueran testigos silenciosos del paso del tiempo.
El cielo que se extiende sobre la escena completa la atmósfera del paisaje con una sensación de calma y amplitud. Las nubes suaves se distribuyen de manera irregular, permitiendo que la luz ilumine las diferentes zonas del paisaje con matices delicados. Esta iluminación crea contrastes sutiles entre los campos, los árboles y las montañas, aportando una atmósfera tranquila y abierta. El cielo, las montañas y el valle se combinan para crear una sensación de espacio amplio donde la naturaleza se muestra en toda su serenidad.
En conjunto, la escena transmite la belleza silenciosa de un paisaje natural donde el valle, los árboles y las montañas se integran en una composición equilibrada y armoniosa. El cuadro evoca un momento de calma en la naturaleza, invitando al espectador a imaginar el aire fresco del campo y la quietud de un lugar donde el tiempo parece transcurrir lentamente entre praderas, árboles y montañas.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela posimpresionista francesa, que representa la serenidad de un amplio paisaje natural donde un valle luminoso se extiende frente a majestuosas montañas bajo un cielo tranquilo. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 66x86x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta un paisaje natural amplio y luminoso que invita a la contemplación tranquila de un entorno sereno. La escena se abre con un primer plano dominado por una zona húmeda o pequeña lámina de agua que refleja parcialmente los colores del paisaje circundante. A su alrededor aparecen zonas de vegetación baja, hierbas y pequeños arbustos que crecen de manera espontánea, creando una textura irregular que aporta profundidad y naturalidad a la escena. Más allá de esta franja inicial, el paisaje se extiende hacia una amplia pradera dorada que ocupa gran parte de la composición y que parece iluminada por una luz suave y cálida.
En la parte media del paisaje aparece una línea de árboles que separa la pradera del fondo montañoso. Entre ellos destaca especialmente un árbol de tonalidad amarilla intensa que atrae inmediatamente la mirada del espectador. Su follaje vibrante contrasta con los verdes más profundos de los árboles cercanos y aporta un punto de luz y vitalidad al conjunto. Otros árboles más delgados y altos se distribuyen alrededor, algunos con formas más estilizadas, creando una sensación de equilibrio visual y de ritmo natural dentro del paisaje.
Más allá de esta franja de vegetación, el horizonte se eleva con la presencia majestuosa de una cadena montañosa. Las montañas aparecen con picos elevados y cumbres claras que parecen cubrirse de nieve, formando una silueta irregular que se recorta contra el cielo. Estas montañas aportan una gran sensación de profundidad al cuadro y sugieren la inmensidad del paisaje natural que se extiende más allá del valle representado en primer plano. Su presencia transmite una idea de grandeza y permanencia, como si fueran testigos silenciosos del paso del tiempo.
El cielo que se extiende sobre la escena completa la atmósfera del paisaje con una sensación de calma y amplitud. Las nubes suaves se distribuyen de manera irregular, permitiendo que la luz ilumine las diferentes zonas del paisaje con matices delicados. Esta iluminación crea contrastes sutiles entre los campos, los árboles y las montañas, aportando una atmósfera tranquila y abierta. El cielo, las montañas y el valle se combinan para crear una sensación de espacio amplio donde la naturaleza se muestra en toda su serenidad.
En conjunto, la escena transmite la belleza silenciosa de un paisaje natural donde el valle, los árboles y las montañas se integran en una composición equilibrada y armoniosa. El cuadro evoca un momento de calma en la naturaleza, invitando al espectador a imaginar el aire fresco del campo y la quietud de un lugar donde el tiempo parece transcurrir lentamente entre praderas, árboles y montañas.

