Agathe Toman - CLOUD #7 1/15






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Descripción del vendedor
Esta obra forma parte de la "COLECCIÓN COMPARTIDA" del artista.
Fotografía impresa en papel satinado biolustre de arte con grano. Fotografiada en Roma, Italia. Primavera de 2026
La fotografía se enviará enrollada, no está enmarcada, y se adjuntará un certificado de autenticidad, completado y firmado por el artista. Obra numerada, autografiada, visible por delante y por detrás. Impresión digigrafía de arte pigmentada de muy alta calidad.
Agathe Toman, la artista, está cotizada en Sotheby’s desde 2021.
Biografía de la artista:
Nacida en 1989, de orígenes francesa, austriaca y checa, Agathe Toman es una artista polidisciplinaria francesa cuyo talento se extiende desde la pintura a la poesía, pasando por la escultura, el dibujo y la fotografía. Tras estudios en la prestigiosa École de la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne y varios años trabajó como estilista en casas de alta costura francesas en París, hace 9 años Agathe sintió la necesidad de centrarse exclusivamente en su creación artística.
Establecida hoy en las Landes desde trece años, Agathe se afirma como una figura emergente de la escena artística contemporánea, apreciada tanto a nivel nacional como internacional.
Cotizada en Sotheby’s desde 2021, sus obras han ido a subasta en tres ocasiones, atestiguando su ascenso rápido y su aceptación en los círculos de arte prestigiosos. Sus contribuciones notables a diversos salones, en particular a Art Paris, le han valido un enorme éxito, consolidando su presencia en numerosas colecciones privadas en todo el mundo.
La paleta de Agathe favorece las profundidades del negro y el azul, un cromatismo discreto en movimiento. Sus pinturas utilizan pigmentos puros, tintas, óleos y acrílicos de una intensidad asombrosa, que tienden a reconectar con cosas ocultas, llevando al espectador fuera de lo visible. El lienzo ejerce un poder, ofreciendo su eco a sus propias experiencias.
Sus dibujos, realizados con bolígrafo Bic, están imbuídos de una fuerza de atracción desestabilizadora.
Las fotografías de Agathe perturbas por sus abstracciones caleidoscópicas, nos envuelven con calmas sensaciones, reminiscencia de una perfecta ingravidez, que precedía a nuestro inicio.
Sus cientos de poesías marcan su universo con un lirismo que caracteriza su obra. Un primer libro titulado “You will have to learn to smile again” sale en invierno de 2024.
Más allá de su práctica artística, Agathe está también profundamente comprometida con el estudio de la psicoanálisis en análisis existentiel, que continúa desde hace cuatro años en París. Esta exploración enriquece su proceso conceptual, permitiéndole incorporar dimensiones psicológicas muy profundas a su arte, que se impregna de espesores nuevos.
Agathe no separa su arte de sus compromisos sociales. Ella centra su obra en temas cruciales como la salud mental, el medio ambiente y la educación. Estos ejes de reflexión no están solo presentes en su arte; son una parte integral de su identidad artística y de su personalidad.
Su trabajo ha sido reconocido y celebrado en varias publicaciones de renombre, incluyendo Forbes, L’Oeil y Elle, marcando su impacto notable en el ámbito del arte contemporáneo.
Agathe Toman continúa fascinando e inspirando a un público global, ofreciendo a través de sus obras una ventana a la complejidad de la experiencia humana, tal como la percibe y la transforma en arte. Experiencias que comparte con gran generosidad.
"MI VISIÓN:
Mi trabajo explora los vínculos profundos entre la psique y el cuerpo, tejiendo diálogos entre la mente y la materia. Interrogo sus modos de funcionamiento en su entorno, las conexiones que establecen, y las vibraciones, tan perceptibles como indescibles, que de ellas nacen.
Exploro temas como la identidad, la memoria, la naturaleza humana y la relación entre el individuo y su entorno. Mis obras están impregnadas de una profundidad emocional y de una cierta tensión, invitando al espectador a una reflexión introspectiva, abriendo un pasaje hacia el inconsciente.
Inscibo esta voluntad en la misma materialidad de mis obras: decididamente abstractas, en monocromos, matizados, donde la oscuridad cohabita con la claridad, el azul chisporrotea al contacto con el negro, o se ilumina por sí solo. Estamos en la ausencia/presencia de la luz.
Mis pinturas, instalaciones, dibujos y fotografías son cada una una creación absoluta, desatadas de toda imitación, que suscita la emoción pura, provocando el despertar de lo Invisible; mis obras se convierten así en espejos de estos aspectos interiores no revelados.
Una afinidad meticulosa entre mis manos y los pigmentos, los fusains, el bolígrafo y las pinturas, mediante la deposición de materia sobre el papel o la tela. Mis técnicas de ejecución, nunca se repiten, un resultado no controlado. Una singularidad acentuada.
Trabajo así para fijar el movimiento de la materia, la densidad de la luz, a la que le infundo de mí, para el despertar de un Yo.
Always hay algo que no se sospechaba. Algo inesperado. Este indecible intensamente comprimido, sutilmente avivado, que nos subyuga y nos inunda. El agua, la gravedad, las cortezas, estas omnipresencias, transforman al observador por su fuerza. La emergencia de una huella decididamente única, una abstracción lírica, mis obras son autoportraits, retratos de partes de mí.
Digo que mis creaciones son “materializaciones de estados psíquicos”, paisajes humanos, hilos de mi alma, invitando a las de otros a fundirse en ello.
Su valor no es estético, reside en las vibraciones que mis obras crean en el observador. Son dos sensibilidades que se encuentran y ya no dos individualidades separadas. Es un proceso que está vivo. La obra trasciende lo inmediato. Las veo como seres activos, creando vínculos inéditos entre Nosotros, en nosotros.
El observador se convierte a su vez en creador, dando vida a la obra en una alquimia de resonancias psíquicas.
Comprometo hacia un camino hacia una nueva visión de su Ser, a sí mismo, al mundo y a los demás.
Si el observador se deja invitar ahora, son resonancias psíquicas las que concuerdan y se sincronizan en una misma sinfonía, comienza un diálogo, se siente un ritmo. Se dibuja una anamorfosis de su alma, reflejo inalcanzable. Es una experiencia poética.
Una presencia intensa y poderosa. Una experiencia exigente.
Quiero que mis obras afinen las mentes humanas, agudicen las almas y que las emociones encuentren eco, que las palabras resuenen.
Lo importante es lo que la obra moviliza en nosotros, y el resultado de este encuentro.
"El sufrimiento psíquico está ligado a todo lo que escapa al proceso de symbolización subjetivante. Sufrimos por aquello que está bloqueado psíquicamente, o en espera de inscripción psíquica. El ser humano no sufre solo por los acontecimientos, o por ciertos pensamientos, sino porque ciertos procesos en él no han encontrado un espejo, un eco, una escucha, un receptáculo y permanecen así en la deriva". René Roussillon - Manual de psicología y psicopatología de la clínica general, página 146.
Esta obra forma parte de la "COLECCIÓN COMPARTIDA" del artista.
Fotografía impresa en papel satinado biolustre de arte con grano. Fotografiada en Roma, Italia. Primavera de 2026
La fotografía se enviará enrollada, no está enmarcada, y se adjuntará un certificado de autenticidad, completado y firmado por el artista. Obra numerada, autografiada, visible por delante y por detrás. Impresión digigrafía de arte pigmentada de muy alta calidad.
Agathe Toman, la artista, está cotizada en Sotheby’s desde 2021.
Biografía de la artista:
Nacida en 1989, de orígenes francesa, austriaca y checa, Agathe Toman es una artista polidisciplinaria francesa cuyo talento se extiende desde la pintura a la poesía, pasando por la escultura, el dibujo y la fotografía. Tras estudios en la prestigiosa École de la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne y varios años trabajó como estilista en casas de alta costura francesas en París, hace 9 años Agathe sintió la necesidad de centrarse exclusivamente en su creación artística.
Establecida hoy en las Landes desde trece años, Agathe se afirma como una figura emergente de la escena artística contemporánea, apreciada tanto a nivel nacional como internacional.
Cotizada en Sotheby’s desde 2021, sus obras han ido a subasta en tres ocasiones, atestiguando su ascenso rápido y su aceptación en los círculos de arte prestigiosos. Sus contribuciones notables a diversos salones, en particular a Art Paris, le han valido un enorme éxito, consolidando su presencia en numerosas colecciones privadas en todo el mundo.
La paleta de Agathe favorece las profundidades del negro y el azul, un cromatismo discreto en movimiento. Sus pinturas utilizan pigmentos puros, tintas, óleos y acrílicos de una intensidad asombrosa, que tienden a reconectar con cosas ocultas, llevando al espectador fuera de lo visible. El lienzo ejerce un poder, ofreciendo su eco a sus propias experiencias.
Sus dibujos, realizados con bolígrafo Bic, están imbuídos de una fuerza de atracción desestabilizadora.
Las fotografías de Agathe perturbas por sus abstracciones caleidoscópicas, nos envuelven con calmas sensaciones, reminiscencia de una perfecta ingravidez, que precedía a nuestro inicio.
Sus cientos de poesías marcan su universo con un lirismo que caracteriza su obra. Un primer libro titulado “You will have to learn to smile again” sale en invierno de 2024.
Más allá de su práctica artística, Agathe está también profundamente comprometida con el estudio de la psicoanálisis en análisis existentiel, que continúa desde hace cuatro años en París. Esta exploración enriquece su proceso conceptual, permitiéndole incorporar dimensiones psicológicas muy profundas a su arte, que se impregna de espesores nuevos.
Agathe no separa su arte de sus compromisos sociales. Ella centra su obra en temas cruciales como la salud mental, el medio ambiente y la educación. Estos ejes de reflexión no están solo presentes en su arte; son una parte integral de su identidad artística y de su personalidad.
Su trabajo ha sido reconocido y celebrado en varias publicaciones de renombre, incluyendo Forbes, L’Oeil y Elle, marcando su impacto notable en el ámbito del arte contemporáneo.
Agathe Toman continúa fascinando e inspirando a un público global, ofreciendo a través de sus obras una ventana a la complejidad de la experiencia humana, tal como la percibe y la transforma en arte. Experiencias que comparte con gran generosidad.
"MI VISIÓN:
Mi trabajo explora los vínculos profundos entre la psique y el cuerpo, tejiendo diálogos entre la mente y la materia. Interrogo sus modos de funcionamiento en su entorno, las conexiones que establecen, y las vibraciones, tan perceptibles como indescibles, que de ellas nacen.
Exploro temas como la identidad, la memoria, la naturaleza humana y la relación entre el individuo y su entorno. Mis obras están impregnadas de una profundidad emocional y de una cierta tensión, invitando al espectador a una reflexión introspectiva, abriendo un pasaje hacia el inconsciente.
Inscibo esta voluntad en la misma materialidad de mis obras: decididamente abstractas, en monocromos, matizados, donde la oscuridad cohabita con la claridad, el azul chisporrotea al contacto con el negro, o se ilumina por sí solo. Estamos en la ausencia/presencia de la luz.
Mis pinturas, instalaciones, dibujos y fotografías son cada una una creación absoluta, desatadas de toda imitación, que suscita la emoción pura, provocando el despertar de lo Invisible; mis obras se convierten así en espejos de estos aspectos interiores no revelados.
Una afinidad meticulosa entre mis manos y los pigmentos, los fusains, el bolígrafo y las pinturas, mediante la deposición de materia sobre el papel o la tela. Mis técnicas de ejecución, nunca se repiten, un resultado no controlado. Una singularidad acentuada.
Trabajo así para fijar el movimiento de la materia, la densidad de la luz, a la que le infundo de mí, para el despertar de un Yo.
Always hay algo que no se sospechaba. Algo inesperado. Este indecible intensamente comprimido, sutilmente avivado, que nos subyuga y nos inunda. El agua, la gravedad, las cortezas, estas omnipresencias, transforman al observador por su fuerza. La emergencia de una huella decididamente única, una abstracción lírica, mis obras son autoportraits, retratos de partes de mí.
Digo que mis creaciones son “materializaciones de estados psíquicos”, paisajes humanos, hilos de mi alma, invitando a las de otros a fundirse en ello.
Su valor no es estético, reside en las vibraciones que mis obras crean en el observador. Son dos sensibilidades que se encuentran y ya no dos individualidades separadas. Es un proceso que está vivo. La obra trasciende lo inmediato. Las veo como seres activos, creando vínculos inéditos entre Nosotros, en nosotros.
El observador se convierte a su vez en creador, dando vida a la obra en una alquimia de resonancias psíquicas.
Comprometo hacia un camino hacia una nueva visión de su Ser, a sí mismo, al mundo y a los demás.
Si el observador se deja invitar ahora, son resonancias psíquicas las que concuerdan y se sincronizan en una misma sinfonía, comienza un diálogo, se siente un ritmo. Se dibuja una anamorfosis de su alma, reflejo inalcanzable. Es una experiencia poética.
Una presencia intensa y poderosa. Una experiencia exigente.
Quiero que mis obras afinen las mentes humanas, agudicen las almas y que las emociones encuentren eco, que las palabras resuenen.
Lo importante es lo que la obra moviliza en nosotros, y el resultado de este encuentro.
"El sufrimiento psíquico está ligado a todo lo que escapa al proceso de symbolización subjetivante. Sufrimos por aquello que está bloqueado psíquicamente, o en espera de inscripción psíquica. El ser humano no sufre solo por los acontecimientos, o por ciertos pensamientos, sino porque ciertos procesos en él no han encontrado un espejo, un eco, una escucha, un receptáculo y permanecen así en la deriva". René Roussillon - Manual de psicología y psicopatología de la clínica general, página 146.
