Crucifijo - Madera - 1750-1800 - 35 cm






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Descripción del vendedor
Majestuoso, precioso, fascinante y gótico crucifijo de altar en madera de fruto y bronce dorado en estilo barocchetto.
El crucifijo que estás a punto de poseer es una obra de gran encanto que funde la majestuosidad del Settecento italiano con un alma profundamente ligada a la tradición Gótica.
Aquí está la síntesis definitiva que une estilo, historia y simbolismo:
1. Enfoque Histórico y Estilístico
El objeto es un crucifijo de altar en estilo Barocchetto, datable con precisión a la segunda mitad del siglo XVIII (1750-1780). Representa ese momento de transición en el que la dramaticidad del Barroco se hace más ligera, elegante y decorativa (Rococó), antes del rigor neoclásico.
2. El vínculo con el "Gotico"
A pesar de la factura del siglo XVIII, la obra conserva una herencia Gotica fundamental:
El Christus Patiens: la figura de Cristo no es triunfante, sino sufriente. Esta iconografía del dolor, con el cuerpo arqueado en forma de "S", surge en el siglo XIII gótico ( piensa en Cimabue o Giunta Pisano) para suscitar empatía en el fiel. Tu ejemplar es su evolución barroca, más agraciada pero igual de intensa.
La Geometría de la Luz: la ráfaga dorada actúa como una versión escultórica de los grandes rosetones de las catedrales góticas. Ambos sirven para irradiar la luz divina (el "Sol de Justicia") hacia quien mira, transformando la materia en espíritu a través del oro y la refracción.
3. Rasgos Materiales y Artesanales
La Raggiera (Gloria): Compuesta por rayos llameantes y derechos alternados, típica del pleno '700, servía para capturar la luz de las velas en los altares.
Los Materiales: la cruz en madera oscura ( nogal o ébano teñido) crea un fuerte contraste con el Corpus y la ráfaga, probablemente elaborados en bronce fundido o madera tallada y rematados con la técnica de dorado a la mecca (plata recubierta de laca amarilla).
Los Terminales: los extremos de la cruz presentan tallas en volutas y conchas, motivos ornamentales "de moda" en el periodo 1750-1780.
Majestuoso, precioso, fascinante y gótico crucifijo de altar en madera de fruto y bronce dorado en estilo barocchetto.
El crucifijo que estás a punto de poseer es una obra de gran encanto que funde la majestuosidad del Settecento italiano con un alma profundamente ligada a la tradición Gótica.
Aquí está la síntesis definitiva que une estilo, historia y simbolismo:
1. Enfoque Histórico y Estilístico
El objeto es un crucifijo de altar en estilo Barocchetto, datable con precisión a la segunda mitad del siglo XVIII (1750-1780). Representa ese momento de transición en el que la dramaticidad del Barroco se hace más ligera, elegante y decorativa (Rococó), antes del rigor neoclásico.
2. El vínculo con el "Gotico"
A pesar de la factura del siglo XVIII, la obra conserva una herencia Gotica fundamental:
El Christus Patiens: la figura de Cristo no es triunfante, sino sufriente. Esta iconografía del dolor, con el cuerpo arqueado en forma de "S", surge en el siglo XIII gótico ( piensa en Cimabue o Giunta Pisano) para suscitar empatía en el fiel. Tu ejemplar es su evolución barroca, más agraciada pero igual de intensa.
La Geometría de la Luz: la ráfaga dorada actúa como una versión escultórica de los grandes rosetones de las catedrales góticas. Ambos sirven para irradiar la luz divina (el "Sol de Justicia") hacia quien mira, transformando la materia en espíritu a través del oro y la refracción.
3. Rasgos Materiales y Artesanales
La Raggiera (Gloria): Compuesta por rayos llameantes y derechos alternados, típica del pleno '700, servía para capturar la luz de las velas en los altares.
Los Materiales: la cruz en madera oscura ( nogal o ébano teñido) crea un fuerte contraste con el Corpus y la ráfaga, probablemente elaborados en bronce fundido o madera tallada y rematados con la técnica de dorado a la mecca (plata recubierta de laca amarilla).
Los Terminales: los extremos de la cruz presentan tallas en volutas y conchas, motivos ornamentales "de moda" en el periodo 1750-1780.
