Benjamín Palencia (1894-1980) - Mountain passage





Añádelo a tus favoritos para recibir una alerta cuando empiece la subasta.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 131870 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Descripción del vendedor
Una Palencia de Palencia striking—un paisaje montañoso electrificado, esculpido en denso empaste bajo un cielo luminoso, atravesado por la tormenta.
Benjamín Palencia (Barrax, Albacete 1894–Madrid 1980), óleo sobre lienzo, 1972.
Mountain Passage
Óleo sobre lienzo
Firmado y fechado en la esquina inferior derecha “1972 B. Palencia”
Tamaño del lienzo: 38 × 46 cm
Enmarcado: 69 x 76 cm
Archivo Benjamín Palencia número 012/72.
CERTIFICADO DE AUTENTICIDAD - ARCHIVO BENJAMÍN PALENCIA (RAMÓN PALENCIA DEL BURGO)
Esta obra se vende acompañada de un Certificado de Autenticidad del Archivo Benjamín Palencia, emitido y firmado por Ramón Palencia del Burgo, heredero legal de Benjamín Palencia y administrador del Archivo Benjamín Palencia, que certifica la pintura como una obra original y registrada en el archivo bajo el no. 012/72. El certificado sería enviado al comprador junto con la pintura.
Procedencia:
Galería Theo, Madrid.
Literatura:
Manuel García Viñó, Arte de hoy, arte del futuro, Ed. Ibérico Europea de Ediciones, 1976.
NOTA DEL CURADOR DE MOUSEION:
“Esta pintura destila el paisaje en pura sensación: un macizo central se eleva frente a un cielo eléctrico barrido por corrientes azules y oxidadas. Con un pasar de pincel grueso y urgente y una paleta que oscila entre la luminosidad fría y el calor terroso, Palencia convierte la topografía en una especie de clima interior—menos una descripción de un lugar que una declaración de sentimiento, donde la montaña se convierte en estructura, memoria y pulso.”
LA VISIÓN DEL PAISAJE DE BENJAMÍN PALENCIA:
Palencia es una piedra angular del modernismo español del siglo XX y está estrechamente identificado con la Escuela de Vallecas, fundada como un proyecto para renovar el arte español volviendo a la tierra—especialmente las llanuras sobrias y los horizontes alrededor de Madrid—como un sitio de experimentación moderna en lugar de descripción académica.
Lo esencial de Palencia es la forma en que une tradiciones: hereda la gravedad poética del paisaje castellano asociado con la Generación del 98, pero lo reconstruye a través de lenguajes modernos—simplificando formas, intensificando el color y permitiendo que la estructura y la sensación transmitan significado. Su estatura institucional se ve reforzada por una continuidad de atención académica y museística a su obra y al contexto Vallecas en el que su visión paisajística se convirtió en un catalizador de una renovación más amplia.
A finales de los años 70, este enfoque suele volverse más depurado y enfático: paisaje como estado interior, representado con menos “hechos” y más fuerza—la pintura misma actuando como terreno.
La posición institucional de Palencia permanece firmemente establecida: su obra está en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que registra más de 100 obras del artista en sus colecciones, subrayando su lugar central en el canon moderno de España.
En el mercado, Palencia continúa mostrando una demanda constante: sus pinturas aparecen regularmente en casas de subastas líderes, con confianza sostenida de los coleccionistas.
COMPOSICIÓN Y EJECUCIÓN:
La composición se organiza alrededor de un pico central dominante, cuya presencia triangular ancla la tela como un monumento geológico. Crestas circundantes presionan desde ambos lados, creando una tensión espacial en forma de cuenca que atrae al espectador hacia el peso interior de la montaña.
El manejo de Palencia es enfáticamente pictórico y rico en empaste: trazos amplios y cargados modelan la pared roquera con grises rasgados, índigos profundos y pasajes verde-negros, puntuados por destellos de luz mineral pálida. En contrapartida, el cielo se construye a partir de bandas superpuestas de azules y blancos lechosos, animados por vetas de óxido y ocre que se leen como viento, calor o distensión nubosa lejana—un techo expresivo que amplifica la masa de la montaña abajo.
Más que ofrecer una vista descriptiva, la pintura opera a través del ritmo y la presión: pendientes comprimidas, saltos de tono abruptos y pintura táctil que construyen un paisaje que se siente físico e inmediato—un encuentro con el terreno como energía.
PROCEDENCIA Y LITERATURA:
Galería Theo (Madrid)—una galería notablemente asociada a círculos modernos y de posguerra españoles.
La pintura se menciona en la publicación de 1976 Arte de hoy, arte del futuro de Manuel García Viñó.
NOTA:
Tomamos las mayores precauciones al embalar y enviamos mediante un servicio seguro, totalmente rastreable y asegurado.
El marco se concede de forma gratuita y el vendedor no puede asumir responsabilidad por daños en el marco.
#artribuneQ1
El vendedor y su historia
Traducido por el Traductor de GoogleUna Palencia de Palencia striking—un paisaje montañoso electrificado, esculpido en denso empaste bajo un cielo luminoso, atravesado por la tormenta.
Benjamín Palencia (Barrax, Albacete 1894–Madrid 1980), óleo sobre lienzo, 1972.
Mountain Passage
Óleo sobre lienzo
Firmado y fechado en la esquina inferior derecha “1972 B. Palencia”
Tamaño del lienzo: 38 × 46 cm
Enmarcado: 69 x 76 cm
Archivo Benjamín Palencia número 012/72.
CERTIFICADO DE AUTENTICIDAD - ARCHIVO BENJAMÍN PALENCIA (RAMÓN PALENCIA DEL BURGO)
Esta obra se vende acompañada de un Certificado de Autenticidad del Archivo Benjamín Palencia, emitido y firmado por Ramón Palencia del Burgo, heredero legal de Benjamín Palencia y administrador del Archivo Benjamín Palencia, que certifica la pintura como una obra original y registrada en el archivo bajo el no. 012/72. El certificado sería enviado al comprador junto con la pintura.
Procedencia:
Galería Theo, Madrid.
Literatura:
Manuel García Viñó, Arte de hoy, arte del futuro, Ed. Ibérico Europea de Ediciones, 1976.
NOTA DEL CURADOR DE MOUSEION:
“Esta pintura destila el paisaje en pura sensación: un macizo central se eleva frente a un cielo eléctrico barrido por corrientes azules y oxidadas. Con un pasar de pincel grueso y urgente y una paleta que oscila entre la luminosidad fría y el calor terroso, Palencia convierte la topografía en una especie de clima interior—menos una descripción de un lugar que una declaración de sentimiento, donde la montaña se convierte en estructura, memoria y pulso.”
LA VISIÓN DEL PAISAJE DE BENJAMÍN PALENCIA:
Palencia es una piedra angular del modernismo español del siglo XX y está estrechamente identificado con la Escuela de Vallecas, fundada como un proyecto para renovar el arte español volviendo a la tierra—especialmente las llanuras sobrias y los horizontes alrededor de Madrid—como un sitio de experimentación moderna en lugar de descripción académica.
Lo esencial de Palencia es la forma en que une tradiciones: hereda la gravedad poética del paisaje castellano asociado con la Generación del 98, pero lo reconstruye a través de lenguajes modernos—simplificando formas, intensificando el color y permitiendo que la estructura y la sensación transmitan significado. Su estatura institucional se ve reforzada por una continuidad de atención académica y museística a su obra y al contexto Vallecas en el que su visión paisajística se convirtió en un catalizador de una renovación más amplia.
A finales de los años 70, este enfoque suele volverse más depurado y enfático: paisaje como estado interior, representado con menos “hechos” y más fuerza—la pintura misma actuando como terreno.
La posición institucional de Palencia permanece firmemente establecida: su obra está en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que registra más de 100 obras del artista en sus colecciones, subrayando su lugar central en el canon moderno de España.
En el mercado, Palencia continúa mostrando una demanda constante: sus pinturas aparecen regularmente en casas de subastas líderes, con confianza sostenida de los coleccionistas.
COMPOSICIÓN Y EJECUCIÓN:
La composición se organiza alrededor de un pico central dominante, cuya presencia triangular ancla la tela como un monumento geológico. Crestas circundantes presionan desde ambos lados, creando una tensión espacial en forma de cuenca que atrae al espectador hacia el peso interior de la montaña.
El manejo de Palencia es enfáticamente pictórico y rico en empaste: trazos amplios y cargados modelan la pared roquera con grises rasgados, índigos profundos y pasajes verde-negros, puntuados por destellos de luz mineral pálida. En contrapartida, el cielo se construye a partir de bandas superpuestas de azules y blancos lechosos, animados por vetas de óxido y ocre que se leen como viento, calor o distensión nubosa lejana—un techo expresivo que amplifica la masa de la montaña abajo.
Más que ofrecer una vista descriptiva, la pintura opera a través del ritmo y la presión: pendientes comprimidas, saltos de tono abruptos y pintura táctil que construyen un paisaje que se siente físico e inmediato—un encuentro con el terreno como energía.
PROCEDENCIA Y LITERATURA:
Galería Theo (Madrid)—una galería notablemente asociada a círculos modernos y de posguerra españoles.
La pintura se menciona en la publicación de 1976 Arte de hoy, arte del futuro de Manuel García Viñó.
NOTA:
Tomamos las mayores precauciones al embalar y enviamos mediante un servicio seguro, totalmente rastreable y asegurado.
El marco se concede de forma gratuita y el vendedor no puede asumir responsabilidad por daños en el marco.
#artribuneQ1

