Narcís Galià Adell (1925) - Instante íntimo





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Instante íntimo, pintura al óleo sobre tabla de Narcís Galià Adell (1925) de España, período 1950-1960, firmado a mano, edición original, vendido con marco; mide 36,5 cm de alto por 44 cm de ancho.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Narcís Galià, que representa un momento íntimo de introspección, donde la figura femenina se muestra en su naturalidad y sensibilidad a través de un gesto cotidiano. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 43x34,5x3 cm.
· Dimensiones de la obra: 39x31 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta la figura de una mujer sentada en un espacio interior que parece íntimo y silencioso, captada en un instante de recogimiento mientras se inclina ligeramente hacia adelante. Su postura, con una pierna adelantada y el torso inclinado, transmite una sensación de concentración en una acción sencilla, casi doméstica, que se convierte en el eje de la escena. La mirada baja y la inclinación de la cabeza refuerzan esta idea de introspección, como si estuviera absorta en su propio mundo, ajena a la presencia del espectador.
El cuerpo de la figura está representado con una fuerte carga expresiva, donde los contornos se disuelven en una mezcla de tonos y texturas que sugieren más que definen. La piel aparece construida a partir de matices rosados, ocres y violáceos que aportan volumen y una cierta vibración visual. Las extremidades, especialmente las piernas, destacan por su tratamiento cromático, donde los tonos más oscuros y contrastados crean una sensación de peso y estabilidad, anclando la figura al suelo.
La vestimenta, compuesta por prendas ligeras y parcialmente desajustadas, contribuye a la sensación de naturalidad y vulnerabilidad de la escena. Los colores de la ropa, que combinan tonos claros con otros más intensos, se integran con el resto de la composición, sin separarse completamente del entorno. Las telas parecen formar parte del mismo lenguaje visual que el cuerpo, como si todo estuviera construido a partir de una misma materia, reforzando la unidad del conjunto.
El fondo se presenta como un espacio abstracto y cargado de materia visual, donde las superficies parecen estar en constante transformación. No hay una definición clara de un lugar específico, sino una atmósfera que envuelve a la figura y potencia su presencia. Los colores del entorno, con predominio de verdes, ocres y tonos apagados, crean un contraste con la figura sin restarle protagonismo. Este fondo actúa como un soporte emocional, amplificando la sensación de introspección y recogimiento.
La composición general transmite una fuerte sensación de intimidad y humanidad, donde la figura no se muestra como un ideal, sino como un ser en un momento cotidiano y auténtico. La escena invita a una contemplación pausada, donde cada detalle adquiere significado a medida que se observa con atención. No hay dramatismo en la acción, sino una belleza silenciosa en lo simple. En conjunto, la obra captura un instante íntimo donde el cuerpo, la materia y la emoción se funden en una imagen profundamente expresiva y evocadora.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Narcís Galià, que representa un momento íntimo de introspección, donde la figura femenina se muestra en su naturalidad y sensibilidad a través de un gesto cotidiano. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 43x34,5x3 cm.
· Dimensiones de la obra: 39x31 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta la figura de una mujer sentada en un espacio interior que parece íntimo y silencioso, captada en un instante de recogimiento mientras se inclina ligeramente hacia adelante. Su postura, con una pierna adelantada y el torso inclinado, transmite una sensación de concentración en una acción sencilla, casi doméstica, que se convierte en el eje de la escena. La mirada baja y la inclinación de la cabeza refuerzan esta idea de introspección, como si estuviera absorta en su propio mundo, ajena a la presencia del espectador.
El cuerpo de la figura está representado con una fuerte carga expresiva, donde los contornos se disuelven en una mezcla de tonos y texturas que sugieren más que definen. La piel aparece construida a partir de matices rosados, ocres y violáceos que aportan volumen y una cierta vibración visual. Las extremidades, especialmente las piernas, destacan por su tratamiento cromático, donde los tonos más oscuros y contrastados crean una sensación de peso y estabilidad, anclando la figura al suelo.
La vestimenta, compuesta por prendas ligeras y parcialmente desajustadas, contribuye a la sensación de naturalidad y vulnerabilidad de la escena. Los colores de la ropa, que combinan tonos claros con otros más intensos, se integran con el resto de la composición, sin separarse completamente del entorno. Las telas parecen formar parte del mismo lenguaje visual que el cuerpo, como si todo estuviera construido a partir de una misma materia, reforzando la unidad del conjunto.
El fondo se presenta como un espacio abstracto y cargado de materia visual, donde las superficies parecen estar en constante transformación. No hay una definición clara de un lugar específico, sino una atmósfera que envuelve a la figura y potencia su presencia. Los colores del entorno, con predominio de verdes, ocres y tonos apagados, crean un contraste con la figura sin restarle protagonismo. Este fondo actúa como un soporte emocional, amplificando la sensación de introspección y recogimiento.
La composición general transmite una fuerte sensación de intimidad y humanidad, donde la figura no se muestra como un ideal, sino como un ser en un momento cotidiano y auténtico. La escena invita a una contemplación pausada, donde cada detalle adquiere significado a medida que se observa con atención. No hay dramatismo en la acción, sino una belleza silenciosa en lo simple. En conjunto, la obra captura un instante íntimo donde el cuerpo, la materia y la emoción se funden en una imagen profundamente expresiva y evocadora.

