Agathe Toman - CLOUD #2 11/15






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Descripción del vendedor
Esta obra forma parte de la "COLECCIÓN COMPARTIDA" del artista.
Fotografía impresa sobre papel glacé fine art de arte con grano. Fotografiada en Hossegor, Francia. Verano de 2021.
La fotografía se enviará enrollada, sin marco, y se adjuntará un certificado de autenticidad, completado y firmado por el artista. Obra numerada, firmada a mano, en el frente y en el dorso. Impresión digigrafía fine art pigmentaria de muy alta calidad.
La artista Agathe Toman ha estado cotizada en Sotheby’s desde 2021.
Biografía de la artista :
Nacida en 1989, de orígenes francesa, austríaca y checa, Agathe Toman es una artista francesa multidisciplinaria cuyo talento abarca desde la pintura hasta la poesía, pasando por la escultura, el dibujo y la fotografía. Tras estudios en la prestigiosa escuela de la Chambre Syndicale de la Couture Parísienne y varios años trabajando como estilista en casas de haute couture francesas en París, hace 9 años Agathe sintió la necesidad de centrarse exclusivamente en su creación artística.
Establecida hoy en las Landes desde trece años, Agathe se afirma como una figura emergente de la escena artística contemporánea, apreciada tanto a nivel nacional como internacional.
Cotizada en Sotheby’s desde 2021, sus obras se han subastado en tres ocasiones, testimonio de su ascenso rápido y de su aceptación en los círculos de arte prestigiosos. Sus aportes notables a diversas ferias, especialmente en Art Paris, le han valido un inmenso éxito, consolidando su presencia en numerosas colecciones privadas en todo el mundo.
La paleta de Agathe favorece las profundas tonalidades de negro y azul, un cromatismo discreto en movimiento. Sus pinturas usan pigmentos puros, tintas, pinturas al óleo y acrílicos de una intensidad arrolladora, que tienden a reconectar con cosas ocultas, llevando al espectador más allá de lo visible. La tela ejerce un poder, otorgándose eco de sus propias experiencias.
Sus dibujos, realizados con un bolígrafo Bic, están impregnados de una fuerza de atracción desestabilizadora.
Las fotografías de Agathe inquietan por sus abstracciones caleidoscópicas, nos abruman con sensaciones tranquilas, reminiscencia de una perfecta ingravidez, que estaba en nuestro comienzo.
Sus cientos de poesías marcan su universo con un lirismo característico de su obra. Un primer volumen titulado «You will have to learn to smile again», sale en invierno de 2024.
Más allá de su práctica artística, Agathe está también profundamente comprometida con el estudio de la psicoanálisis en análisis transaccional, que continúa en París desde hace cuatro años. Este enfoque enriquece su proceso conceptual, permitiéndole incorporar dimensiones psicológicas muy profundas a su arte, que se empapan de espesores nuevos.
Agathe no separa su arte de sus compromisos sociales. Se centra en temas cruciales como la salud mental, el medio ambiente y la educación. Estos ejes de reflexión no solo están presentes en su arte; son una parte integradora de su identidad artística y de su personalidad.
Su trabajo ha sido reconocido y celebrado en varias publicaciones de renombre, incluyendo Forbes, L’Oeil y Elle, marcando su impacto notable en el campo del arte contemporáneo.
Agathe Toman continúa fascinando e inspirando a un público global, ofreciendo a través de sus obras una ventana a la complejidad de la experiencia humana, tal como la percibe y la transforma en arte. Experiencias que comparte con una gran generosidad.
"MI VISIÓN:
Mi trabajo explora los vínculos profundos entre la psique y el cuerpo, tejiendo diálogos entre la mente y la materia. Interrogo sus modos de funcionamiento en su entorno, las conexiones que establecen y las vibraciones, tanto perceptibles como indescriptibles, que de ellas nacen.
Exploro temas como la identidad, la memoria, la naturaleza humana y la relación entre el individuo y su entorno. Mis obras están impregnadas de una profundidad emocional y de una cierta tensión, invitando al espectador a una reflexión introspectiva, abriendo un pasaje hacia el inconsciente.
Inscibo este deseo en la propia literalidad de mis obras: decididamente abstractas, monocromas, matizadas, donde la oscuridad cohabita con la claridad, el azul chisporrotea al contacto con el negro, o se ilumina por sí solo. Estamos en la ausencia/presencia de la luz.
Mis pinturas, instalaciones, dibujos y fotografías son cada una una creación absoluta, desprendida de toda imitación, que suscita la emoción pura, provocando el despertar de lo Invisible; mis obras se convierten así en espejos de estos aspectos interiores no revelados.
Una afinadísima sintonía entre mis manos y los pigmentos, los fusains, el bolígrafo y las pinturas, mediante deposición de la materia sobre el papel o sobre la tela. Mis técnicas de ejecución, nunca se repiten, un resultado no controlado. Una singularidad cada vez mayor.
Trabajo así para fijar el movimiento de la materia, la densidad de la luz, para insuflar de mí, el despertar de un Yo.
Siempre hay algo que uno no sospechaba. Algo inesperado. Este indecible intensamente comprimido, sutilmente avivado, que nos subyuga y nos inunda. El agua, la gravedad, las cortezas, estas omnipresencias, transforman al observador por su fuerza. La emergencia de una huella decididamente única, una abstracción lírica, mis obras son autorretratos, retratos de partes de mí.
Digo que mis creaciones son «materializaciones de estados psíquicos», paisajes humanos, hilos de mi alma, invitando a las de otros a fundirse en ellas.
Su valor no es estético; reside en las vibraciones que mis obras generan en el espectador. Son dos sensibilidades que se encuentran y ya no dos individualidades separadas. Es un proceso que está vivo. La obra trasciende lo inmediato. Las veo como seres activos, creando vínculos inéditos entre Nosotros, en nosotros.
El espectador se convierte así en creador, dando vida a la obra en una alquimia de resonancias psíquicas.
Me comprometo a un camino hacia una nueva visión de su Ser, de uno mismo, del mundo y de los demás.
Si el espectador se deja invitar ahora, son resonancias psíquicas que concuerdan y se armonizan en una misma sinfonía, comienza a establecerse un diálogo, se percibe un ritmo. Se describe una anamorfosis de su alma, un reflejo inasible. Es una experiencia poética.
Una presencia intensa y poderosa. Una experiencia exigente.
Quiero que mis obras afinen las mentes humanas, aguzan las almas y que las emociones encuentren un eco, que las palabras resuenen.
Lo importante es lo que la obra moviliza en nosotros, y el resultado de este encuentro.
« El sufrimiento psíquico está ligado a todo lo que escapa al proceso de simbolización subjetivante. Sufrimos por lo que en nuestro interior queda bloqueado, o en espera de una inscripción psíquica. El ser humano no sufre solo a causa de los acontecimientos, o de ciertos pensamientos, sino porque ciertos procesos en él no han encontrado un espejo, un eco, una escucha, un receptáculo y quedan así en la deriva. » René Roussillon - Manual de psicología y de psicopatología de la clínica general, página 146.
Esta obra forma parte de la "COLECCIÓN COMPARTIDA" del artista.
Fotografía impresa sobre papel glacé fine art de arte con grano. Fotografiada en Hossegor, Francia. Verano de 2021.
La fotografía se enviará enrollada, sin marco, y se adjuntará un certificado de autenticidad, completado y firmado por el artista. Obra numerada, firmada a mano, en el frente y en el dorso. Impresión digigrafía fine art pigmentaria de muy alta calidad.
La artista Agathe Toman ha estado cotizada en Sotheby’s desde 2021.
Biografía de la artista :
Nacida en 1989, de orígenes francesa, austríaca y checa, Agathe Toman es una artista francesa multidisciplinaria cuyo talento abarca desde la pintura hasta la poesía, pasando por la escultura, el dibujo y la fotografía. Tras estudios en la prestigiosa escuela de la Chambre Syndicale de la Couture Parísienne y varios años trabajando como estilista en casas de haute couture francesas en París, hace 9 años Agathe sintió la necesidad de centrarse exclusivamente en su creación artística.
Establecida hoy en las Landes desde trece años, Agathe se afirma como una figura emergente de la escena artística contemporánea, apreciada tanto a nivel nacional como internacional.
Cotizada en Sotheby’s desde 2021, sus obras se han subastado en tres ocasiones, testimonio de su ascenso rápido y de su aceptación en los círculos de arte prestigiosos. Sus aportes notables a diversas ferias, especialmente en Art Paris, le han valido un inmenso éxito, consolidando su presencia en numerosas colecciones privadas en todo el mundo.
La paleta de Agathe favorece las profundas tonalidades de negro y azul, un cromatismo discreto en movimiento. Sus pinturas usan pigmentos puros, tintas, pinturas al óleo y acrílicos de una intensidad arrolladora, que tienden a reconectar con cosas ocultas, llevando al espectador más allá de lo visible. La tela ejerce un poder, otorgándose eco de sus propias experiencias.
Sus dibujos, realizados con un bolígrafo Bic, están impregnados de una fuerza de atracción desestabilizadora.
Las fotografías de Agathe inquietan por sus abstracciones caleidoscópicas, nos abruman con sensaciones tranquilas, reminiscencia de una perfecta ingravidez, que estaba en nuestro comienzo.
Sus cientos de poesías marcan su universo con un lirismo característico de su obra. Un primer volumen titulado «You will have to learn to smile again», sale en invierno de 2024.
Más allá de su práctica artística, Agathe está también profundamente comprometida con el estudio de la psicoanálisis en análisis transaccional, que continúa en París desde hace cuatro años. Este enfoque enriquece su proceso conceptual, permitiéndole incorporar dimensiones psicológicas muy profundas a su arte, que se empapan de espesores nuevos.
Agathe no separa su arte de sus compromisos sociales. Se centra en temas cruciales como la salud mental, el medio ambiente y la educación. Estos ejes de reflexión no solo están presentes en su arte; son una parte integradora de su identidad artística y de su personalidad.
Su trabajo ha sido reconocido y celebrado en varias publicaciones de renombre, incluyendo Forbes, L’Oeil y Elle, marcando su impacto notable en el campo del arte contemporáneo.
Agathe Toman continúa fascinando e inspirando a un público global, ofreciendo a través de sus obras una ventana a la complejidad de la experiencia humana, tal como la percibe y la transforma en arte. Experiencias que comparte con una gran generosidad.
"MI VISIÓN:
Mi trabajo explora los vínculos profundos entre la psique y el cuerpo, tejiendo diálogos entre la mente y la materia. Interrogo sus modos de funcionamiento en su entorno, las conexiones que establecen y las vibraciones, tanto perceptibles como indescriptibles, que de ellas nacen.
Exploro temas como la identidad, la memoria, la naturaleza humana y la relación entre el individuo y su entorno. Mis obras están impregnadas de una profundidad emocional y de una cierta tensión, invitando al espectador a una reflexión introspectiva, abriendo un pasaje hacia el inconsciente.
Inscibo este deseo en la propia literalidad de mis obras: decididamente abstractas, monocromas, matizadas, donde la oscuridad cohabita con la claridad, el azul chisporrotea al contacto con el negro, o se ilumina por sí solo. Estamos en la ausencia/presencia de la luz.
Mis pinturas, instalaciones, dibujos y fotografías son cada una una creación absoluta, desprendida de toda imitación, que suscita la emoción pura, provocando el despertar de lo Invisible; mis obras se convierten así en espejos de estos aspectos interiores no revelados.
Una afinadísima sintonía entre mis manos y los pigmentos, los fusains, el bolígrafo y las pinturas, mediante deposición de la materia sobre el papel o sobre la tela. Mis técnicas de ejecución, nunca se repiten, un resultado no controlado. Una singularidad cada vez mayor.
Trabajo así para fijar el movimiento de la materia, la densidad de la luz, para insuflar de mí, el despertar de un Yo.
Siempre hay algo que uno no sospechaba. Algo inesperado. Este indecible intensamente comprimido, sutilmente avivado, que nos subyuga y nos inunda. El agua, la gravedad, las cortezas, estas omnipresencias, transforman al observador por su fuerza. La emergencia de una huella decididamente única, una abstracción lírica, mis obras son autorretratos, retratos de partes de mí.
Digo que mis creaciones son «materializaciones de estados psíquicos», paisajes humanos, hilos de mi alma, invitando a las de otros a fundirse en ellas.
Su valor no es estético; reside en las vibraciones que mis obras generan en el espectador. Son dos sensibilidades que se encuentran y ya no dos individualidades separadas. Es un proceso que está vivo. La obra trasciende lo inmediato. Las veo como seres activos, creando vínculos inéditos entre Nosotros, en nosotros.
El espectador se convierte así en creador, dando vida a la obra en una alquimia de resonancias psíquicas.
Me comprometo a un camino hacia una nueva visión de su Ser, de uno mismo, del mundo y de los demás.
Si el espectador se deja invitar ahora, son resonancias psíquicas que concuerdan y se armonizan en una misma sinfonía, comienza a establecerse un diálogo, se percibe un ritmo. Se describe una anamorfosis de su alma, un reflejo inasible. Es una experiencia poética.
Una presencia intensa y poderosa. Una experiencia exigente.
Quiero que mis obras afinen las mentes humanas, aguzan las almas y que las emociones encuentren un eco, que las palabras resuenen.
Lo importante es lo que la obra moviliza en nosotros, y el resultado de este encuentro.
« El sufrimiento psíquico está ligado a todo lo que escapa al proceso de simbolización subjetivante. Sufrimos por lo que en nuestro interior queda bloqueado, o en espera de una inscripción psíquica. El ser humano no sufre solo a causa de los acontecimientos, o de ciertos pensamientos, sino porque ciertos procesos en él no han encontrado un espejo, un eco, una escucha, un receptáculo y quedan así en la deriva. » René Roussillon - Manual de psicología y de psicopatología de la clínica general, página 146.
