Farol - Modernista - Latón - Vidrieras





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Farol Modernista de latón procedente de España, siglo XX, 26×26×42 cm, vidrieras en azul, ámbar y transparentes, remate superior con cúpula perforada y base trabajada; no funciona y presenta signos menores de uso.
Descripción del vendedor
Es un farol que respira plenamente el espíritu modernista de los primeros años del siglo XX, cuando el metal y el vidrio coloreado se combinaban para crear pequeñas arquitecturas luminosas. La estructura de latón, trabajada con calados geométricos y motivos vegetales, muestra ese gusto por la línea sinuosa y el ornamento que caracterizó a la época: nada es plano, nada es simple, todo está pensado para que la luz se filtre, se quiebre y se multiplique.
Las vidrieras, en tonos azules, ámbar y transparentes, aportan el contrapunto cromático típico del modernismo, evocando tanto los vitrales domésticos como la estética de los cafés y pasajes urbanos de la época. Cada panel funciona como una pequeña ventana decorativa, y el conjunto adquiere un aire casi de joya arquitectónica en miniatura.
El remate superior, con su cúpula perforada, y la base igualmente trabajada, completan la sensación de pieza artesanal concebida para ser vista incluso apagada. Encendido, debió proyectar un juego de sombras y colores que convertía cualquier estancia en un espacio más íntimo y envolvente.
En suma, un farol modernista auténtico: elegante, expresivo, fiel a su tiempo y todavía capaz de aportar carácter y calidez a un interior contemporáneo.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es un farol que respira plenamente el espíritu modernista de los primeros años del siglo XX, cuando el metal y el vidrio coloreado se combinaban para crear pequeñas arquitecturas luminosas. La estructura de latón, trabajada con calados geométricos y motivos vegetales, muestra ese gusto por la línea sinuosa y el ornamento que caracterizó a la época: nada es plano, nada es simple, todo está pensado para que la luz se filtre, se quiebre y se multiplique.
Las vidrieras, en tonos azules, ámbar y transparentes, aportan el contrapunto cromático típico del modernismo, evocando tanto los vitrales domésticos como la estética de los cafés y pasajes urbanos de la época. Cada panel funciona como una pequeña ventana decorativa, y el conjunto adquiere un aire casi de joya arquitectónica en miniatura.
El remate superior, con su cúpula perforada, y la base igualmente trabajada, completan la sensación de pieza artesanal concebida para ser vista incluso apagada. Encendido, debió proyectar un juego de sombras y colores que convertía cualquier estancia en un espacio más íntimo y envolvente.
En suma, un farol modernista auténtico: elegante, expresivo, fiel a su tiempo y todavía capaz de aportar carácter y calidez a un interior contemporáneo.
Envío certificado y buen embalaje.

