Aplique - Bronce - Abatible





1 € |
|---|
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 132329 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Aplique de pared en bronce con brazo abatible, estilo neoclásico Louis XVI, periodo estimado 1900–1910, medidas 67 cm de alto, 44 cm de ancho y 27 cm de profundidad, en buen estado con signos de uso; funciona pero requiere cableado.
Descripción del vendedor
Es un aplique que conserva intacto el refinamiento del primer tercio del siglo XIX, cuando el gusto Luis XVI seguía marcando la pauta en los interiores más distinguidos. La pieza, fundida en bronce macizo, muestra esa elegancia sobria y al mismo tiempo majestuosa que caracteriza al estilo: líneas claras, proporciones equilibradas y una ornamentación que nunca abruma, pero sí subraya la nobleza del conjunto.
El brazo principal nace de una placa mural trabajada con relieves finos, donde aparecen motivos clásicos —guirnaldas, acantos, pequeñas perlas— ejecutados con la precisión artesanal propia de la época. Desde ese soporte emerge el brazo curvado, firme y delicado a la vez, que sostiene el punto de luz. Todo el aplique respira ese aire neoclásico que combina geometría, simetría y un toque de solemnidad heredado de la antigüedad.
El bronce, con su pátina envejecida, aporta profundidad y un brillo cálido que realza cada detalle. Se nota que ha vivido dos siglos, pero también que ha sido cuidado. El sistema eléctrico, en cambio, acusa el paso del tiempo: funciona, pero requiere un recableado para garantizar seguridad y uso continuado, algo habitual en piezas auténticas de esta edad.
En conjunto, es un aplique que no solo ilumina, sino que aporta historia, estilo y una presencia aristocrática que transforma cualquier pared en un pequeño fragmento de un interior clásico francés.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es un aplique que conserva intacto el refinamiento del primer tercio del siglo XIX, cuando el gusto Luis XVI seguía marcando la pauta en los interiores más distinguidos. La pieza, fundida en bronce macizo, muestra esa elegancia sobria y al mismo tiempo majestuosa que caracteriza al estilo: líneas claras, proporciones equilibradas y una ornamentación que nunca abruma, pero sí subraya la nobleza del conjunto.
El brazo principal nace de una placa mural trabajada con relieves finos, donde aparecen motivos clásicos —guirnaldas, acantos, pequeñas perlas— ejecutados con la precisión artesanal propia de la época. Desde ese soporte emerge el brazo curvado, firme y delicado a la vez, que sostiene el punto de luz. Todo el aplique respira ese aire neoclásico que combina geometría, simetría y un toque de solemnidad heredado de la antigüedad.
El bronce, con su pátina envejecida, aporta profundidad y un brillo cálido que realza cada detalle. Se nota que ha vivido dos siglos, pero también que ha sido cuidado. El sistema eléctrico, en cambio, acusa el paso del tiempo: funciona, pero requiere un recableado para garantizar seguridad y uso continuado, algo habitual en piezas auténticas de esta edad.
En conjunto, es un aplique que no solo ilumina, sino que aporta historia, estilo y una presencia aristocrática que transforma cualquier pared en un pequeño fragmento de un interior clásico francés.
Envío certificado y buen embalaje.

