Josep Sarquella Escobet (1928-2000) - Cadaqués





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Óleo sobre lienzo Cadaqués de Josep Sarquella Escobet (1980-1990), España, impresionismo, firmado a mano, original, medidas 61 × 70 cm, vendido con marco.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Josep Sarquella, que representa un tranquilo pueblo mediterráneo rodeado de naturaleza y montañas, iluminado por una atmósfera cálida y serena llena de autenticidad y poesía visual. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 61x70x7 cm.
· Dimensiones sin marco: 45x54 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro transmite una visión profundamente evocadora de un pequeño pueblo mediterráneo suspendido entre la luz y la tierra, donde las construcciones blancas parecen emerger de forma orgánica entre la vegetación y las colinas que lo rodean. La composición ofrece una perspectiva elevada desde un sendero irregular que conduce la mirada hacia el núcleo del paisaje, permitiendo al espectador sentirse como un caminante silencioso que contempla la escena desde un rincón apartado y privilegiado. La presencia de la iglesia coronando el conjunto aporta una sensación de identidad, tradición y serenidad, convirtiéndose en el punto de referencia visual y emocional de toda la obra. El cielo suave y abierto envuelve la escena con una atmósfera tranquila, casi suspendida en el tiempo, mientras los contrastes entre zonas luminosas y sombras aportan profundidad y dinamismo.
La vegetación que ocupa el primer plano tiene una fuerza extraordinaria y aporta una sensación de naturaleza viva y espontánea. Los árboles y arbustos aparecen llenos de movimiento, con formas libres y orgánicas que parecen agitarse bajo la brisa cálida de un día de verano. Los tonos verdes, ocres y terrosos se mezclan creando un paisaje vibrante y lleno de energía visual. El camino sinuoso que atraviesa la parte inferior de la composición genera una sensación de recorrido y descubrimiento, como si invitara al espectador a adentrarse lentamente en el pueblo. Cada rincón del paisaje posee un carácter expresivo y emocional que va mucho más allá de la simple representación de un lugar concreto, evocando recuerdos, silencio y una conexión íntima con la tierra.
Las edificaciones blancas del pueblo destacan con una luminosidad especial frente a las montañas del fondo, creando un equilibrio armónico entre arquitectura y naturaleza. Las casas parecen agrupadas unas junto a otras formando un entramado irregular y auténtico, típico de las localidades rurales del sur de Europa. La forma en que la luz se posa sobre las fachadas crea reflejos cálidos y delicados que transmiten la sensación de una tarde soleada y tranquila. El campanario de la iglesia se eleva discretamente sobre el conjunto urbano, otorgando verticalidad y nobleza al paisaje sin romper la calma que domina toda la escena. Existe una sensación de autenticidad muy poderosa, como si el cuadro capturara no solo un lugar físico, sino también el alma y la memoria de una comunidad.
El paisaje montañoso que aparece al fondo aporta profundidad y una sensación de inmensidad silenciosa. Las colinas, representadas con tonos suaves y cálidos, crean una transición natural entre el cielo y el pueblo, envolviendo toda la composición en una atmósfera armónica y contemplativa. La obra consigue transmitir la quietud de los pueblos alejados del ritmo frenético de las ciudades, lugares donde el tiempo parece avanzar de forma más lenta y donde cada detalle cotidiano adquiere valor. El equilibrio entre las formas abstractas y los elementos reconocibles hace que la escena resulte especialmente poética, permitiendo múltiples interpretaciones emocionales dependiendo de quien la observe. Hay una mezcla muy atractiva entre espontaneidad y sensibilidad que dota al cuadro de una personalidad única.
En conjunto, esta obra es una representación llena de sensibilidad y carácter de un paisaje rural mediterráneo, donde la luz, la naturaleza y la arquitectura se unen para crear una escena profundamente evocadora. El cuadro transmite calma, autenticidad y emoción, capturando la esencia de los pueblos tradicionales que conservan intacta su relación con el entorno natural. La composición invita a contemplar lentamente cada rincón, descubriendo nuevos matices y detalles en cada mirada, mientras la combinación de colores y formas genera una atmósfera cálida y envolvente. Se trata de una pieza con una gran fuerza visual y emocional, capaz de transportar al espectador a un lugar sereno y lleno de memoria.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Josep Sarquella, que representa un tranquilo pueblo mediterráneo rodeado de naturaleza y montañas, iluminado por una atmósfera cálida y serena llena de autenticidad y poesía visual. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones con marco: 61x70x7 cm.
· Dimensiones sin marco: 45x54 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro transmite una visión profundamente evocadora de un pequeño pueblo mediterráneo suspendido entre la luz y la tierra, donde las construcciones blancas parecen emerger de forma orgánica entre la vegetación y las colinas que lo rodean. La composición ofrece una perspectiva elevada desde un sendero irregular que conduce la mirada hacia el núcleo del paisaje, permitiendo al espectador sentirse como un caminante silencioso que contempla la escena desde un rincón apartado y privilegiado. La presencia de la iglesia coronando el conjunto aporta una sensación de identidad, tradición y serenidad, convirtiéndose en el punto de referencia visual y emocional de toda la obra. El cielo suave y abierto envuelve la escena con una atmósfera tranquila, casi suspendida en el tiempo, mientras los contrastes entre zonas luminosas y sombras aportan profundidad y dinamismo.
La vegetación que ocupa el primer plano tiene una fuerza extraordinaria y aporta una sensación de naturaleza viva y espontánea. Los árboles y arbustos aparecen llenos de movimiento, con formas libres y orgánicas que parecen agitarse bajo la brisa cálida de un día de verano. Los tonos verdes, ocres y terrosos se mezclan creando un paisaje vibrante y lleno de energía visual. El camino sinuoso que atraviesa la parte inferior de la composición genera una sensación de recorrido y descubrimiento, como si invitara al espectador a adentrarse lentamente en el pueblo. Cada rincón del paisaje posee un carácter expresivo y emocional que va mucho más allá de la simple representación de un lugar concreto, evocando recuerdos, silencio y una conexión íntima con la tierra.
Las edificaciones blancas del pueblo destacan con una luminosidad especial frente a las montañas del fondo, creando un equilibrio armónico entre arquitectura y naturaleza. Las casas parecen agrupadas unas junto a otras formando un entramado irregular y auténtico, típico de las localidades rurales del sur de Europa. La forma en que la luz se posa sobre las fachadas crea reflejos cálidos y delicados que transmiten la sensación de una tarde soleada y tranquila. El campanario de la iglesia se eleva discretamente sobre el conjunto urbano, otorgando verticalidad y nobleza al paisaje sin romper la calma que domina toda la escena. Existe una sensación de autenticidad muy poderosa, como si el cuadro capturara no solo un lugar físico, sino también el alma y la memoria de una comunidad.
El paisaje montañoso que aparece al fondo aporta profundidad y una sensación de inmensidad silenciosa. Las colinas, representadas con tonos suaves y cálidos, crean una transición natural entre el cielo y el pueblo, envolviendo toda la composición en una atmósfera armónica y contemplativa. La obra consigue transmitir la quietud de los pueblos alejados del ritmo frenético de las ciudades, lugares donde el tiempo parece avanzar de forma más lenta y donde cada detalle cotidiano adquiere valor. El equilibrio entre las formas abstractas y los elementos reconocibles hace que la escena resulte especialmente poética, permitiendo múltiples interpretaciones emocionales dependiendo de quien la observe. Hay una mezcla muy atractiva entre espontaneidad y sensibilidad que dota al cuadro de una personalidad única.
En conjunto, esta obra es una representación llena de sensibilidad y carácter de un paisaje rural mediterráneo, donde la luz, la naturaleza y la arquitectura se unen para crear una escena profundamente evocadora. El cuadro transmite calma, autenticidad y emoción, capturando la esencia de los pueblos tradicionales que conservan intacta su relación con el entorno natural. La composición invita a contemplar lentamente cada rincón, descubriendo nuevos matices y detalles en cada mirada, mientras la combinación de colores y formas genera una atmósfera cálida y envolvente. Se trata de una pieza con una gran fuerza visual y emocional, capaz de transportar al espectador a un lugar sereno y lleno de memoria.

