Máscara de ave - Dogon - Mali (Sin precio de reserva)






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Masque oiseau, máscara Dogon de Mali de finales del siglo XX, 36 cm de alto, 17 cm de ancho, 10 cm de profundidad, 540 g, en buen estado, procedente de colección privada, sin soporte.
Descripción del vendedor
Máscara de ave Dogon de Mali de los años 1980 aproximadamente
Las orejas están ciseladas, los ojos grandes y rectangulares, y la parte inferior de la máscara se compone de un pico.
Las máscaras Dogon están esculpidas para guiar a los muertos hacia el mundo de los ancestros; es indispensable exhibir hasta 400 máscaras con ocasión del ritual que se realiza cada cinco años en homenaje a los muertos (Dama).
Durante la gran ceremonia de levantamiento del duelo, el dama, las almas de los muertos son liberadas y pueden emprender su camino hacia su paraíso, el manga, donde abundan los baobabs y los campos de mil, y donde las rocas están siempre rodeadas de agua.
Máscaras, todas más asombrosas unas que otras, invaden la aldea y durante varios días se suceden cantos y danzas rituales.
Los ancestros muertos juegan un papel fundamental: pueden intervenir o no entre los vivos y muchas ceremonias buscan conciliarlos, por ejemplo para favorecer las cosechas.
La muerte y la vida siguen estando siempre íntimamente ligadas y cada familia posee las estatuillas de sus ancestros que reciben su fuerza vital –nyama– alimentada gracias a los sacrificios ofrecidos en el altar doméstico.
La autoridad de los Ancianos, de los que están vivos, es indiscutible: el patriarca preside muchas ceremonias, aconseja a los que vienen a verlo, toma decisiones.
Máscara de ave Dogon de Mali de los años 1980 aproximadamente
Las orejas están ciseladas, los ojos grandes y rectangulares, y la parte inferior de la máscara se compone de un pico.
Las máscaras Dogon están esculpidas para guiar a los muertos hacia el mundo de los ancestros; es indispensable exhibir hasta 400 máscaras con ocasión del ritual que se realiza cada cinco años en homenaje a los muertos (Dama).
Durante la gran ceremonia de levantamiento del duelo, el dama, las almas de los muertos son liberadas y pueden emprender su camino hacia su paraíso, el manga, donde abundan los baobabs y los campos de mil, y donde las rocas están siempre rodeadas de agua.
Máscaras, todas más asombrosas unas que otras, invaden la aldea y durante varios días se suceden cantos y danzas rituales.
Los ancestros muertos juegan un papel fundamental: pueden intervenir o no entre los vivos y muchas ceremonias buscan conciliarlos, por ejemplo para favorecer las cosechas.
La muerte y la vida siguen estando siempre íntimamente ligadas y cada familia posee las estatuillas de sus ancestros que reciben su fuerza vital –nyama– alimentada gracias a los sacrificios ofrecidos en el altar doméstico.
La autoridad de los Ancianos, de los que están vivos, es indiscutible: el patriarca preside muchas ceremonias, aconseja a los que vienen a verlo, toma decisiones.
