Robin de Puy - Randy - 2017





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Randy de Robin de Puy es un libro de arte y fotografía en edición de tapa dura primera edición, 144 páginas, publicado en 2017 por Hannibal en inglés.
Descripción del vendedor
En 2015, la fotógrafa de retratos Robin de Puy (holandesa, nacida en 1986) viajó por Estados Unidos en una motocicleta para su libro If This is True ... Su viaje por carretera de 8,000 millas casi había llegado a su fin cuando conducía su Harley‑Davidson por Ely, Nevada, el 7 de julio de 2015. Aquella noche un joven pasó junto a ella. Iba rápido, pero en la fracción de segundo en que la vio supo: tenía que averiguar quién era ese chico. Su nombre era Randy. Recordando su primer encuentro, escribió: Randy, un chico de aspecto frágil, rostro llamativo, orejas grandes – un cachorro, un golden retriever esperando que le lancen la pelota, (demasiado) ingenuo. «¿Puedo fotografiarte?» Le pregunté. La pregunta fue recibida con un encogimiento de hombros y una mirada a la vez ansiosa y curiosa, una mirada que parecía decir mucho y a la vez poco, luego él dijo de todo corazón «sí». De Puy tomó su retrato, salió del pueblo unos días después, y eso fue todo, o así parecía. De vuelta en Ámsterdam, Randy apareció en su mente de vez en cuando. En última instancia, le resultó imposible conocer a este chico y dejarlo en esa única imagen. Desde finales de 2016 hasta mayo de 2017, lo conoció tres veces más. En las fotografías de estos encuentros, de Puy lo da la vuelta, lo mira, lo observa, y Randy se lo permite. Nunca antes he conocido a alguien que me dé tanto espacio para observar, para observarlo.
En 2015, la fotógrafa de retratos Robin de Puy (holandesa, nacida en 1986) viajó por Estados Unidos en una motocicleta para su libro If This is True ... Su viaje por carretera de 8,000 millas casi había llegado a su fin cuando conducía su Harley‑Davidson por Ely, Nevada, el 7 de julio de 2015. Aquella noche un joven pasó junto a ella. Iba rápido, pero en la fracción de segundo en que la vio supo: tenía que averiguar quién era ese chico. Su nombre era Randy. Recordando su primer encuentro, escribió: Randy, un chico de aspecto frágil, rostro llamativo, orejas grandes – un cachorro, un golden retriever esperando que le lancen la pelota, (demasiado) ingenuo. «¿Puedo fotografiarte?» Le pregunté. La pregunta fue recibida con un encogimiento de hombros y una mirada a la vez ansiosa y curiosa, una mirada que parecía decir mucho y a la vez poco, luego él dijo de todo corazón «sí». De Puy tomó su retrato, salió del pueblo unos días después, y eso fue todo, o así parecía. De vuelta en Ámsterdam, Randy apareció en su mente de vez en cuando. En última instancia, le resultó imposible conocer a este chico y dejarlo en esa única imagen. Desde finales de 2016 hasta mayo de 2017, lo conoció tres veces más. En las fotografías de estos encuentros, de Puy lo da la vuelta, lo mira, lo observa, y Randy se lo permite. Nunca antes he conocido a alguien que me dé tanto espacio para observar, para observarlo.

