Devon (1993) - The Wounded Eye






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The Wounded Eye es una pintura acrílica original de Devon (1993) de Italia, de 2026, en estilo Barroco con temas de mitología, 35 × 35 cm, firmado a mano, en excelente estado, vendido por un propietario o revendedor.
Descripción del vendedor
En The Wounded Eye, Devon presenta una composición simbólica en la que la mano humana se convierte tanto en imagen como en recipiente. Contra un fondo azul saturado, la palma se representa en tonos cálidos ocre, su forma simplificada pero inmediata. En su centro, emerge un ojo—desplazado de su contexto natural—que transforma la mano en un sitio de percepción y vulnerabilidad.
Un fino hilo de rojo desciende del ojo, introduciendo una interrupción silenciosa pero inequívoca. Este gesto desplaza la obra de la representación hacia la alegoría, sugiriendo temas de visión, exposición y herida.
La mano, tradicionalmente asociada con la acción y la agencia, aquí se reconfigura como algo observado en lugar de activo, su función alterada por la presencia del ojo.
La composición es deliberadamente directa, permitiendo que el contraste y el símbolo impulsen la obra. El fondo azul profundo aísla la forma, mientras la superficie texturada conserva visibles las huellas de la mano del artista.
La adición de una passamanería dorada a lo largo de los bordes introduce un marco ornamental sutil, que evoca tradiciones devocionales o de tipo iconográfico y refuerza el registro simbólico de la obra.
El resultado es una pintura que funciona entre la inmediatez y la reflexión, donde el gesto, el símbolo y la superficie convergen.
En The Wounded Eye, Devon presenta una composición simbólica en la que la mano humana se convierte tanto en imagen como en recipiente. Contra un fondo azul saturado, la palma se representa en tonos cálidos ocre, su forma simplificada pero inmediata. En su centro, emerge un ojo—desplazado de su contexto natural—que transforma la mano en un sitio de percepción y vulnerabilidad.
Un fino hilo de rojo desciende del ojo, introduciendo una interrupción silenciosa pero inequívoca. Este gesto desplaza la obra de la representación hacia la alegoría, sugiriendo temas de visión, exposición y herida.
La mano, tradicionalmente asociada con la acción y la agencia, aquí se reconfigura como algo observado en lugar de activo, su función alterada por la presencia del ojo.
La composición es deliberadamente directa, permitiendo que el contraste y el símbolo impulsen la obra. El fondo azul profundo aísla la forma, mientras la superficie texturada conserva visibles las huellas de la mano del artista.
La adición de una passamanería dorada a lo largo de los bordes introduce un marco ornamental sutil, que evoca tradiciones devocionales o de tipo iconográfico y refuerza el registro simbólico de la obra.
El resultado es una pintura que funciona entre la inmediatez y la reflexión, donde el gesto, el símbolo y la superficie convergen.
