Camilo (XXI) - Mirada de Sosiego





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Mirada de Sosiego, pintura acrílica original sobre lienzo, originaria de España, realizada después de 2020 por Camilo (XXI), 50 x 70 cm.
Descripción del vendedor
La obra de Kmilo construye un territorio íntimo donde lo cotidiano se transforma en refugio emocional. Sus pinturas nos invitan a detener el tiempo y a habitar escenas domésticas cargadas de silencio, armonía y una serena contemplación de la vida.
Gatos que descansan junto a ventanas abiertas, mujeres que leen, esperan o sostienen flores, mesas con frutas, jarras y copas de vino: todos estos elementos conforman un universo costumbrista que no describe la realidad de forma literal, sino que la reinterpreta desde la memoria, la calma y la sensibilidad.
El color es uno de los grandes protagonistas de su lenguaje pictórico. Camilo trabaja con una paleta de clara influencia fauvista, donde los tonos intensos —rojos, amarillos, verdes y azules vibrantes— se liberan de la función descriptiva para convertirse en vehículos de emoción. El color no imita: expresa. No sombrea: late.
Formalmente, las figuras se presentan con una síntesis elegante, de contornos definidos y volúmenes simplificados, lo que refuerza la sensación de orden y equilibrio. Esta economía de formas, lejos de restar profundidad, potencia la expresividad del conjunto, permitiendo que cada escena respire y dialogue con el espectador desde la quietud.
Los gatos —presencias constantes en su obra— funcionan como símbolos de introspección, libertad y domesticidad compartida. No son simples animales: son guardianes del hogar, testigos silenciosos de una vida interior rica y apacible. Las figuras femeninas, por su parte, aparecen envueltas en una atmósfera de delicadeza y contemplación, integradas armónicamente al espacio que habitan.
Camilo es graduado de Instructor de Arte en la ciudad de Las Tunas, Cuba, formación que se percibe en el dominio técnico y la coherencia conceptual de su trabajo. Actualmente vive y trabaja entre La Habana y Rusia, experiencia que ha enriquecido su mirada y ampliado su diálogo cultural. Ha participado en diversas exposiciones colectivas en Cuba y en el extranjero, y sus obras forman parte de colecciones privadas en Rusia y en varios países de Europa.
En un mundo acelerado y saturado de imágenes estridentes, la pintura de K-M-I-L-O propone lo contrario: pausa, calidez y belleza serena. Su obra no busca impactar desde el ruido, sino permanecer desde la emoción.
Esta pieza es una muestra vibrante de arte figurativo contemporáneo con una marcada influencia del pop-art, realizada mediante la técnica de acrílico sobre lienzo. La obra destaca por una paleta cromática audaz, donde el amarillo intenso del mobiliario actúa como un fondo de alta luminosidad que realza la figura central. El artista utiliza pinceladas seguras y bloques de color definidos para jugar con la repetición de patrones: las manchas orgánicas del perro entran en diálogo visual con los lunares y rayas de los textiles, creando una composición dinámica pero equilibrada. El pintor busca transmitir una atmósfera de confort doméstico y fidelidad, capturando una mirada introspectiva que humaniza al animal y lo convierte en el protagonista absoluto de un espacio lleno de vida y color.
La obra de Kmilo construye un territorio íntimo donde lo cotidiano se transforma en refugio emocional. Sus pinturas nos invitan a detener el tiempo y a habitar escenas domésticas cargadas de silencio, armonía y una serena contemplación de la vida.
Gatos que descansan junto a ventanas abiertas, mujeres que leen, esperan o sostienen flores, mesas con frutas, jarras y copas de vino: todos estos elementos conforman un universo costumbrista que no describe la realidad de forma literal, sino que la reinterpreta desde la memoria, la calma y la sensibilidad.
El color es uno de los grandes protagonistas de su lenguaje pictórico. Camilo trabaja con una paleta de clara influencia fauvista, donde los tonos intensos —rojos, amarillos, verdes y azules vibrantes— se liberan de la función descriptiva para convertirse en vehículos de emoción. El color no imita: expresa. No sombrea: late.
Formalmente, las figuras se presentan con una síntesis elegante, de contornos definidos y volúmenes simplificados, lo que refuerza la sensación de orden y equilibrio. Esta economía de formas, lejos de restar profundidad, potencia la expresividad del conjunto, permitiendo que cada escena respire y dialogue con el espectador desde la quietud.
Los gatos —presencias constantes en su obra— funcionan como símbolos de introspección, libertad y domesticidad compartida. No son simples animales: son guardianes del hogar, testigos silenciosos de una vida interior rica y apacible. Las figuras femeninas, por su parte, aparecen envueltas en una atmósfera de delicadeza y contemplación, integradas armónicamente al espacio que habitan.
Camilo es graduado de Instructor de Arte en la ciudad de Las Tunas, Cuba, formación que se percibe en el dominio técnico y la coherencia conceptual de su trabajo. Actualmente vive y trabaja entre La Habana y Rusia, experiencia que ha enriquecido su mirada y ampliado su diálogo cultural. Ha participado en diversas exposiciones colectivas en Cuba y en el extranjero, y sus obras forman parte de colecciones privadas en Rusia y en varios países de Europa.
En un mundo acelerado y saturado de imágenes estridentes, la pintura de K-M-I-L-O propone lo contrario: pausa, calidez y belleza serena. Su obra no busca impactar desde el ruido, sino permanecer desde la emoción.
Esta pieza es una muestra vibrante de arte figurativo contemporáneo con una marcada influencia del pop-art, realizada mediante la técnica de acrílico sobre lienzo. La obra destaca por una paleta cromática audaz, donde el amarillo intenso del mobiliario actúa como un fondo de alta luminosidad que realza la figura central. El artista utiliza pinceladas seguras y bloques de color definidos para jugar con la repetición de patrones: las manchas orgánicas del perro entran en diálogo visual con los lunares y rayas de los textiles, creando una composición dinámica pero equilibrada. El pintor busca transmitir una atmósfera de confort doméstico y fidelidad, capturando una mirada introspectiva que humaniza al animal y lo convierte en el protagonista absoluto de un espacio lleno de vida y color.

