Joan Canós (1928-2025) - Mirando el horizonte - NO RESERVE

07
días
09
horas
35
minutos
51
segundos
Empezar a pujar
€ 1
Sin precio de reserva
Carmen Íñiguez Berbeira
Experto
Estimación  € 250 - € 300
No hay ninguna puja

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 132471 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

Joan Canós (1928-2025), Mirando el horizonte - NO RESERVE, óleo sobre lienzo en el estilo impresionista, realizada en España entre 1960 y 1970, firmada a mano, edición original, en buen estado, 47 cm de alto por 38 cm de ancho, vendido por Galería.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Joan Canós, que representa a una mujer en un momento de calma y reflexión frente al mar, envuelta en una atmósfera luminosa y serena. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 46x38x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

------------------------------------------------------------------

Este cuadro presenta una escena íntima y luminosa en la que una figura femenina se convierte en el centro silencioso de un paisaje costero lleno de serenidad. La mujer, sentada de espaldas sobre un muro de piedra, contempla el mar abierto con una actitud pausada y reflexiva. Su postura, relajada pero atenta, transmite una sensación de recogimiento, como si estuviera inmersa en sus propios pensamientos mientras se deja envolver por la belleza del entorno. El vestido claro que lleva, ligero y fluido, capta la luz del ambiente y refuerza la sensación de delicadeza y calma.
El entorno natural que la rodea se despliega con una riqueza cromática equilibrada, donde los tonos verdes de la vegetación contrastan con los azules profundos del mar. La vegetación, densa y viva, parece abrazar el espacio, creando un marco natural que conduce la mirada hacia el horizonte. Cada elemento vegetal aporta matices de luz y sombra, sugiriendo la presencia de una brisa suave que acaricia las hojas y aporta movimiento a la escena sin romper su quietud.
El mar, que se extiende hacia la izquierda, aparece sereno y luminoso, con suaves variaciones de color que evocan profundidad y claridad. Las aguas reflejan el cielo y se funden con él en una transición casi imperceptible, creando una sensación de infinito. La costa rocosa en la distancia añade un punto de interés visual, aportando contraste y estructura al paisaje, mientras las olas que rompen suavemente contra las rocas introducen un leve dinamismo.
La arquitectura también juega un papel importante en la composición, con la presencia de una edificación cercana que delimita el espacio y aporta una sensación de refugio. El muro sobre el que se apoya la figura femenina no solo actúa como elemento físico, sino también como símbolo de frontera entre lo íntimo y lo abierto, entre el espacio interior y la vastedad del mar. Esta dualidad refuerza el carácter contemplativo de la escena.
La luz es un elemento esencial en la obra, bañando cada rincón con una claridad cálida que acentúa los volúmenes y suaviza las formas. No se trata de una luz dramática, sino de una iluminación natural y envolvente que invita a la contemplación. La combinación de colores y la manera en que se distribuyen en la superficie del cuadro crean una atmósfera armónica, donde cada detalle contribuye a una sensación de equilibrio y bienestar.
En conjunto, la pintura representa un momento de contemplación íntima frente al mar, donde la figura humana y el paisaje se funden en una atmósfera de calma, luz y belleza silenciosa.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Joan Canós, que representa a una mujer en un momento de calma y reflexión frente al mar, envuelta en una atmósfera luminosa y serena. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 46x38x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la esquina izquierda de la obra.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

------------------------------------------------------------------

Este cuadro presenta una escena íntima y luminosa en la que una figura femenina se convierte en el centro silencioso de un paisaje costero lleno de serenidad. La mujer, sentada de espaldas sobre un muro de piedra, contempla el mar abierto con una actitud pausada y reflexiva. Su postura, relajada pero atenta, transmite una sensación de recogimiento, como si estuviera inmersa en sus propios pensamientos mientras se deja envolver por la belleza del entorno. El vestido claro que lleva, ligero y fluido, capta la luz del ambiente y refuerza la sensación de delicadeza y calma.
El entorno natural que la rodea se despliega con una riqueza cromática equilibrada, donde los tonos verdes de la vegetación contrastan con los azules profundos del mar. La vegetación, densa y viva, parece abrazar el espacio, creando un marco natural que conduce la mirada hacia el horizonte. Cada elemento vegetal aporta matices de luz y sombra, sugiriendo la presencia de una brisa suave que acaricia las hojas y aporta movimiento a la escena sin romper su quietud.
El mar, que se extiende hacia la izquierda, aparece sereno y luminoso, con suaves variaciones de color que evocan profundidad y claridad. Las aguas reflejan el cielo y se funden con él en una transición casi imperceptible, creando una sensación de infinito. La costa rocosa en la distancia añade un punto de interés visual, aportando contraste y estructura al paisaje, mientras las olas que rompen suavemente contra las rocas introducen un leve dinamismo.
La arquitectura también juega un papel importante en la composición, con la presencia de una edificación cercana que delimita el espacio y aporta una sensación de refugio. El muro sobre el que se apoya la figura femenina no solo actúa como elemento físico, sino también como símbolo de frontera entre lo íntimo y lo abierto, entre el espacio interior y la vastedad del mar. Esta dualidad refuerza el carácter contemplativo de la escena.
La luz es un elemento esencial en la obra, bañando cada rincón con una claridad cálida que acentúa los volúmenes y suaviza las formas. No se trata de una luz dramática, sino de una iluminación natural y envolvente que invita a la contemplación. La combinación de colores y la manera en que se distribuyen en la superficie del cuadro crean una atmósfera armónica, donde cada detalle contribuye a una sensación de equilibrio y bienestar.
En conjunto, la pintura representa un momento de contemplación íntima frente al mar, donde la figura humana y el paisaje se funden en una atmósfera de calma, luz y belleza silenciosa.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Datos

Artista
Joan Canós (1928-2025)
Se vende con marco
No
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
Mirando el horizonte - NO RESERVE
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
47 cm
Ancho
38 cm
Estilo
Impresionismo
Periodo
1960-1970
Vendido por
EspañaVerificado
2302
Objetos vendidos
100%
protop

Objetos similares

Para ti en

Arte clásico e impresionismo