Escuela española (XIX) - San Francisco de Asís





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Óleo sobre lienzo de San Francisco de Asís, Escuela española del siglo XIX, España, Barroco, dimensiones con marco 70×57×5 cm (sin marco 42×30 cm), en buen estado y sin firma, vendido con marco.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela española del siglo XIX, que representa a San Francisco de Asís en actitud contemplativa como símbolo sobre meditación sobre al muerte (memento mori). La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 70x57x5 cm.
· Dimensiones sin marco: 42x30 cm.
· Óleo sobre tela, reentelado.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación, presenta pérdidas de pintura acordes a la antigüedad.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta la figura de un hombre de aspecto austero y recogido, envuelto en un hábito oscuro que lo sitúa en un ambiente de profunda introspección. Su cuerpo aparece ligeramente inclinado hacia adelante, en una postura que sugiere humildad y concentración, mientras sus manos se convierten en el centro de la acción. La escena se desarrolla en un espacio oscuro, casi cerrado, donde la luz emerge de manera selectiva, iluminando al personaje y creando una atmósfera cargada de misterio y recogimiento.
El rostro del hombre, parcialmente iluminado, revela una expresión serena pero intensa, con la mirada dirigida hacia abajo, enfocada en sus propias manos. Su barba y cabello oscuros enmarcan sus facciones, aportando gravedad a su presencia. La luz incide suavemente sobre su piel, destacando los volúmenes del rostro y creando contrastes que acentúan su carácter reflexivo. No hay dramatismo excesivo, sino una calma profunda que invita al espectador a compartir ese momento de contemplación.
Las manos del personaje ocupan un papel fundamental en la composición, ya que en ellas se desarrolla una acción cargada de simbolismo. En una sostiene un pequeño objeto que parece recibir atención cuidadosa, mientras que la otra mano, elevada, muestra una marca visible que añade una dimensión significativa a la escena. Este gesto introduce una narrativa implícita, sugiriendo sacrificio, experiencia o una vivencia marcada por lo espiritual.
El entorno que rodea a la figura es sobrio y casi desprovisto de elementos, lo que permite que la atención se concentre en el personaje y en su gesto. A un lado, una superficie ligeramente iluminada sugiere la presencia de un espacio de trabajo o de reflexión, mientras que el resto del fondo permanece en penumbra. Esta elección refuerza la sensación de aislamiento y profundidad, creando un espacio donde lo importante no es el lugar, sino el estado interior del protagonista.
La composición está construida de manera que guía la mirada desde el rostro hacia las manos, creando un recorrido visual que refuerza la conexión entre pensamiento y acción. La iluminación, cuidadosamente distribuida, actúa como un hilo conductor que une los distintos elementos, aportando cohesión a la escena. Todo parece orientado a transmitir una experiencia silenciosa, donde el tiempo se detiene y el gesto adquiere un significado mayor.
En conjunto, el cuadro representa a una figura inmersa en un momento de recogimiento y contemplación, donde el gesto, la luz y la expresión construyen una escena de profunda carga espiritual y emocional.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela española del siglo XIX, que representa a San Francisco de Asís en actitud contemplativa como símbolo sobre meditación sobre al muerte (memento mori). La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 70x57x5 cm.
· Dimensiones sin marco: 42x30 cm.
· Óleo sobre tela, reentelado.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación, presenta pérdidas de pintura acordes a la antigüedad.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta la figura de un hombre de aspecto austero y recogido, envuelto en un hábito oscuro que lo sitúa en un ambiente de profunda introspección. Su cuerpo aparece ligeramente inclinado hacia adelante, en una postura que sugiere humildad y concentración, mientras sus manos se convierten en el centro de la acción. La escena se desarrolla en un espacio oscuro, casi cerrado, donde la luz emerge de manera selectiva, iluminando al personaje y creando una atmósfera cargada de misterio y recogimiento.
El rostro del hombre, parcialmente iluminado, revela una expresión serena pero intensa, con la mirada dirigida hacia abajo, enfocada en sus propias manos. Su barba y cabello oscuros enmarcan sus facciones, aportando gravedad a su presencia. La luz incide suavemente sobre su piel, destacando los volúmenes del rostro y creando contrastes que acentúan su carácter reflexivo. No hay dramatismo excesivo, sino una calma profunda que invita al espectador a compartir ese momento de contemplación.
Las manos del personaje ocupan un papel fundamental en la composición, ya que en ellas se desarrolla una acción cargada de simbolismo. En una sostiene un pequeño objeto que parece recibir atención cuidadosa, mientras que la otra mano, elevada, muestra una marca visible que añade una dimensión significativa a la escena. Este gesto introduce una narrativa implícita, sugiriendo sacrificio, experiencia o una vivencia marcada por lo espiritual.
El entorno que rodea a la figura es sobrio y casi desprovisto de elementos, lo que permite que la atención se concentre en el personaje y en su gesto. A un lado, una superficie ligeramente iluminada sugiere la presencia de un espacio de trabajo o de reflexión, mientras que el resto del fondo permanece en penumbra. Esta elección refuerza la sensación de aislamiento y profundidad, creando un espacio donde lo importante no es el lugar, sino el estado interior del protagonista.
La composición está construida de manera que guía la mirada desde el rostro hacia las manos, creando un recorrido visual que refuerza la conexión entre pensamiento y acción. La iluminación, cuidadosamente distribuida, actúa como un hilo conductor que une los distintos elementos, aportando cohesión a la escena. Todo parece orientado a transmitir una experiencia silenciosa, donde el tiempo se detiene y el gesto adquiere un significado mayor.
En conjunto, el cuadro representa a una figura inmersa en un momento de recogimiento y contemplación, donde el gesto, la luz y la expresión construyen una escena de profunda carga espiritual y emocional.

