Lorenzo Ferrer (1937) - Horizonte





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Horizonte, óleo sobre lienzo de España, de 1980-1990, de Lorenzo Ferrer, vendido con marco.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Lorenzo Ferrer, que representa la amplitud y la calma de un paisaje rural, donde la sencillez y el equilibrio transmiten una profunda sensación de paz. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 61x71,5x8 cm.
· Dimensiones de la obra: 50x61 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos presenta un paisaje abierto de gran serenidad, donde la amplitud del espacio se convierte en el verdadero protagonista de la escena. La composición está dominada por una extensa superficie de terreno en tonos verdes suaves que ocupa gran parte del plano, creando una sensación de calma y silencio que envuelve al espectador. Esta gran área despejada no resulta vacía, sino que actúa como un campo de respiración visual, invitando a contemplar la escena con detenimiento y a percibir los matices sutiles del color y la luz.
En la parte superior del cuadro, un pequeño conjunto de construcciones emerge como punto focal, rodeado de vegetación y caminos que se integran de manera natural en el paisaje. Las casas, de formas sencillas y tejados inclinados, aportan una dimensión humana que contrasta con la inmensidad del entorno. Su presencia, aunque discreta, introduce una narrativa silenciosa, sugiriendo la vida cotidiana que transcurre en ese lugar apartado. Los árboles que acompañan a las edificaciones añaden verticalidad y refuerzan la sensación de arraigo en el terreno.
Más allá de este núcleo habitado, una línea de colinas se extiende a lo largo del horizonte, creando una transición suave entre la tierra y el cielo. Estas elevaciones, tratadas con tonos más fríos y profundos, aportan profundidad y equilibrio a la composición. La forma en que se superponen los planos, desde el primer plano hasta el fondo, genera una sensación de distancia que amplía el espacio visual y sitúa al espectador dentro de un entorno amplio y abierto.
El cielo, de tonalidad clara y ligeramente matizada, completa la escena sin imponerse, funcionando como un telón tranquilo que envuelve todo el paisaje. No hay contrastes bruscos ni elementos que rompan la armonía, sino una continuidad cromática que refuerza la sensación de unidad. La luz parece repartirse de manera uniforme, suavizando las formas y creando una atmósfera envolvente que transmite paz y estabilidad.
La composición general destaca por su simplicidad aparente, que en realidad encierra una profunda sensibilidad hacia el espacio y la relación entre los elementos. La ausencia de detalles innecesarios permite que el espectador se centre en la esencia del paisaje, en su amplitud y en su calma. Todo parece estar en equilibrio, sin tensiones ni rupturas, generando una experiencia visual reposada y contemplativa. En conjunto, la obra evoca un entorno donde la naturaleza y la presencia humana coexisten de manera discreta, en un paisaje que transmite silencio, luz y una profunda sensación de tranquilidad.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Lorenzo Ferrer, que representa la amplitud y la calma de un paisaje rural, donde la sencillez y el equilibrio transmiten una profunda sensación de paz. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 61x71,5x8 cm.
· Dimensiones de la obra: 50x61 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro nos presenta un paisaje abierto de gran serenidad, donde la amplitud del espacio se convierte en el verdadero protagonista de la escena. La composición está dominada por una extensa superficie de terreno en tonos verdes suaves que ocupa gran parte del plano, creando una sensación de calma y silencio que envuelve al espectador. Esta gran área despejada no resulta vacía, sino que actúa como un campo de respiración visual, invitando a contemplar la escena con detenimiento y a percibir los matices sutiles del color y la luz.
En la parte superior del cuadro, un pequeño conjunto de construcciones emerge como punto focal, rodeado de vegetación y caminos que se integran de manera natural en el paisaje. Las casas, de formas sencillas y tejados inclinados, aportan una dimensión humana que contrasta con la inmensidad del entorno. Su presencia, aunque discreta, introduce una narrativa silenciosa, sugiriendo la vida cotidiana que transcurre en ese lugar apartado. Los árboles que acompañan a las edificaciones añaden verticalidad y refuerzan la sensación de arraigo en el terreno.
Más allá de este núcleo habitado, una línea de colinas se extiende a lo largo del horizonte, creando una transición suave entre la tierra y el cielo. Estas elevaciones, tratadas con tonos más fríos y profundos, aportan profundidad y equilibrio a la composición. La forma en que se superponen los planos, desde el primer plano hasta el fondo, genera una sensación de distancia que amplía el espacio visual y sitúa al espectador dentro de un entorno amplio y abierto.
El cielo, de tonalidad clara y ligeramente matizada, completa la escena sin imponerse, funcionando como un telón tranquilo que envuelve todo el paisaje. No hay contrastes bruscos ni elementos que rompan la armonía, sino una continuidad cromática que refuerza la sensación de unidad. La luz parece repartirse de manera uniforme, suavizando las formas y creando una atmósfera envolvente que transmite paz y estabilidad.
La composición general destaca por su simplicidad aparente, que en realidad encierra una profunda sensibilidad hacia el espacio y la relación entre los elementos. La ausencia de detalles innecesarios permite que el espectador se centre en la esencia del paisaje, en su amplitud y en su calma. Todo parece estar en equilibrio, sin tensiones ni rupturas, generando una experiencia visual reposada y contemplativa. En conjunto, la obra evoca un entorno donde la naturaleza y la presencia humana coexisten de manera discreta, en un paisaje que transmite silencio, luz y una profunda sensación de tranquilidad.

