Ramon Poveda Ibars (1936) - La ermita





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 129461 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
La ermita es una pintura al óleo sobre tela de Ramon Poveda Ibars (1936) de la década de 1970–1980, España, vendida con marco, edición original, en buen estado, dimensiones de la obra 27×22 cm y del marco 57×50×8 cm, firmada a mano en la esquina izquierda.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Ramon Poveda, que representa dos pequeñas barcas amarradas que flotan tranquilamente en el agua de un puerto silencioso, evocando la serenidad de la vida junto al mar. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 57x50x8 cm.
· Dimensiones de la obra: 27x22 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro presenta una escena tranquila de puerto donde dos pequeñas embarcaciones flotan suavemente sobre la superficie del agua. La composición se centra en estas barcas situadas en primer plano, que parecen descansar amarradas en un rincón sereno del muelle. La imagen transmite una sensación de calma y quietud, como si el tiempo se hubiera detenido en un momento de pausa dentro de la actividad cotidiana de la vida marinera.
Las dos embarcaciones aparecen próximas entre sí, ligeramente inclinadas por el movimiento del agua. Sus formas simples y redondeadas destacan sobre la superficie azulada del mar, creando un contraste suave entre los tonos claros de las barcas y el color profundo del agua que las rodea. Las cuerdas que las mantienen sujetas sugieren que han sido detenidas momentáneamente después de navegar, añadiendo una dimensión humana al paisaje, aunque no haya personas visibles en la escena.
El agua ocupa gran parte del espacio visual y se presenta como un elemento vivo que refleja la luz y el entorno. Los tonos azules y verdosos crean una superficie dinámica donde las sombras y reflejos de las embarcaciones se mezclan con las ondulaciones del mar. Esta interacción entre las barcas y el agua refuerza la sensación de movimiento suave, como si las embarcaciones respiraran al ritmo de las pequeñas corrientes.
En el fondo de la escena se distingue el contorno del puerto, donde otras estructuras y embarcaciones aparecen apenas sugeridas en la distancia. Estos elementos secundarios aportan profundidad al cuadro y permiten imaginar la actividad portuaria más allá del primer plano. La línea del horizonte y las formas difuminadas del fondo contribuyen a crear una atmósfera amplia y abierta.
La composición se caracteriza por una paleta de colores dominada por tonos frescos y suaves que evocan la luz natural de un día tranquilo junto al mar. La escena no busca el dramatismo, sino más bien la contemplación serena de un momento cotidiano dentro del paisaje marítimo.
En conjunto, la obra transmite una profunda sensación de tranquilidad y equilibrio. Las pequeñas barcas flotando sobre el agua se convierten en símbolo de la vida sencilla del puerto, donde el mar, las embarcaciones y el silencio del entorno crean una escena cargada de serenidad y belleza.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Ramon Poveda, que representa dos pequeñas barcas amarradas que flotan tranquilamente en el agua de un puerto silencioso, evocando la serenidad de la vida junto al mar. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 57x50x8 cm.
· Dimensiones de la obra: 27x22 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
------------------------------------------------------------------
Este cuadro presenta una escena tranquila de puerto donde dos pequeñas embarcaciones flotan suavemente sobre la superficie del agua. La composición se centra en estas barcas situadas en primer plano, que parecen descansar amarradas en un rincón sereno del muelle. La imagen transmite una sensación de calma y quietud, como si el tiempo se hubiera detenido en un momento de pausa dentro de la actividad cotidiana de la vida marinera.
Las dos embarcaciones aparecen próximas entre sí, ligeramente inclinadas por el movimiento del agua. Sus formas simples y redondeadas destacan sobre la superficie azulada del mar, creando un contraste suave entre los tonos claros de las barcas y el color profundo del agua que las rodea. Las cuerdas que las mantienen sujetas sugieren que han sido detenidas momentáneamente después de navegar, añadiendo una dimensión humana al paisaje, aunque no haya personas visibles en la escena.
El agua ocupa gran parte del espacio visual y se presenta como un elemento vivo que refleja la luz y el entorno. Los tonos azules y verdosos crean una superficie dinámica donde las sombras y reflejos de las embarcaciones se mezclan con las ondulaciones del mar. Esta interacción entre las barcas y el agua refuerza la sensación de movimiento suave, como si las embarcaciones respiraran al ritmo de las pequeñas corrientes.
En el fondo de la escena se distingue el contorno del puerto, donde otras estructuras y embarcaciones aparecen apenas sugeridas en la distancia. Estos elementos secundarios aportan profundidad al cuadro y permiten imaginar la actividad portuaria más allá del primer plano. La línea del horizonte y las formas difuminadas del fondo contribuyen a crear una atmósfera amplia y abierta.
La composición se caracteriza por una paleta de colores dominada por tonos frescos y suaves que evocan la luz natural de un día tranquilo junto al mar. La escena no busca el dramatismo, sino más bien la contemplación serena de un momento cotidiano dentro del paisaje marítimo.
En conjunto, la obra transmite una profunda sensación de tranquilidad y equilibrio. Las pequeñas barcas flotando sobre el agua se convierten en símbolo de la vida sencilla del puerto, donde el mar, las embarcaciones y el silencio del entorno crean una escena cargada de serenidad y belleza.

