Estatua de antepasado Nkisi - Bakongo - R.D. Congo





Añádelo a tus favoritos para recibir una alerta cuando empiece la subasta.

Más de 25 años de experiencia en arte asiático y propietaria de galería.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 133188 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Descripción del vendedor
Origen. República Democrática del Congo
Nombre de la tribu. Bakongo
Material. Madera, clavos, hierro.
Dimensión. 50 cm
Modo de envío. Colissimo en 24-48 h, ábralo.
Nkisi Nkondi (en plural: Minkisi), uno de los tipos de objetos más emblemáticos y poderosos de la cultura Kongo (República Democrática del Congo, Angola y Congo-Brazzaville).
Un Nkisi no es simplemente una estatua decorativa; es un receptáculo espiritual. Está diseñado para albergar una fuerza o una entidad capaz de proteger a la comunidad, sellar pactos, curar enfermedades o castigar a los malhechores.
El aspecto más llamativo es la multitud de clavos y hojas de metal hincados en el cuerpo de la figura.
Cada clavo representa un asunto resuelto o un voto formulado. Para “despertar” el espíritu del Nkisi y empujarlo a actuar, se clavaba un trozo de metal.
Enfundar un clavo servía a menudo para sellar un acuerdo entre dos partes. Si una de las partes rompía el contrato, se creía que el Nkisi la perseguiría para castigarla.
En el centro del abdomen (o a veces en la cabeza) se encuentra una cavidad sellada por un espejo o un trozo de vidrio.
El Espejo: Permite al espíritu ver a los enemigos llegar desde todas las direcciones. También simboliza el paso entre el mundo de los vivos y el de los ancestros (el mundo acuático).
Los Ingredientes: Detrás de este espejo se esconden los bilongo (sustancias medicinales, tierras sagradas, hierbas o reliquias) colocadas por el Nganga (el adivino-curandero). Sin estas sustancias, la estatua no es más que un simple trozo de madera.
Postura agresiva: La figura suele representarse en una postura de desafío (pakalala), con las manos en las caderas o el brazo levantado (a veces sosteniendo una lanza que aquí parece haber desaparecido), lista para atacar el mal.
El Rostro: Los rasgos son naturalistas pero cargados de intensidad. La boca entreabierta puede sugerir la invocación o el grito de guerra.
La Cabeza: El personaje suele llevar una cofia o elementos textiles que refuerzan su estatus de jefe o guerrero espiritual.
Estos objetos a menudo han sido malinterpretados por los primeros exploradores europeos, que los llamaban “fetiches de clavos”. En realidad, constituían un sistema complejo de justicia social y cuidados espirituales para el pueblo Bakongo.
Origen. República Democrática del Congo
Nombre de la tribu. Bakongo
Material. Madera, clavos, hierro.
Dimensión. 50 cm
Modo de envío. Colissimo en 24-48 h, ábralo.
Nkisi Nkondi (en plural: Minkisi), uno de los tipos de objetos más emblemáticos y poderosos de la cultura Kongo (República Democrática del Congo, Angola y Congo-Brazzaville).
Un Nkisi no es simplemente una estatua decorativa; es un receptáculo espiritual. Está diseñado para albergar una fuerza o una entidad capaz de proteger a la comunidad, sellar pactos, curar enfermedades o castigar a los malhechores.
El aspecto más llamativo es la multitud de clavos y hojas de metal hincados en el cuerpo de la figura.
Cada clavo representa un asunto resuelto o un voto formulado. Para “despertar” el espíritu del Nkisi y empujarlo a actuar, se clavaba un trozo de metal.
Enfundar un clavo servía a menudo para sellar un acuerdo entre dos partes. Si una de las partes rompía el contrato, se creía que el Nkisi la perseguiría para castigarla.
En el centro del abdomen (o a veces en la cabeza) se encuentra una cavidad sellada por un espejo o un trozo de vidrio.
El Espejo: Permite al espíritu ver a los enemigos llegar desde todas las direcciones. También simboliza el paso entre el mundo de los vivos y el de los ancestros (el mundo acuático).
Los Ingredientes: Detrás de este espejo se esconden los bilongo (sustancias medicinales, tierras sagradas, hierbas o reliquias) colocadas por el Nganga (el adivino-curandero). Sin estas sustancias, la estatua no es más que un simple trozo de madera.
Postura agresiva: La figura suele representarse en una postura de desafío (pakalala), con las manos en las caderas o el brazo levantado (a veces sosteniendo una lanza que aquí parece haber desaparecido), lista para atacar el mal.
El Rostro: Los rasgos son naturalistas pero cargados de intensidad. La boca entreabierta puede sugerir la invocación o el grito de guerra.
La Cabeza: El personaje suele llevar una cofia o elementos textiles que refuerzan su estatus de jefe o guerrero espiritual.
Estos objetos a menudo han sido malinterpretados por los primeros exploradores europeos, que los llamaban “fetiches de clavos”. En realidad, constituían un sistema complejo de justicia social y cuidados espirituales para el pueblo Bakongo.
